El placer de escribir citas y frases me recuerda a las aventuras de dos grandes exploradores: David Livingstone y Henry Morton Stanley. Según se dice, el primero se empeño en "cristianizar" el continente negro costara lo que le costara. El segundo, años más tarde, estuvo resuelto a cumplir el trabajo que le mandaron, encontrar al 'desaparecido' Livingstone vivo o muerto.

Stanley logro encontrar a Livingston con vida algunos meses después a pesar de las adversidades que tal hazaña le acarreó.



“Puede resultar ser un gran error, con tan solo “dos palabras”, describir todo lo que nos rodea”.

Una frase al día:
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"El Evangelio Sinóptico. Cuatro mentes inspiradas". @rbtlrbn

"El Evangelio Sinóptico. Cuatro mentes inspiradas". @rbtlrbn Analizar el evangelio con este método me ayuda a encontrar respuestas que con una simple lectura no se aprecia.

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martes, 27 de enero de 2026

Factor humano

Factor humano. 


En el salmo 52: 3, en algunas biblias el verso 2,  se cita  “la lengua afilada como un cuchillo que planea hacer el mal con engaño”.  ¿Es una falacia lógica o una verdad insostenible? Ni una cosa ni la otra. Es una verdad  o afirmación escrita en prosa.

Puedes escribir porque te gusta o te divierte, porque te relaja, porque intentas trasmitir ideas, porque simplemente eres adicto a ello, o quien sabe si es tu profesión. Pero reconozco que dedicarse a escribir para trasmitir veracidad puede ser un tanto no fácil. Por ejemplo los que se dedican al periodismo deben de asegurarse de no trasmitir errores de ningún tipo. Si para esos no es fácil imagina para alguien que lo intenta pero desde su poca capacidad. Desde las posibles faltas de ortografía hasta errores de falacia lógica o verdades insostenibles. Sí, a mí me relaja escribir. Me apasiona, a tenor de mis tremendas meteduras de pata.

Algunos de mis escritos intentan contrastar vagamente y muy torpemente el fantástico conocimiento de la ciencia con la “simplicidad” de la creación que describe la Biblia. Porque este que escribe con tanta pasión es un creyente en los propósitos de Dios pero incapaz de ayudar a un pez; - que por cierto esta metáfora podría pasar como falacia, luego una verdad insostenible: si no puedo ayudar a un pez tampoco a un animal-.

Y se reconoce que es importante escribir con el mínimo posible de errores . En mi opinión por dos principales razones: los frikis que se dedican a encontrar errores en sus lecturas y que tal vez se pongan de los nervios con todo lo que conlleva y los que lean esa lectura aceptando esos errores sin percatarse de ello. Esto  último importante y tal vez peligroso  si se entiende que una incorrecta información puede mover conciencias.

No hace mucho coincidí con un conocido al que saludé alegrándome de verle. Le hablé de un recuerdo que tengo de él que vi recientemente ordenando el disco duro y este recuerdo fue motivo de una breve conversación. Que sorpresa la mía cuando años después de no verle más me confiesa que fue victima del desengaño y la decepción al darse cuenta de cómo el factor humano se apodera de las conciencias en situaciones muy puntuales. Es algo así como el llevar con mucho orgullo un traje muy bonito pero que nunca pensaste en la calidad de su tela. De repente un día caes en la cuenta de que ese bonito traje que llevas puesto es de papel. Pero es que para colmo los que están sentados contigo en esa mesa , todos llevan trajes bonitos pero ninguno de buena calidad. Que angustia y estrés debe de sentir alguien en esa tesitura mental.

Más tarde me vino a la mente el ministerio de Jesucristo. ¡Cuántas cosas puede aprender un cristiano verdadero de sus enseñanzas!

El apóstol Pedro escribe en un momento dado que Jesús “no cometió pecado ni en su boca hubo engaño”.  1Pedro 1:22. Meditar en esta frase me permite entender que el Maestro tuvo mucho cuidado en cómo decía las cosas. En cómo las trasmitía. El yugo entre sus palabras y sus acciones debió de ser exquisito. ¿Se imaginan ustedes la calidad de su temple desde esta perspectiva?

En La misma carta el apóstol Pedro comenta “todos ustedes sean de un mismo ánimo y parecer, compartiendo sentimientos como compañeros, teniendo cariño fraternal, siendo tiernamente compasivos, de mente humilde” , 1 Pedro 3:8

El “factor humano” domina el sistema de cosas actual. Pero es torpe. Defectuoso. Es alimentado por los valores más retorcidos del ser humano, y ahoga y reprime los valores universales que deberían de edificar a la sociedad. 

Ahora imagina que ese “factor humano” tan decepcionante surja y se apodere de las mentes de los comensales de la mesa del Cristo. El más lúcido de ellos cae en depresión, o traga lo que tal vez es peor.

¡Que bonito y edificador 
tiene que ser para los miembros de la -iglesia- poder apoyarse en las ternuras y compasiones de los hermanos de Jesucristo! 1 Pedro 5:2

 

 

sábado, 9 de agosto de 2025

¿Resiliencia, o decepción y desgaste?

Una opinión en base a resultados cercanos.

¿Resiliencia, o decepción y desgaste?

La primera vez que escuché la palabra resiliencia me vino la idea de alguien que resiste y se  amolda al problema. Sin embargo su etimología me sorprendió. Un sabor agridulce.

¿Qué significa resiliencia fuera de su exagerada publicidad?

“es la capacidad para adaptarse a las situaciones adversas con resultados positivos” resume la wikipedia en su extenso artículo. No en balde tal palabra equivale a entereza en su tercera acepción. Pero existe algo más.

Sinceramente, creo que se exagera con el uso de esta palabra ya que son muchos los factores intrínsecos en la personalidad de cada individuo que permitirá su aplicación y ejecución.

Se dice que es la capacidad de tener éxito a pesar de problemas como el estrés o adversidades que terminan en riesgos y resultados negativos. En la familia, zonas comunes y grupales y culturales tal palabra es admirada como herramienta individual para “compartir” y “edificar”.

¿Es la resiliencia innata en el ser humano? No.

Si tuviéramos que elegir a algún animal que poseyera la capacidad de responder con resiliencia ¿cuál escogeríamos? Creo que no es nada difícil dar la respuesta: a ninguno. Los animales no poseen la capacidad de elegir con criterio.

Ojalá muchos seres humanos poseyeran la capacidad de sobrellevar, o mejor dicho, anular los problemas con esta casi mágica palabra resiliencia. Pero no, no es tan fácil. 

¿Que hace cualquiera ante un problema que no encuentra solución y posee tanta impotencia -junto a una ignorancia natural- que ni encuentra salida ni posee su solución? Se resigna. Pero tal vez tenga una poderosa razón para seguir adelante y no concentrase en ese obstáculo; hijos, conyuge, trabajo, responsabilidades … pero yo no quiero ver una pantalla que esconde verdades a modo de solución. Simplemente se resignó. Cedió. Y tal vez con serios resultados. Eso sí, casi seguro que por una razón mucho más poderosa. Pero, ¿y si esa misma razón tan poderosa es la cuestión a proteger? Aquí topamos con nuestro talón de Aquiles, ¿verdad? ¿O será en estos contextos tan íntimos donde se ubica la autentica resiliencia?

Claro, una experta experiencia de calidad junto a un buen conocimiento será tutor ante problemas. La capacidad de saber adaptarse ante esa nueva difícil situación será clave. 

Comenta el articulo de la wikipedia, “Podría decirse que la resiliencia es la capacidad de sobreponerse a un estímulo adverso más allá de lo que permite la entereza. Dicho de otro modo, "un proceso dinámico que tiene como resultado la adaptación positiva en un contexto de gran adversidad".

Pero díganme ustedes, sin exagerar ni infoxicar, ¿qué humano NO egoísta será capaz de anular o “dar esquinazo” al problema sin tener en cuenta su contexto próximo?


Ciertamente, ¡cuán difícil es amar al prójimo de verdad!


miércoles, 20 de febrero de 2013

Crónica de un último latir.

Crónica de un último latir.
Me dicen que lleva horas en posición fetal. Gimiendo dolor y agonizando una respiración forzada que va al compás de su latir. Mecánicos, jadeantes y frenéticos. Como una carrera realizada por un asmático tras correr tan solo cien metros con la boca abierta para que le entre más oxigeno, pero que no consigue recuperarse.

Tiene una mirada fría y vacía cuyos ojos parecen no tener vida. Iris fijos y lagrimosos. Quietos, con la mirada en un punto de su horizonte insignificante para mí y que tan solo puede significar algo en su mente, si es que le puede significar.

El observador busca con interés llamar su atención. Crear mediante un estimulo una reacción, aunque solo sea una pequeña respuesta y que tal vez tras ello, con esa reacción, mejore. Pero no. No responde a ningún roce, a ninguna caricia. No responde a ninguna voz. Ni siquiera reacciona al sonido de su bonito nombre.

A nuestra soledad nos acompaña la también enferma de la cama vecina y su cuidadora con apariencia de búho, que para matar su aburrimiento, ahora trabaja de espectadora en nuestra escena a la espera de algún final. Su experiencia laboral sospecha ya del final.

También latidos y pensamientos nos acompañan. Mi latir porque lo tengo dentro de mí y apenas puedo controlar mi estado emocional. Los suyos porque los siento como si formaran parte de mí. Y mis pensamientos. Tal vez buenos, tal vez malos. No lo sé.

Al cabo de algunos minutos su respirar empieza a menguar. Tal vez, pienso, ha notado las caricias de mi mano en su rostro. Sea así o no, ahora su respiración va menguando. Entré en ésta habitación avisado: está muy mal, le falta poco. Pero no me imaginaba que faltara tan poco.

Medito en como las horas deben de hacerse muy largas pare el que padece la agonía de ese sufrir postrado en una cama durante tanto tiempo. No tengo apenas palabras para explicar lo que se siente cuando se 'acompaña' a un moribundo en sus últimos latidos. En esos instantes cuando esa persona está perdiendo las fuerzas que le sujetan a la vida. Es sumamente triste, muy triste. Te invade una impotencia, por mucha esperanza que puedas tener, que va más allá de lo que parece razonable.

Tras unos minutos su respiración se vuelve aún más débil, pero igual de frenética. Como una locomotora que empieza a frenar.

Sin embargo, ¡una alegría me invade ahora! Sus iris miran hacia su derecha, a mi rostro, me mira.  No ha movido su cabeza. Ha debido ejercer un mínimo de voluntad para mover sus ojos. ¡ME ESTA MIRANDO!

Una breve mirada con unos ojos, que a mi entender, parecen haber recobrado la lucidez de su entorno, pero esto sucede tan solo por un mero segundo si es que llega a dos. Pero sí me esta mirando. Sin embargo, tras esa breve mirada correspondida con una lagrimosa pero cariñosa sonrisa por parte de un impotente observador, se relajaron y cayeron a plomo hacia su lado izquierdo. Al mismo tiempo que cayeron dejo de oírse en la habitación el sonoro sonido de su respirar.

Y un último gemir escuche justo antes de su expirar. Un breve sonido como “cuando quieres despegar una cinta adhesiva pegada fuertemente a un quebradizo cañizo”. Luego sus párpados se cerraron tan suavemente como los de un niño cuando su papá le dice 'vamos duérmete'. Sí, se durmió. Como si alguien le hubiera dicho 'ves a dormir'.

 Lucas 8:49, 54-55; Juan 5:25, 26.

A los hijos; amigos y compañeros. No permitáis que vuestros padres o seres queridos fallezcan solos y sin cariño.

Solo deseo que estas palabras sirvan para hacer reflexionar en que tiene que ser muy triste, tiene que ser sumamente aterrador para un moribundo, para un enfermo terminal, pero que puede  estar  muy consciente de su entorno, de su contexto, fallecer en la soledad. Abandonar la vida sabiendo que no tiene a su lado a sus seres más queridos. Sin sentir la presencia de los suyos. Sin notar el tacto de algún ser querido. Cuyo tacto sencillamente compartirá con el moribundo la misma impotencia, pero que tal vez, en su silencio, en su última mirada te reconozca y, silenciosamente, es posible, quien sabe,  junto a su esperanza, lo agradezca.

Esta persona falleció debido a un fallo multiorgánico junto a tres personas.

Estas palabras no son una denuncia o algo perecido. Aunque estoy plenamente seguro que habrá opiniones de todos los colores y para todos los gustos. Por favor, que nadie se vea aludido por lo expuesto. Existen sucesos que acaecen en el momento menos pensado. Eclesiastes 9:11.


viernes, 23 de noviembre de 2012

Reflexión: 'del latín fanum; fanaticus'.


Reflexión: 'del latín fanum; fanaticus'.


Puede resultar complicado entender que es fanatismo sin conocer el significado de su raíz más primitiva. Alguien comentó que un fanático puede ocultarse en cualquier lugar. En los deportes, en la política, la religión. Hasta incluso en las 'mismas cunas de la ciencia'.

Tras examinar varios diccionarios, un fanático viene a ser todo aquel que:

    “Habla u escribe con tenacidad desmedida, apasionamiento o vehemencia. Mostrando mediante sus opiniones, ideas, o creencias, trato desdeñoso, intolerante u violento con los que no opinan con lo mismo que él defiende.” (varios diccionarios)

O también puede aplicar a:

    “Aquel que es muy leal e irracional. Preocupado, exaltado u entusiasmado ciegamente por algo o alguien. Que tiene celo extremo e irracional por una causa especifica.” (varios diccionarios)

A nadie le gusta que le tilden de fanático, y mucho menos dictador. Sin embargo, su hecho, o tal vez dicho, es lo que realmente revelará lo que esa persona pueda ser en realidad.

¿Le resultan familiares estas expresiones?

“Haz el favor en vez de pedir por favor”; “agradecer en vez de gracias dar”; “decirte en vez de pedirte”; “ordenar y mandar antes que rogar”.

Son muchas las personas que huyen de palabras y acciones bondadosas. Tal vez por su clase social o por su situación jerárquica laboral. O por un camuflado orgullo, egoísmo, etcetc. El sentimiento es que parece muy difícil administrar una 'libertad' sin pecar de vehemencias.

Se dice que los romanos empleaban una palabra para definir templo: 'fanum', lugar dedicado a las divinidades. La persona que cuidaba de ese lugar era el 'fanaticus', el servidor. Con el tiempo, el celo exagerado del sirviente hacia su causa, le llevó a su apelativo más despreciable: 'fanaticus'.

Existen en la Biblia dos episodios de 'fanatismo' dignos de analizar.

El caso de Saulo de Tarso es espectacular. Enseñan las Escrituras en el Libro de los Actos, como este hombre, Judío y fariseo, antes de convertirse al Cristianismo, fue un atroz perseguidor de los miembros de  la misma.

“Y Saulo asolaba la iglesia, entrando de casa en casa, y arrastrando a hombres y mujeres, los entregaba en la cárcel”; Actos 8: 3

Él reconoció en una ocasión:

“Yo perseguí a muerte este Camino, atando y entregando en cárceles a varones y también a mujeres”; Actos 22: 4

Puede resultar difícil creer que, una persona tan extremista en su empeño en erradicar a los miembros de ese 'camino', llegara el día en abrazarse junto con los que lloraban por él.

“y se levantó un gran llanto de todos, que, echándose al cuello de Pablo, le besaban”; Actos 20: 37

Ese cambio tan radical le llevo, de entre otras cosas, a recomendar a los cristianos lo siguiente:

“Puesto que Dios os escogió para formar parte de su amado pueblo, revestíos de profunda compasión y comportaos con toda benignidad, humildad, modestia y paciencia. Toleraos mutuamente y perdonaos las ofensas los unos a los otros. Puesto que el Señor os perdonó, también vosotros debéis perdonar a los demás.  Sobre todo, que vuestra vida esté presidida por el amor, que es el vínculo que lo une todo en perfecta armonía.”; Colosenses 3: 12-14.

Otro caso espectacular perteneció a los lideres y religiosos judíos junto con los políticos romanos.

Por lo menos tres veces puede leerse en los Evangelios la expresión: “Sea colgado en un madero”. (SSE)

 “Y él les dijo la tercera vez: ¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho éste? Ninguna culpa de muerte he hallado en él; le castigaré, pues, y le soltaré. Mas ellos instaban a grandes voces, pidiendo que fuese colgado de un madero. Y las voces de ellos y de los príncipes de los sacerdotes crecían.” Lucas 23: 22 y 23 (SSE)

¡Sorprendente!

En el primer caso, un enemigo, “el fanatismo”, fue truncado por 'tiernas compasiones'. En el segundo caso, el Maestro, el Hijo de Dios. Ése que enseño y practicó 'tiernas compasiones', fue acusado con blasfemia y vehemencia por el 'pueblo'.

Es curioso que la Biblia sea, en lineas generales, el libro más rechazado. Cuando es evidente que contiene lecciones magistrales contra el fanatismo y las dictaduras. No solamente condena las actitudes que favorecen una personalidad 'fanática', es que además, anima a fomentar todo lo contrario:



“vístanse de los tiernos cariños de la compasión”; “vístanse de amor”.



sábado, 15 de septiembre de 2012

“Una envidiable relación de color amistad con tintes de amor”.

 
 
“Una envidiable relación de color amistad con tintes de amor”.

Sin duda alguna la Naturaleza que rodea al ser humano es sorprendente. Pero también me parece caprichosa y enigmática. Algunos pensaran que es cruel, y es cierto. Esta misma naturaleza que nos reporta tanto placer y felicidad, en momentos puntuales resultara ser todo lo contrario: horrible. ¡Y esto es lo que más me entusiasma!

Son situaciones particulares que se entienden dentro de una lógica esperada y comprendida, pero que al mismo, son escenas de esa mal llamada madre naturaleza que dan fuerza a una belleza enigmática.

¿Por qué animales que huyen entre ellos al olerse en su hábitat natural, pueden llegar a comportarse con una impresionante atracción pacifica que va mas allá de lo comprensible?

¿El secreto? Fieras, enemigos entre si por naturaleza, que desde cachorros fueron criados juntos. El caso mas cercano son los gatos y perros. En raras excepciones la Naturaleza insiste en que una especie adopte otra especie. 

No son pocos los ejemplos recogidos, pero, ¿porque la Naturaleza nos sorprendente con tal  comportamiento? Parece como si un extraño instinto fuera activado solo en esas forzadas ocasiones.

Esta actividad parece estar fuera de la 'decisión', pues si lo pensamos bien, no es solamente la voluntad humana la que decide el que estos animales -quieran- convivir juntos. Un enigmático instinto junto al esfuerzo humano es lo que permite a esos amamantados cachorros llegar, con amistad, a una edad adulta.

Ejemplos de ello: 



¿Por qué las personas adultas no poseen, en líneas generales, esta magia? ¿Por qué existe el odio? ¿Y el racismo? ¿Y la indiferencia? ¿Por qué no podemos llegar a convivir en paz y con felicidad con todo el prójimo sin la necesidad o la 'obligación' de tener dinero o riquezas? ¿Debe entenderse con esto que si todas las personas se criaran juntas desde la tierna infancia, nos llevaríamos de perlas en la edad adulta?

Tal vez tuviera una respuesta positiva esta pregunta, pero lo cierto es que aún estamos lejos de averiguarlo. Somos los mismos adultos el mayor de los problemas. Películas espantosas, videojuegos que tienden a modificar la conducta, consentidas modas anti-naturales que muy sutilmente influyen en la edad juvenil. Compañías que tienden a alterar una manera de pensar honrada y que escapan al conocimiento del tutor. Toda una fabrica de proyectiles psicológicos que muy lentamente destroza familias en vez de unirlas. ¿Existen daños colaterales? No le digas a tu hijo te quiero mirándole en una fotografía, ni tampoco cuando duerme.

Cualquiera de nosotros puede forzar la unión de dos cachorros de diferente especie y criarlos. Pero hay algo que parece escaparse a nuestro control: el deseo de practicar sobre la cantidad.

Se reconoce que no es normal el que animales que en realidad son antagonistas puedan convivir juntos, es una situación forzada.  Aun así, con ayuda, pueden conseguirlo.

En la Palabra de Dios, la Biblia, se afirma que en el Reino de Dios los animales se toleraran los unos con los otros, y a su vez, estos con los humanos. También afirma que las personas que fomentan la 'ruina' terminaran.

A menos que el Reino de Dios ponga manos en el asunto, la Humanidad esta condenada a un continuo fracaso.


Isaías 11: 6-8
Apocalipsis 11:18