Una opinión en base a resultados cercanos.
¿Resiliencia, o decepción y desgaste?
La primera vez que escuché la palabra resiliencia me vino la idea de alguien que resiste y se amolda al problema. Sin embargo su etimología me sorprendió. Un sabor agridulce.
¿Qué significa resiliencia fuera de su exagerada publicidad?
“es la capacidad para adaptarse a las situaciones adversas con resultados positivos” resume la wikipedia en su extenso artículo. No en balde tal palabra equivale a entereza en su tercera acepción. Pero existe algo más.
Sinceramente, creo que se exagera con el uso de esta palabra ya que son muchos los factores intrínsecos en la personalidad de cada individuo que permitirá su aplicación y ejecución.
Se dice que es la capacidad de tener éxito a pesar de problemas como el estrés o adversidades que terminan en riesgos y resultados negativos. En la familia, zonas comunes y grupales y culturales tal palabra es admirada como herramienta individual para “compartir” y “edificar”.
¿Es la resiliencia innata en el ser humano? No.
Si tuviéramos que elegir a algún animal que poseyera la capacidad de responder con resiliencia ¿cuál escogeríamos? Creo que no es nada difícil dar la respuesta: a ninguno. Los animales no poseen la capacidad de elegir con criterio.
Ojalá muchos seres humanos poseyeran la capacidad de sobrellevar, o mejor dicho, anular los problemas con esta casi mágica palabra resiliencia. Pero no, no es tan fácil.
¿Que hace cualquiera ante un problema que no encuentra solución y posee tanta impotencia -junto a una ignorancia natural- que ni encuentra salida ni posee su solución? Se resigna. Pero tal vez tenga una poderosa razón para seguir adelante y no concentrase en ese obstáculo; hijos, conyuge, trabajo, responsabilidades … pero yo no quiero ver una pantalla que esconde verdades a modo de solución. Simplemente se resignó. Cedió. Y tal vez con serios resultados. Eso sí, casi seguro que por una razón mucho más poderosa. Pero, ¿y si esa misma razón tan poderosa es la cuestión a proteger? Aquí topamos con nuestro talón de Aquiles, ¿verdad? ¿O será en estos contextos tan íntimos donde se ubica la autentica resiliencia?
Claro, una experta experiencia de calidad junto a un buen conocimiento será tutor ante problemas. La capacidad de saber adaptarse ante esa nueva difícil situación será clave.
Comenta el articulo de la wikipedia, “Podría decirse que la resiliencia es la capacidad de sobreponerse a un estímulo adverso más allá de lo que permite la entereza. Dicho de otro modo, "un proceso dinámico que tiene como resultado la adaptación positiva en un contexto de gran adversidad".
Pero díganme ustedes, sin exagerar ni infoxicar, ¿qué humano NO egoísta será capaz de anular o “dar esquinazo” al problema sin tener en cuenta su contexto próximo?
Ciertamente, ¡cuán difícil es amar al prójimo de verdad!