mi chubasquero judío.
No hace mucho hablé con una mujer de unos 75 años de edad. Amable, educada. Toda una señora salida de un episodio burgués de los pasados años 30 si no fuera por las arrugas de su bonita tez.
Hablamos mientras esperábamos turno en unos de esos lugares denominados 'asientos hacia la pobreza'. Se me ocurrió preguntarle como se sentía hoy después de sobrevivir una época enferma. Después de conocer aquellos odios entre los mismos. Después de 'torear' aquella temible hambruna. Tanto de pan como de alegría.
Respiró, me miró... “Yo no viví la guerra. Nací cuando terminó”. Me dijo.
Pero yo buscaba un alud de tristeza oculto durante años. Tenía ganas de hacer hablar un testimonio anónimo salido de las entrañas de un silencio forjado por medio de la ilusión.
Le dije, sí... pero usted sí vivió los estragos de una amarga guerra. Y también una dictadura. ¿Como se siente hoy alguien como usted debido a ello? Después de que le vendieran prosperidad, estabilidad, futuro... Y ver lo que está ocurriendo y que sus nietos heredarán. Parece como si se hubiera esfumado toda esa esperanza.
¿Me equivoco mi señora?
Simplemente me dijo: ¡No sé lo que está ocurriendo!
Y yo, en mi mismo pensé: No sé que es peor. Sobrellevar una pesadilla e intentar olvidar, o tener que aguantar enfermos a saber de qué y porqué.
Hablamos mientras esperábamos turno en unos de esos lugares denominados 'asientos hacia la pobreza'. Se me ocurrió preguntarle como se sentía hoy después de sobrevivir una época enferma. Después de conocer aquellos odios entre los mismos. Después de 'torear' aquella temible hambruna. Tanto de pan como de alegría.
Respiró, me miró... “Yo no viví la guerra. Nací cuando terminó”. Me dijo.
Pero yo buscaba un alud de tristeza oculto durante años. Tenía ganas de hacer hablar un testimonio anónimo salido de las entrañas de un silencio forjado por medio de la ilusión.
Le dije, sí... pero usted sí vivió los estragos de una amarga guerra. Y también una dictadura. ¿Como se siente hoy alguien como usted debido a ello? Después de que le vendieran prosperidad, estabilidad, futuro... Y ver lo que está ocurriendo y que sus nietos heredarán. Parece como si se hubiera esfumado toda esa esperanza.
¿Me equivoco mi señora?
Simplemente me dijo: ¡No sé lo que está ocurriendo!
Y yo, en mi mismo pensé: No sé que es peor. Sobrellevar una pesadilla e intentar olvidar, o tener que aguantar enfermos a saber de qué y porqué.
mi chubasquero judío, relato supercorto.