El placer de escribir citas y frases me recuerda a las aventuras de dos grandes exploradores: David Livingstone y Henry Morton Stanley. Según se dice, el primero se empeño en "cristianizar" el continente negro costara lo que le costara. El segundo, años más tarde, estuvo resuelto a cumplir el trabajo que le mandaron, encontrar al 'desaparecido' Livingstone vivo o muerto.

Stanley logro encontrar a Livingston con vida algunos meses después a pesar de las adversidades que tal hazaña le acarreó.



“Puede resultar ser un gran error, con tan solo “dos palabras”, describir todo lo que nos rodea”.

Una frase al día:
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"El Evangelio Sinóptico. Cuatro mentes inspiradas". @rbtlrbn

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jueves, 12 de marzo de 2026

Reflexión: dormirse en los laureles.



 Reflexión: dormirse en los laureles.

 

“Al verlo perdí las fuerzas cayendo a sus pies, pero él, dándome calor sobre mí con su mano derecha, me dijo no tengas miedo, soy el Primero y el Último, el que Vive, porque morí pero ahora estoy vivo para siempre jamás y tengo las llaves de la Muerte y del Hades” -descripción propia de  Apocalipsis 1: 17 y 18. 

¡Me encanta esta escena! ¿Se imaginan ustedes al ya envejecido apóstol Juan ver a su querido Maestro con tanta gloria? Porque una cosa es tener fe y esperanza y otra muy distinta es observar esa fe y esa esperanza con tus propios ojos. Porque aunque fuera una visión ésta fue muy vivida. El entronizado Jesús le mira con una cálida sonrisa animándolo y fortaleciéndolo para una nueva misión. 

Años antes, en el año 33, pasó algo que, si no se lee bien en el relato del Evangelio sinóptico, casi pasa desapercibido. Me explico.

Hacía unas horas que el día 14 de nisán había empezado, y los problemas también. El momento clave se acercaba aceleradamente. Judas Iscariote se encontraba oficiando su traición. De otro lado el apóstol Pedro cedía a sus impulsos emocionales siendo un problema para Jesús. Incluso durante el transcurso de la Cena del Señor sus discípulos discutieron. Hasta parece como si las dudas de algunos discípulos despertaran en el último momento del ministerio del Maestro, Juan 14: 8 y 9. Para colmo tanta tensión conseguía que sus mentes tropezaran. Lucas 22: 38

Tantos problemas ocurridos como fuera de guion; como auténticos hongos salidos de repente en tierra húmeda.

Después de aquella cena y en algún lugar dirección camino al valle de Cedrón Jesús oró a su Padre y Dios que está en los cielos, Juan 17: 1-26. De entre varias  solicitudes y ruegos se lee lo siguiente “te pido no que los saques del mundo sino que los vigiles a causa del inicuo”. Juan 17: 15. Poco después llegaron al lugar llamado Getsemaní.

La escena ocurrida en ese lugar llamado Getsemaní me resulta muy singular. Muy singular porque creo que Jehová Dios, mediante su poderoso Espíritu Santo, quiso enfatizar un gran problema que les ocurriría constantemente a sus discípulos hasta que viniera la solución definitiva a manos del Reino de Dios. Verán, no puedo evitar preguntarme cuál fue el detonante cuando se lee “remueve de mí esta copa”. Mateo 26:39, Lucas 22: 42, Marcos 14: 36. ¿Cuál debió de ser el detonante? Tal vez, como hijo de Dios, ¿pasó pena por dejarles desamparados ante los ataques del inicuo? o como humano, ¿flaqueó ante la muerte deseando seguir viviendo junto con sus leales? 

En ese entorno entre olivos tan íntimo en el que sus discípulos tenían que estar pendientes y orando, pero que en vez de estar pendientes de su entorno terminaron adormilados, Jesús les reprendió diciéndoles ¿por qué duermen? ¡ocúpense en orar! Pero, ¿se dieron cuenta de algo? Tras la tercera vez y mientras se preparaban para cambiar de lugar porque la traición estaba a las puertas, el momento llegó de repente. En un instante de tiempo.

Los sinópticos concuerdan “mientras todavía hablaba” llegó aquella chusma liderada por el traidor Judas. Lo que me llama la atención no és el cumplimiento de la profecía a manos del personaje de Judas Iscariote, Zacarías 11:12; Salmo 55:23, lo que me llama la atención es el factor sorpresa que se describe en la escena. Fueron tres las veces que Jesús exhorta a Pedro, Santiago , y Juan, a  ocuparse en orar para no desfallecer de cansancio. Debían de estar alerta junto con Jesús aún en esa distancia de un tiro de piedra que les separaba de él. En esa primera ocasión perdieron las fuerzas. El sueño les venció. Y así las dos siguientes ocasiones. No fueron capaces de estar alerta con el Maestro. Pero fíjense que al concluir la tercera ocasión, y sabiendo Jesús que el momento estaba muy cerca quería cambiar de lugar, pero de repente una muchedumbre alocada apareció casi sin previo aviso cumpliendo profecía, Mateo 26: 56, Marcos 14: 49. Les pilló de sorpresa. Este es el detalle que me resulta tan singular.

Esta escena tan gráfica me permite entender que el verdadero discípulo de Jehová, luego discípulo de Jesucristo, debe de mantenerse constantemente alerta de su entorno y siendo muy activo. Ya no con temas espirituales o teocráticos a la luz del día, sino más bien con su yo íntimo de cara a su adoración verdadera. Al fin y al cabo el soñar del  dormir es un proceso íntimo.

Pedro, ¿te has dormido? ¿no has tenido fuerzas para mantenerte en pie tan solo una hora? descripción propia de Marcos 14: 37b

¡Cuán difícil es no dormirse en los laureles!

 

 

* captura "Los Evangelios Sinópticos, cuatro mentes inspiradas" @rbtlrbn






martes, 27 de enero de 2026

Factor humano

Factor humano. 


En el salmo 52: 3, en algunas biblias el verso 2,  se cita  “la lengua afilada como un cuchillo que planea hacer el mal con engaño”.  ¿Es una falacia lógica o una verdad insostenible? Ni una cosa ni la otra. Es una verdad  o afirmación escrita en prosa.

Puedes escribir porque te gusta o te divierte, porque te relaja, porque intentas trasmitir ideas, porque simplemente eres adicto a ello, o quien sabe si es tu profesión. Pero reconozco que dedicarse a escribir para trasmitir veracidad puede ser un tanto no fácil. Por ejemplo los que se dedican al periodismo deben de asegurarse de no trasmitir errores de ningún tipo. Si para esos no es fácil imagina para alguien que lo intenta pero desde su poca capacidad. Desde las posibles faltas de ortografía hasta errores de falacia lógica o verdades insostenibles. Sí, a mí me relaja escribir. Me apasiona, a tenor de mis tremendas meteduras de pata.

Algunos de mis escritos intentan contrastar vagamente y muy torpemente el fantástico conocimiento de la ciencia con la “simplicidad” de la creación que describe la Biblia. Porque este que escribe con tanta pasión es un creyente en los propósitos de Dios pero incapaz de ayudar a un pez; - que por cierto esta metáfora podría pasar como falacia, luego una verdad insostenible: si no puedo ayudar a un pez tampoco a un animal-.

Y se reconoce que es importante escribir con el mínimo posible de errores . En mi opinión por dos principales razones: los frikis que se dedican a encontrar errores en sus lecturas y que tal vez se pongan de los nervios con todo lo que conlleva y los que lean esa lectura aceptando esos errores sin percatarse de ello. Esto  último importante y tal vez peligroso  si se entiende que una incorrecta información puede mover conciencias.

No hace mucho coincidí con un conocido al que saludé alegrándome de verle. Le hablé de un recuerdo que tengo de él que vi recientemente ordenando el disco duro y este recuerdo fue motivo de una breve conversación. Que sorpresa la mía cuando años después de no verle más me confiesa que fue victima del desengaño y la decepción al darse cuenta de cómo el factor humano se apodera de las conciencias en situaciones muy puntuales. Es algo así como el llevar con mucho orgullo un traje muy bonito pero que nunca pensaste en la calidad de su tela. De repente un día caes en la cuenta de que ese bonito traje que llevas puesto es de papel. Pero es que para colmo los que están sentados contigo en esa mesa , todos llevan trajes bonitos pero ninguno de buena calidad. Que angustia y estrés debe de sentir alguien en esa tesitura mental.

Más tarde me vino a la mente el ministerio de Jesucristo. ¡Cuántas cosas puede aprender un cristiano verdadero de sus enseñanzas!

El apóstol Pedro escribe en un momento dado que Jesús “no cometió pecado ni en su boca hubo engaño”.  1Pedro 1:22. Meditar en esta frase me permite entender que el Maestro tuvo mucho cuidado en cómo decía las cosas. En cómo las trasmitía. El yugo entre sus palabras y sus acciones debió de ser exquisito. ¿Se imaginan ustedes la calidad de su temple desde esta perspectiva?

En La misma carta el apóstol Pedro comenta “todos ustedes sean de un mismo ánimo y parecer, compartiendo sentimientos como compañeros, teniendo cariño fraternal, siendo tiernamente compasivos, de mente humilde” , 1 Pedro 3:8

El “factor humano” domina el sistema de cosas actual. Pero es torpe. Defectuoso. Es alimentado por los valores más retorcidos del ser humano, y ahoga y reprime los valores universales que deberían de edificar a la sociedad. 

Ahora imagina que ese “factor humano” tan decepcionante surja y se apodere de las mentes de los comensales de la mesa del Cristo. El más lúcido de ellos cae en depresión, o traga lo que tal vez es peor.

¡Que bonito y edificador 
tiene que ser para los miembros de la -iglesia- poder apoyarse en las ternuras y compasiones de los hermanos de Jesucristo! 1 Pedro 5:2

 

 

domingo, 17 de agosto de 2025

El quinto sello.


El quinto sello.


¿Qué poderosa razón sujeta durante toda la vida del ser humano a la "vida", con tanto ímpetu, para luego terminar su vida tan bruscamente? no así ocurre con la animalia. Son muchos los animales guiados por su instinto que al sospechar de su ocaso simplemente buscan un lugar donde terminar silenciosamente. Otros desaparecen de la escena de la vida apenas sin dejar rastro. Fueron creados de esta manera.

No así le ocurre al ser humano. Tanto la consciencia del paciente como los que le rodean no aceptarán la muerte, el abandonar la vida. Intentarán, no solo rechazar un irse, si no también, por todos los medios, el que no se vaya. Es una poderosa necesidad que se oculta en nuestro yo más escondido. El ser humano no acepta la muerte, el morir no forma parte de su naturaleza. La despedida de un difunto es un paso tan duro que los familiares y amigos lo suelen aceptar con frustración y resignación. Se siente una impotencia tan grande, un vacío tan grande,  que se suele cayar con la frase “es ley de vida”, o, la muerte viene ocurriendo desde que la vida es vida…

Algunos cercanos al difunto creen que simplemente desaparece de la vida al igual que lo hacen los animales. Otras personas creen lo que las circunstancias de su vida le han enseñado: tradiciones, opiniones , o diversas religiones. 

Pero, ¿qué cree un cristiano verdadero cuando fallece un ser amado? Pues de manera tajante que podrá participar de la Resurrección universal de los muertos. (Juan 5: 25-30).

Sí, es fácil y rápido decirlo. Pero el que escribe, bien sabe que la muerte lleva “trabajando” desde la “fundación del mundo” (Gen. 4:8), también sabe que el Hijo de Dios, Jesucristo, nació en la Tierra hace unos 2025 años según el calendario gregoriano (Luc. 1:31 - 33). El que naciera milagrosamente de una virgen llamada Maria abrió la puerta para que miles de fallecidos puedan participar de la Resurrección de los muertos. Jesús mismo demostró a lo largo de su ministerio que la resurrección es una realidad y que él tiene el poder para “despertar” a los muertos del sueño de la muerte. El caso más notable fue el de Lazaro. 

Pero muchos de los que confiamos en las promesas mesiánicas nos preguntamos cuándo empezará la prometida restauración de la Tierra. Son ya casi 2000 años desde que desapareció Jesús de la escena terrenal y todo parece ocurrir igual que al principio. 

“La muerte no se llena de tantas almas que viajan hacia ella”.


Pero solo lo parece. 


Jehová Dios lleva una cuenta temporal muy diferente a la de los humanos. Fíjense en la respuesta que tuvo el apóstol Pedro a una importante pregunta: “Les aseguro que, cuando llegue el tiempo de hacerlo todo nuevo y el Hijo del Hombre se siente en su trono glorioso, ustedes, los que me han seguido, se sentarán en 12 tronos y juzgarán a las 12 tribus de Israel. (Mat. 19: 28).

Si bien es cierto que estas palabras se sientan encima de un pilar bíblico que se tiene que entender bien, en esa respuesta , Jesús le asegura a Pedro que “se hará todo nuevo”, es decir, una  RESTAURACIÓN, también descrita como la RE-CREACIÓN. Este tiempo aun no ha llegado. Tiene que llegar. Esa época esta descrita en la Biblia como los 1000 años libres de toda influencia malvada donde la humanidad será guiada por el Rey hacia el cumplimiento total de las profecías. (Apo. 20: 3).

Pero cuándo empezará…; la Biblia no da una fecha. Solo pistas. Como por ejemplo las profecías relacionadas con los últimos días. Estas descripciones encajan excelentemente con los tiempos que vienen ocurriendo. Sin embargo no contesta la inquisidora pregunta que cualquier creyente se hace con un grado de sentido común: ¡cuándo empezará…! Tenemos fechas históricas, pero ninguna del futuro.


 Por favor, fíjense en un asunto bíblico…

Durante esos mil años Jesús educará a la humanidad de ese entonces junto con sus 12 apóstoles, pero también se unirán a ellos otras personas elegidas. La Biblia cita la cantidad de 144.000 personas seleccionadas de toda la Tierra  que reinarán junto con Jesús a efectos de librar a la humanidad de todo aquello que el pecado heredó y trasmitió. (Apo, 14: 1-5)

Todo apunta que esa cantidad de supervivientes, o mejor dicho, seleccionados para gobernar con Jesús durante esos mil años empezó a contabilizar con los 12 apóstoles fieles. Sin embargo es imposible para un humano tener la plena convicción de quién reinará con Jesús. ¿Quién será escogido? Puede que alguien tenga esa esperanza pero tal vez no sea aprobado por Jehová Dios.. entonces?

Si hacemos una aritmética tenemos un resultado sorprendente . Dividan 144.000 entre 2000 años, el resultado es 72 por año. la idea es esta:

Jesús explica mediante un poderoso simbolismo pero que ayuda a entender a los que analizan las profecías: “Y clamaban con voz fuerte, y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido.” (Apo. 6: 10, 11).

Estos que claman representan a una cantidad indeterminada de escogidos que fueron muertos a manos de todo aquel que ama la maldad y esta en contra del propósito de Dios. Una cantidad escogida que empezó en los días del ministerio de Jesús y que continúa en este siglo XXI. 

Sinceramente , ¿conocen a algún ser humano que este a la altura de la vida perfecta de Jesús tuvo aquí en la Tierra? Pues aunque yo no conozca a gente de esa pasta, sí es cierto que existen cristianos verdaderos que se han esforzado al máximo , y lo hacen, a efectos de parecerse al máximo posible a la personalidad de Jesús y de reflejar al máximo posible el fruto del Espirutu Santo. ¿Cuánto tiempo puede abarcar encontrar a ese grupo de personas sin que intervenga Dios en ello? Sí, ¡tan solo a uno! 

¿Cuántos años pueden transcurrir? En su naturaleza tienen que ser puros de mente y corazón y ser aprobados por el Todopoderoso.

Sí, lleva su tiempo. Y sin los 144.000 no pueden completarse las restastes profecías.

Los tiempos proféticos están muy avanzados y todo apunta a un desenlace no muy lejano: la realidad del Reino de Dios en manos de los 144.000 coherederos junto con el Rey Jesús a la vista del Todopoderoso Jehová donde entonces sí habrá una re-creación terrenal junto a la prometida resurrección de justos e injustos donde sus participantes tendrán una nueva oportunidad junto con los supervivientes de la “gran guerra”.


Queridos, ¿queremos estar ahí para verlo? Se requiere paciencia, conocimiento exacto, y un sincero y amado deseo de ser  un buen  siervo del Dios Altísimo.




a mis queridos...




domingo, 27 de septiembre de 2015

¡El Libro!


¡El Libro!

“(…) hablaba de El Libro, un libro imaginario en el cual Dios tenía escritas las pruebas más hermosas de los teoremas matemáticos. En una conferencia de 1985 comentó: No tienes que creer en Dios, pero deberías creer en El Libro. Él mismo dudaba de la existencia de Dios, al que llamaba el "Supremo Fascista", y al que acusaba de guardar las pruebas más elegantes sin compartir. Cuando encontraba alguna prueba matemática particularmente hermosa, exclamaba ¡Ésta es una para El Libro!.”


El señor Erdős nació en 1913 y falleció en 1996 sin descendencia. Vivió en unos años del pasado siglo un tanto singulares. Pienso de esta manera pues convivió con una serie de elementos que deberían de haberlo ayudado en la búsqueda de pruebas tangibles para escribir ese libro y no solo 'imaginarlo'. Claro, su biografía en Wikipedia se comenta a grandes rasgos y desconozco muchos matices, pero siendo judío y el haber sobrevivido los estragos antisemitas de una Europa enferma, creo que no debería de estar “muy lejos de Dios”.

Los años en que vivió se caracterizan por unos cambios sin precedentes en la historia humana. No solo por las dos grandes guerras y otras que forjaron terribles cambios en la conciencia social, sino también por descubrimientos que colaboraron en forzar la Historia del Hombre. Y él lo sabía.

Yo, como estudioso, y curioso de esta vida, suelo preguntarme ¿que está más cerca de la conciencia espiritual, una evidencia tangible, o una fórmula matemática? ¿Van a la par?

Me resulta curioso lo siguiente: solo unos cuantos nacidos privilegiados tienen el extraordinario don de resolver enigmas matemáticos; y también de encontrarlos, porque los resolvieron antes de buscarlos. Pero solo podrán explicarlo y demostrarlo a sus colegas o discípulos. Sin embargo, la naturaleza que nos rodea nos aporta constantes pruebas tangibles sobre la existencia de Dios.  Elementos de todos los tamaños y formas y colores tanto del reino animal como vegetal que demuestran el existir, para el que lo acepta, de una inteligencia superior a la Humana. Al margen del gran privilegio de los matemáticos, la Naturaleza aporta sabiduría a todos. Es accesible a cualquier persona.

Claro, es muy difícil, tal vez imposible observar la matemática en la creación sin la debida preparación para ello. Pero no así de difícil cuando uno admira, reflexiona y medita en la belleza de la Creación. 




La flor amarilla no aportará pruebas matemáticas al observador profano, sin embargo este mismo admirará su belleza, su colorido, su variedad, aún sin percatarse de los algoritmos implicados. ¿Por qué ocurre esto?

El famoso número de Fibonacci esta presente en muchos elementos de la Naturaleza y de la Animalia. En el cuerpo humano también encontramos esa ley. Por citar un ejemplo fíjense en el miembro superior. Esta compuesto, empezando por el hombro, por el hueso Humero, luego el Radio y el Cúbito que trabajan a la par, para luego tras los carpos, los metas y falanges. Estos huesos forman una cadena en cuya extensión encontramos el cálculo de Fibonacci.

No hace falta guardar en nuestra  imaginación estas dos pruebas. Están, demostradas, escritas y catalogadas.

Se pregunta: ¿poseen los primates la regla de fibonacci en sus brazos? ….

El señor  Erdős creó en su brillantemente mente un particular libro compuesto por aquellas tantas pruebas y experiencias matemáticas que se cruzaban por su camino: 'esta es para el Libro' decía. No me es posible confirmar si llegó a aceptar a lo largo de su vida las miles de evidencias que la Naturaleza aporta al conocimiento humano sobre la existencia de Dios.

Se dice que la matemática es el lenguaje de Dios, si esto fuera así, las miles de formas tangibles que rodean al Ser Humano son una demostración de su existir, y el Ser Humano la única criatura terrenal en interpretarlo. Que bueno es que la matemática ayude a magnificar la Creación de Dios.






El Libro. 
a los matemáticos.
rbtl3 






miércoles, 1 de octubre de 2014

Reflexión: “la madre de mi Señor”.





Reflexión: “la madre de mi Señor”


El evangelista Lucas escribe en el capítulo 1 versículo 43 de su evangelio estas palabras: ¿Pues a qué se debe que tenga yo este [privilegio], de que venga a mi la madre de mi Señor? NM

Algunos estudiosos de la Biblia ven en esta cita una prueba para indicar que María tenia en su vientre a YHVH. Piensan de esta manera debido a que para los israelitas 'Señor' era YHVH. Y esto último es cierto. Son muchas las citas leídas en traducciones españolas donde leeremos Señor haciendo referencia a Dios, al Todopoderoso YHVH. Sin embargo es muy necesario decir aquí que es muy importante tener en cuenta el contexto próximo de las palabras a analizar.

¿Es cierto que María tenia en su vientre a Dios, a YHVH?

Si fuera esto afirmativo, resulta que YHVH y Jesús serían las mismas personas. ¿Por qué dijo esa expresión Elisabet, la esposa de Zacarías? Pues lo más seguro debido a que tenía referencias de las profecías hebreas. Ella era descendiente de la tribu sacerdotal de Leví, y Zacarías, además de ser sacerdote de oficio, pertenecía a la octava división de Abías. Lucas 1:6 afirma lo siguiente 'eran exentos de culpa de acuerdo con todos los mandamientos y requisitos de Jehová'.

Pregunto, ¿les sería difícil a Zacarías y Elisabet conocer profecías hebreas que describen al Hijo de Dios como Señor?

Salmo 110:1 “El Señor dijo a mi Señor: siéntate a mi diestra, mientras que yo pongo a tus enemigos por tarima de tus pies”, (TA).

Isaías 9:5 “Ahora que ha nacido un parvulito para nosotros, y se nos ha dado un hijo, el cual lleva sobre sus hombros el principado, o la divisa de rey, y tendrá por nombre el Admirable, el Consejero, Dios, el Fuerte, el Padre del siglo venidero, el Príncipe de paz.”, (TA).

La traducción de Nuevo Mundo tiene fama por tener en cuenta el contexto próximo de las palabras originales. Veamos como expresa:

Salmo 110:1 “La expresión de Jehová a mi Señor es: “Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies””.

En la cita expuesta por el diccionario Hot+ para este versículo se puede observar como contiene la palabra hebrea Tetragramatón. Al parecer este versículo es uno de tantos donde los escribas omitieron el nombre divino y lo cambiaron por Señor. Debido a esto, cuando se lée en una traducción que no subsana este error, leemos de esta manera: “el Señor dijo a mi Señor”.

Si Elisabet hubiera conocido esta profecía hebrea ¿hubiera sabido identificar correctamente a los personajes descritos en ella? Yo pienso que sí.

Isaías 9:6 (9:5 en TA): “Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; y el regir principesco vendrá a estar sobre su hombro. Y por nombre se le llamará Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”

Igualmente se pregunta: Si Elisabet hubiera conocido esta profecía hebrea ¿hubiera sabido identificar correctamente al personaje que se describe? Igualmente pienso que sí.

Ambas traducciones escriben Isaías 9:6 cambiando la construcción gramatical y empleando diferentes sinónimos, pero la profundidad en ambos describen a un futuro -en aquellos días- Rey del Reino de Dios. Si Elisabet conocía estas profecías no extraña en absoluto que dijera en aquel día “la madre de mi Señor”. Es como si alguien viendo la preñez de la mujer de su jefe expresara: ¡mira el heredero! Cuando aun no ha nacido.

Los estudiosos modernos de la Biblia no podemos negar que la descripción de la profecía de Isaías 9:6 encaja perfectamente con el papel que ejerce Jesucristo descrito en el libro de su Revelación, el Apocalipsis.

Veamos otro detalle.

Son muchas las traducciones donde en Lucas 2:29 se lée Señor a secas. Y sí, en este caso alude a Dios. Por ejemplo: la Reina Valera del 95, versión digital, escribe en este versículo: “Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra”.

En la descripción de este versículo en griego podemos leer una palabra muy diferente a Señor, y es ésta: 'despotes'. El diccionario Vine para el Nuevo Testamento explica de esta palabra: “uno que tiene <<posesión absoluta y poder sin control alguno>>.

¿Cómo lée la traducción del Nuevo Mundo en Lucas 2:29? Un tal Simeón ora a Dios teniendo al niñito Jesús en sus brazos y dice “Ahora, Señor Soberano, (...)”. Entiendo perfectamente que el niñito no podía ser en este caso el Señor Soberano, pues el niñito era totalmente vulnerable, y como se ha dicho la palabra despotes describe a un poderoso en acción

Es cierto, encontraremos alguna alusión a Jesucristo con la palabra 'despotes'. Por ejemplo en 2 Timoteo 2:21. En este versículo se describe al dueño de la obra cristiana, es decir, a Jesucristo. Debido a su contexto próximo no encaja leer “Señor Soberano”, pues Jesucristo, aunque es un Dios, no es Dios Todopoderoso, y leer solo Señor resulta en este contexto una descripción débil y pobre. Apropiadamente la traducción NM en este versículo opta por elegir la palabra en español dueño. Una palabra que describe a alguien con poder -despotas- y que se adapta al contexto del capítulo 2 de 2ª Timoteo.

Ahora veamos el texto en griego para Lucas 1:43. Donde se lée en español Señor se lée en la obra Strongs 'kurios'. El diccionario VineNT describe kurios: “alguien con poder”. Pero el diccionario no emplea la misma descripción que para 'despotes'. Se puede decir que 'kurios' esta por debajo de 'despotes'. En este versículo el uso de Señor no entorpece en absoluto el contexto. Sí, se puede emplear describiendo a un futuro gobernante. Añadir además que el Maestro no negó que fuera Señor, Mateo 7:21,22; 22: 41-45.



Reflexión: “la madre de mi Señor”


jueves, 28 de agosto de 2014

“intangible y consciente”.


“intangible y consciente”,
LA PERSONALIDAD.

Tangible e intangible; consciente e inconsciente. Estos son dos grupos que envuelven el contexto de la Tierra.  De un lado tenemos las miles de formas que podemos tocar o acariciar pero que no tienen consciencia. De otro lado, nos rodea una gran e intangible estructura matemática que al mismo también resulta ser inconsciente a lo que ocurre a su alrededor. Un gigantesco entramado que parece emular el sinfín de sinapsis que se producen en el cerebro humano y que no deja de sorprender al Empirismo, pero que al mismo no tiene consciencia de su entorno. 

Esta edificación de materia tangible e inconsciente es "coadyudante" de lo intangible y consciente. Es decir, me demuestra un aspecto que me es muy útil para defender la Creación de Dios.

Las secuencias matemáticas que se producen en el interior del óvulo materno una vez que éste es fecundado, demuestran una poderosa animación, pero al mismo esa animación no tiene consciencia de su entorno. Sin embargo, una vez nacida y crecida la criatura, resultará ser capaz de aprender sin cesar. Comprenderá infinidad de detalles y llegará a ser Consciente.

Por contra, en los óvulos de muchas hembras mamíferos también ejerce la matemática, pero el animal nacido nunca podrá ser Consciente, ni de él, ni de su entorno. 

Este resultado es una respuesta irónica para la Evolución, que enseña, en líneas generales, que toda la vida que rodea la Tierra proviene de una única súper célula. Es imposible que un único vehículo sea capaz, sin la razón, y mediante la casualidad, conseguir esta gran diferencia mediante, para colmo, la matemática.

Resulta aplastante reconocer una Máxima Divina como “intangible pero consciente”: LA PERSONALIDAD.




“intangible y consciente”,
LA PERSONALIDAD.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Una reflexión sobre la cronología bíblica II

Una reflexión sobre la cronología bíblica II

A la luz de la información que aporta la Biblia entiendo que el pueblo de Israel e incluso el pueblo judío de los días de Jesús calculaban los años gracias a las lunas nuevas.

Una ciclopedia de educación bíblica explica lo siguiente respecto al ciclo lunar sinódico:

“Una lunación dura, como promedio, 29 días, 12 horas y 44 minutos. Aunque los meses podían ser de 29 ó 30 días, en el registro bíblico la palabra “mes” por lo general significa 30 días”. 

Difícilmente aquellas gentes hubieran encontrado los desfases de minutos. Con lo cual se comprende la medición por medio de la luna nueva. Eso sí, llegaron a comprender el desfase de días gracias a los equinoccios. La misma ciclopedia comenta acertadamente lo siguiente:

“La Biblia no dice [refiriéndose a las posibles culturas heredadas de Egipto o Babilonia] si este era el sistema [el método de añadir días al año] que utilizaban los hebreos originalmente para adecuar su año lunar al año solar, pero el hecho de que los nombres de sus meses lunares reflejaran una determinada temporada del año muestra que seguían algún sistema. El centro del Sol cruza el ecuador celeste dos veces al año, y es entonces cuando el día y la noche duran lo mismo en todas partes de la Tierra (unas doce horas de luz diurna y doce de oscuridad). Estas dos ocasiones se llaman equinoccio vernal (o de primavera) y equinoccio otoñal, y se producen alrededor del 21 de marzo y del 23 de septiembre según el calendario actual. Los equinoccios, por lo tanto, podían servir de punto de referencia para saber cuándo se adelantaban demasiado los meses lunares con respecto a las estaciones y compensar la diferencia [respecto al calendario solar] añadiendo un mes intercalar”.

Pero ¿para que sirve la cronología bíblica? ¿Únicamente para trazar una línea de tiempo y poder registrar, ordenar y catalogar fechas, sucesos y reinados? ¿Para poder 'orientarnos' a través de esa preciosa e interesante historia bíblica?

El estudiante bíblico rebuscado e inconformista, antes o después, tropezará con la cronología bíblica. En el sentido que, debido a que ciertas profecías bíblicas incluyen en sus palabras fechas, números y cantidades de años, no podrá evitar pensar que sí puede existir algún 'algoritmo' que anuncie ese deseado cambio de circunstancias: el fin de una época infernal y el empezar de una nueva era preciada y deseada.

¿Quien está mas cerca de conseguirlo? ¿el científico que busca su preciado elixir de la vida, o el cronólogo que busca y desea encontrar esa fecha tan deseada?

Por favor permítanme exponer una idea.

A lo largo del siglo XX de nuestra era se han conocido aspectos que de seguro ni los hebreos ni los israelitas tenían idea. Por ejemplo, conocieron la balanza y el uso de sus correspondientes medidas de peso. Debían de emplear correctamente tal herramienta, sin embargo, no conocieron la exactitud del gramo que se emplea hoy día. Podemos decir lo mismo del centímetro y también del minuto. Si la información que dispongo es correcta tan solo conocían, en el caso de medidas universales, la exactitud lunar. ¿A que nos lleva esto?

En la Biblia podemos leer varias referencias en números vinculados estos a profecías. Algunas ya ocurrieron (Génesis 15:13), otras aún han de ocurrir (Daniel 12:13). Pero casi todas estas profecías que emplean cantidades y que hacen referencia a Tiempo, están ligadas a cantidad de lunas. Un ejemplo de ello son los famosos “siete Tiempos” registrados en la profecía del libro que escribió Daniel allá en siglo VI.

"Mientras la palabra todavía estaba en la boca del rey, hubo una voz que cayó de los cielos: “A ti se te dice, oh Nabucodonosor el rey: ‘El reino mismo se ha ido de ti, y de la humanidad te echan, sí, y con las bestias del campo tu morada será. Vegetación te darán aun a ti para comer tal como a toros, y siete tiempos mismos pasarán sobre ti, hasta que sepas que el Altísimo es Gobernante en el reino de la humanidad, y que a quien él quiere [darlo] lo da’”Daniel 4:31, 32.

Estos siete tiempos en realidad son 2.520 años y abarcan, redondeando, del año 606 a.e.c hasta 1914 e.c. [existe una solida formula bíblica para entender esta cuestión].

En la Biblia '1 Tiempo' representa 360 años, luego, '7 Tiempos' son 2520 años. Los 360 años están compuestos por doce meses de treinta días bíblicos, o lo que es lo mismo: meses lunares bíblicos.

30*12= 360*7= 2520.

Pero cuidado amigo lector, esta formula es matemática. La lógica para entender bien esta cuestión está en la enseñanza que aporta la lección bíblica en cuestión.

La idea, estimados colegas, es que si la Biblia nos arroja una cantidad de tiempo calculable es porque, por ende, solo puede ser calculable por medio del método bíblico establecido.

De todas maneras si alguien hubiera descubierto una cifra plausible lo único que hubiera descubierto es un desenlace. La cita de Mateo 8:29 es clave: “Y, ¡mire!, gritaron, diciendo: “¿Qué tenemos que ver contigo, Hijo de Dios? ¿Viniste aquí a atormentarnos antes del tiempo señalado?”.

Es una referencia que nos enseña que los ángeles caídos lo saben todo excepto lo que no pueden saber.

La cronología bíblica es apasionante, exquisita. Y bien cierto es que muy instructiva. Pero contiene un gran peligro. Si el estudiante se afana demasiado en buscar pruebas numéricas donde tal vez no existan, tiene muchas probabilidades de caer en los lazos de la numerología. Además, los judíos, con el tiempo, llegaron a ser grandes matemáticos. Y muy buenos. Me atrevería a decir que fueron mejores que los famosos Mayas.

No seré yo el que saque a la luz el gran secreto.

Solo diré que, en base a las pruebas tenidas, 1- relativamente queda poco tiempo: ¡un tiro de piedra! 2- El Todopoderoso tiene una carta en la manga en lo que a tiempo desconocido se refiere, es decir, cantidad de tiempo no empleado. Además, en base a la respuesta que da el ángel caído a Jesús, dependemos del empezar del Día del Señor.

Nadie puede controlar ese momento. La ilustración del reloj de pulsera es magnifica. Cualquiera puede porta un reloj, e incluso adelantar u atrasar las agujas con las manecillas, pero el que designa el horario es el Amo del Gobierno.

Y es muy posible, amigos, que los cronólogos miremos el mundo al revés.





lunes, 18 de marzo de 2013

Una reflexión sobre la cronología bíblica.

Una reflexión sobre la cronología bíblica.



En el relato de la Creación que narra el libro de los Orígenes de la Humanidad se lée un interesante episodio. Fue cuando Dios designó medios visuales para que sus Criaturas pudieran organizarse y orientarse a medida que fuera transcurriendo su vida a través del Tiempo. Según lo escrito esta creación tuvo su concluir en  el cuarto día creativo. Génesis 1: 3, 14-18.
Parece sencillo lo que se lée en este escueto relato.

No sé cuanto tiempo tardo el ingenio humano en crearse algún instrumento para poder medir el transcurrir del Tiempo. Siendo el primero, al parecer, el cálculo por medio de la sombra proyectada por la luz solar.

Es cierto que muchas criaturas de la Animalia, por no decir todas, se guían de una forma u otra gracias a los efectos que producen tanto el Sol como la Luna. Sin embargo, el Ser Humano es la única criatura sobre la faz de la Tierra que ha sido capaz de crear para su provecho aparatos para poder medir el Tiempo. Relojes del Sol, de arena, por goteo..., hasta llegar a los modernos y terroríficos relojes atómicos. Por si fuera poco, algunos de estos artilugios, como por ejemplo el astrolabio, del siglos XIII - XV e.c, tenían en cuenta la posición de las lejanas estrellas. Pero ¿en que momento de la historia bíblica se empezó a emplear alguno de estos mecanismos para medir el tiempo?

Resulta tedioso encontrar en las Escrituras Hebreas alguna pista que relacione al pueblo hebreo con algún artilugio de medición temporal. Al parecer durante mucho tiempo los pueblos, tanto antediluviano como  postdiluviano, se rigieron por medio de las lunas nuevas, el medio que Dios facilitó a Adán y que la tradición se encargo de transmitir. Así lo describe el libro de Génesis empezando con el primer hombre:

“Este es el libro de la historia de Adán. En el día que Dios creó a Adán, lo hizo a la semejanza de Dios. Macho y hembra los creó. Después los bendijo, y por nombre los llamó Hombre en el día que fueron creados. Y Adán siguió viviendo ciento treinta años. Entonces llegó a ser padre de un hijo a su semejanza, a su imagen, y lo llamó por nombre Set. Y los días de Adán después de engendrar a Set llegaron a ser ochocientos años. Entretanto, llegó a ser padre de hijos e hijas. De modo que todos los días de Adán que él vivió ascendieron a novecientos treinta años, y murió”. Génesis 5: 1-5.

Son cálculos realizados por los patriarcas mediante el paso de las estaciones y las lunas nuevas. Y sin duda alguna un gran regalo de Dios.

Gracias a estos registros hallados a lo largo del Génesis y otros libros del registro hebreo, los Estudiantes de la Biblia pudieron -hace ya- orientarse y trazar una línea en el tiempo pudiendo asignar fechas. Por ejemplo, pusieron nombre al año en el que supuestamente fue creado Adán: 4026 a.e.c.

Es posible que el pueblo hebreo no conociera el cálculo basado en la órbita celeste hasta que se relacionó con Egipto. Me resulta interesante observar como una de las 'disposiciones reglamentarias' y 'decisiones judiciales' que Dios dio a Israel mediante Moisés fue ésta:

“y para que no alces tus ojos a los cielos y de hecho veas el sol y la luna y las estrellas, todo el ejército de los cielos, y realmente te dejes seducir y te inclines ante ellos y les sirvas, los cuales Jehová tu Dios ha repartido a todos los pueblos debajo de todos los cielos”. Deuteronomio 4: 1, 19

Una ciencia que muy posiblemente mezclaba la práctica de la astronomía junto con la astrología, de ahí su correspondiente advertencia debido al peligro de dejarse guiar mediante sus agüeros.

Son muchas las diversas referencias encontradas en el Génesis que demuestran que el pueblo de Israel conocía el cálculo por medio del año lunar.  A parte del empleo para registrar las edades de las personas, las primeras veces que el Pentateuco se hace referencia al año lunar son estas:

Cuando el bebé Moisés fue ocultado durante tres meses lunares:

“Entretanto, cierto hombre de la casa de Leví fue y tomó a una hija de Leví. Y la mujer quedó encinta y dio a luz un hijo. Cuando ella vio lo bien parecido que este era, lo tuvo oculto por espacio de tres meses lunares”. Éxodo 2: 1, 2.

O cuando Dios designó el mes de Nisán como el primer mes del primer año sagrado:

“Ahora Jehová dijo a Moisés y Aarón en la tierra de Egipto: “Este mes será para ustedes el comienzo de los meses. Será para ustedes el primero de los meses del año”. Éxodo 12: 1, 2.

O cuando Dios decidió que en el mes de Nisán debía de estar listo su Tabernáculo:

“Entonces Jehová habló a Moisés, y dijo: En el día del primer mes, al primero del mes, has de erigir el tabernáculo de la tienda de reunión”.  Éxodo 40: 1.

Fíjense que entre lo expuesto en  Éxodo 12: 1, 2  y  Éxodo 40: 1, transcurrieron casi doce meses lunares. Esto es una prueba de como los israelitas estaban pendientes de las lunas nuevas.

Pero ¿llegaron los israelitas a emplear algún mecanismo para medir el transcurrir del tiempo?  Pues parece que no encontraremos una referencia bíblica directa para esta idea. Yo por lo menos no la encontré. Sin embargo, ¿es posible que el pueblo de Israel saliera de Egipto con utensilios para medir líquidos y pesar cosas? Levítico 19: 35, 36.  Si esta idea fuera viable ¿porqué no también relojes de sol?

Existe una mención bíblica que tiene que ver con la sombra que proyecta el Sol y como esta sirvió al profeta Isaías y al rey Ezequías para medir el tiempo, la leemos en estos versos:  Isaías 38:8  y 2 Reyes 20:8-11.

 “ Mientras tanto, Ezequías dijo a Isaías: “¿Cuál es la señal de que Jehová me sanará y de que al tercer día ciertamente subiré a la casa de Jehová?”. A lo que dijo Isaías: “Esto te es señal de parte de Jehová de que Jehová efectuará la palabra que ha hablado: ¿Realmente avanzará la sombra diez gradas [de la escalera], o debe retroceder diez gradas?”. Entonces Ezequías dijo: “Es cosa fácil que la sombra se extienda diez gradas, pero no que la sombra retroceda diez gradas”. En esto Isaías el profeta se puso a clamar a Jehová; y él hizo que la sombra que había bajado retrocediera gradualmente sobre las gradas, es decir, sobre las gradas [de la escalera] de Acaz, diez gradas hacia atrás. 2 Reyes 20: 8-11.

Una evidencia bíblica que sirve para explicar que para el siglo VIII antes de la era común el pueblo de Israel ya conocía la sombra como medida de tiempo.

El siguiente verso invita a pensar que los judíos empleaban algún modelo de reloj de sol:

“y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora en que se ofrecía el incienso”. Lucas 1: 10.

Al parecer para el siglo primero de nuestra era los judíos calculaban el año mediante las lunas, y las horas del día mediante el reloj de sol. Este método ha debido ejercer de esta manera durante mucho tiempo ya que los primeros relojes mecánicos aparecieron cerca del año 1000 e.c. y los portátiles cerca del año 1500 de nuestra era.

 
Hace tiempo que la cronología bíblica me interesó, es apasionante. Hasta incluso descubrí algunas cosas interesantes, pero.. . ¿podemos los estudiosos de la cronología bíblica conocer los designios de Dios?





miércoles, 20 de febrero de 2013

Crónica de un último latir.

Crónica de un último latir.
Me dicen que lleva horas en posición fetal. Gimiendo dolor y agonizando una respiración forzada que va al compás de su latir. Mecánicos, jadeantes y frenéticos. Como una carrera realizada por un asmático tras correr tan solo cien metros con la boca abierta para que le entre más oxigeno, pero que no consigue recuperarse.

Tiene una mirada fría y vacía cuyos ojos parecen no tener vida. Iris fijos y lagrimosos. Quietos, con la mirada en un punto de su horizonte insignificante para mí y que tan solo puede significar algo en su mente, si es que le puede significar.

El observador busca con interés llamar su atención. Crear mediante un estimulo una reacción, aunque solo sea una pequeña respuesta y que tal vez tras ello, con esa reacción, mejore. Pero no. No responde a ningún roce, a ninguna caricia. No responde a ninguna voz. Ni siquiera reacciona al sonido de su bonito nombre.

A nuestra soledad nos acompaña la también enferma de la cama vecina y su cuidadora con apariencia de búho, que para matar su aburrimiento, ahora trabaja de espectadora en nuestra escena a la espera de algún final. Su experiencia laboral sospecha ya del final.

También latidos y pensamientos nos acompañan. Mi latir porque lo tengo dentro de mí y apenas puedo controlar mi estado emocional. Los suyos porque los siento como si formaran parte de mí. Y mis pensamientos. Tal vez buenos, tal vez malos. No lo sé.

Al cabo de algunos minutos su respirar empieza a menguar. Tal vez, pienso, ha notado las caricias de mi mano en su rostro. Sea así o no, ahora su respiración va menguando. Entré en ésta habitación avisado: está muy mal, le falta poco. Pero no me imaginaba que faltara tan poco.

Medito en como las horas deben de hacerse muy largas pare el que padece la agonía de ese sufrir postrado en una cama durante tanto tiempo. No tengo apenas palabras para explicar lo que se siente cuando se 'acompaña' a un moribundo en sus últimos latidos. En esos instantes cuando esa persona está perdiendo las fuerzas que le sujetan a la vida. Es sumamente triste, muy triste. Te invade una impotencia, por mucha esperanza que puedas tener, que va más allá de lo que parece razonable.

Tras unos minutos su respiración se vuelve aún más débil, pero igual de frenética. Como una locomotora que empieza a frenar.

Sin embargo, ¡una alegría me invade ahora! Sus iris miran hacia su derecha, a mi rostro, me mira.  No ha movido su cabeza. Ha debido ejercer un mínimo de voluntad para mover sus ojos. ¡ME ESTA MIRANDO!

Una breve mirada con unos ojos, que a mi entender, parecen haber recobrado la lucidez de su entorno, pero esto sucede tan solo por un mero segundo si es que llega a dos. Pero sí me esta mirando. Sin embargo, tras esa breve mirada correspondida con una lagrimosa pero cariñosa sonrisa por parte de un impotente observador, se relajaron y cayeron a plomo hacia su lado izquierdo. Al mismo tiempo que cayeron dejo de oírse en la habitación el sonoro sonido de su respirar.

Y un último gemir escuche justo antes de su expirar. Un breve sonido como “cuando quieres despegar una cinta adhesiva pegada fuertemente a un quebradizo cañizo”. Luego sus párpados se cerraron tan suavemente como los de un niño cuando su papá le dice 'vamos duérmete'. Sí, se durmió. Como si alguien le hubiera dicho 'ves a dormir'.

 Lucas 8:49, 54-55; Juan 5:25, 26.

A los hijos; amigos y compañeros. No permitáis que vuestros padres o seres queridos fallezcan solos y sin cariño.

Solo deseo que estas palabras sirvan para hacer reflexionar en que tiene que ser muy triste, tiene que ser sumamente aterrador para un moribundo, para un enfermo terminal, pero que puede  estar  muy consciente de su entorno, de su contexto, fallecer en la soledad. Abandonar la vida sabiendo que no tiene a su lado a sus seres más queridos. Sin sentir la presencia de los suyos. Sin notar el tacto de algún ser querido. Cuyo tacto sencillamente compartirá con el moribundo la misma impotencia, pero que tal vez, en su silencio, en su última mirada te reconozca y, silenciosamente, es posible, quien sabe,  junto a su esperanza, lo agradezca.

Esta persona falleció debido a un fallo multiorgánico junto a tres personas.

Estas palabras no son una denuncia o algo perecido. Aunque estoy plenamente seguro que habrá opiniones de todos los colores y para todos los gustos. Por favor, que nadie se vea aludido por lo expuesto. Existen sucesos que acaecen en el momento menos pensado. Eclesiastes 9:11.


sábado, 22 de diciembre de 2012

Reflexión: 'siete partes y media'


 Reflexión: 'siete partes y media'.


¿Que es lo que más puede llegar a desear una persona? ¿Paz? ¿Amor? ¿Felicidad? ¿Riquezas? ¿Salud? ¿Tranquilidad? ¿Trabajo satisfactorio, equilibrado, y autentico? ¿Un poquito de todo tal vez?

Muchos de nosotros damos por sentado todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Nos educaron para asimilarlo. Por otro lado, los engranajes de la 'vida' han permitido que el Ser Humano llegue hasta donde ha llegado. Un presente que asimila el pasado a través de la Historia escrita, y que asimila el futuro desconocido a través de expectativas vendibles y plausibles. A todo esto, muchos no desean la fe. 'Odian' el tener que creer, el obedecer; pero curiosamente sí son tradicionalistas y en muchos casos supersticiosos.

En líneas generales, confiamos en los resultados de la 'vida', pero que al mismo, no tenemos ni idea, ni de quienes la manejan, ni tampoco con que propósito lo hacen.

¿Por qué esta 'vida' es tan cruel, tan desequilibrada?

¿Quien en su sano juicio no desea un cambio de circunstancias globales y reales?

Es evidente que una persona que no confiá en la enseñanza bíblica no creerá en exposiciones desarrolladas a partir de profecías bíblicas. Pero tenemos que reconocer una cosa. La costumbre a escuchar lo mismo, o cosas parecidas durante tanto tiempo, ha conseguido cauterizar nuestra capacidad de percepción.

Por ejemplo ¿nos da risa una escena de película? sin embargo, si eso mismo nos ocurriera en la vida real, ¿reiríamos o lloraríamos?

¿Piensa usted que este planteamiento es exagerado?

Se que puede resultar ridículo esta comparación: la primera película de Dracula consiguió dar miedo a espectadores de diversas edades. Hoy, las películas relacionadas con vampiros son sádicas, sangrientas, suelen ser asquerosas, mordaces e inmorales. Y lo peor, consigue, en lineas generales, insensibilizar a gran parte de una generación de personas.

La ciencia actual esta en su pleno apogeo. Esta consiguiendo cosas que dejan perplejo a cualquiera. Cosas que, ciertamente, en otra época sus observadores dirían sin dudarlo ¡es un milagro! Hoy, todo parece tener su lógica.

Se puede decir que los coches empezaron siendo carros tirados por caballos. Durante milenios fue así. De repente, lo que fue un pequeño y rudimentario chasis con tres o cuatro ruedas, paso a ser, en menos de cien años, en un sofisticado y confortable vehículo capaz de desarrollar cómodamente los 200 km/h. Por si fuera poco los prototipos ya pueden desplazarse con autonomía propia, es decir pueden 'conducir solos', y son capaces de estacionar en lugares que, a nosotros, conductores de test, más de una pena nos cuesta. Además, teniendo en cuenta la evolución de la robótica junto con el campo de la neurología, es solo cuestión de tiempo que una persona pueda manejar su vehículo a través de la 'mente'.

No es de extrañar que las personas, generalizando, estén tan confiadas con lo que les rodea.

Esta situación me recuerda un poco a esas narraciones bíblicas en las que la debilidad estaba rodeada de riqueza. Aun así, no tenían excusa, pues el Dios de la nación de Israel les advertía constantemente.

Entiendo que todas las profecías bíblicas que tienen que ver con destrucción tuvieron sus 'últimos días'.

Por ejemplo, según la narración bíblica que describe la labor de Noé, sus 'últimos días', al parecer, fueron los 40 años que tardó en construir el navío. Aquel fin llegó.

Otro ejemplo, el profeta Jeremías anunció la desolación de Jerusalén. Aquella desolación fue anunciada con mucha antelación, desde alrededor de 645 a.e.c, ¡casi 50 años antes! El ocaso llego a ocurrir allá en el 606 a.e.c. Sus 'últimos días' pudieron haber contabilizado desde 624 a.e.c. Esa profecía también se cumplió.

Otro suceso fue la destrucción de Jerusalén por los romanos al mando del general Tito allá en el 70 e.c, sucesos profetizados durante los años de ministerio de Jesucristo.

“Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas (...)”. Mr. 13:29  (Biblia Textual).

La esplendida Jerusalén del siglo primero también tuvo sus 'últimos días'.

Han pasado desde entonces unos 1940 años, sin embargo son varios los profetas inspirados por Dios y profecías leídas en la Biblia que anuncian algunas promesas aún por cumplirse. Una de ellas es la restauración de las cosas por medio del Reino de Dios. El Maestro Jesucristo, el Nazareno, habló una gran pista a sus discípulos, que a su vez el escritor Lucas dejo plasmado en su obra. En el trabajo del evangelista Lucas se lée, de entre otras cosas, lo siguiente:

“(...) Caerán al filo de la espada y serán llevados cautivos entre todas las naciones, y Jerusalén será hollada por los gentiles hasta que se cumplan los tiempos de las naciones.” Lucas 21:24 (N.C)

Tras el suceso profético que acaeció a Jerusalén allá en el 70, deberían transcurrir esos 'tiempos señalados'. Luego, a partir del momento preciso empezarían unos nuevos y predichos 'últimos días'. Se sabe que dicho periodo conocido como 'tiempos señalados de las naciones' ya terminaron, y los 'últimos días' ya empezaron. La cuestión es cuando vendrá el momento trascendental que dará paso a un cambio de circunstancias esperadas y deseadas por los cristianos. 

Y sobre todo, si estaremos preparados para afrontar tal cambio.

Aunque no se sabe 'ni el día ni la hora' de ese esperado 'fin', lo que sí parece haber conseguido, a través de los siglos esta mala publicidad del 'fin del mundo', en las personas, es apatía, desinterés, e insensibilidad en cuanto a la veracidad de las palabras del Mesías. Pero cuidado estimado lector, al igual que se cumplieron las antiguas profecías bíblicas, también deben cumplirse las profecías restantes, de entre ellas la conclusión de 'los últimos días', o lo que lo mismo 'un nuevo sistema de cosas'.


'siete partes y media'.


jueves, 8 de noviembre de 2012

Reflexión: “cerebro reptil” versus “cerebro espiritual”.

Reflexión: “cerebro reptil” versus “cerebro espiritual”.


La cita es obligada y la audiencia necesaria. Se trata de una charla laboral dedicada y orientada a mejorar cierto rendimiento comercial: “¡Te ayudare para que aprendas a ayudarte tu mismo!”.

En lineas generales la teoría enseñada es razonable y en mi opinión necesaria. Al fin y al cabo, se trata de mejorar la dinámica individual en lo que tiene que ver con el trato al cliente. Sin embargo a lo largo de la orientación llega un episodio un tanto surrealista. La profesional con esos grandes ojos gris azulados intenta explicarnos  el origen de las emociones. De entre otros detalles, nos habla de ese centro en el cerebro denominado “sistema límbico”, y como en éste, se procesan las emociones más primitivas del, -mal llamado-, 'Home Sapiens'. La tristeza, la ira, el asco, la sorpresa, el placer, el miedo y la alegría, se trabajan en la sección cerebral heredada de los reptiles mediante la Evolución. De ahí la expresión 'cerebro reptil', nos dice.

Una de las enseñanzas más útiles que nos impartió fue la arquitectura gramatical: el cuidado que se debe de tener a la hora de trabajar con palabras negativas. Así es, por ejemplo, una frase que empiece con la palabra “pero”, y dependiendo de su contexto próximo, podrá bloquear al receptor. Su cerebro ya no atenderá enteramente al cometido de nuestro escrito. ¡Y todo por colocar mal en la frase la palabra 'pero'! 

Amigo, si una palabra puede bloquear la mente de un lector, a mi, como oyente, la palabra 'evolución', me excitó.

Este blog no defiende una evolución ciega, o caótica. Una evolución casual originada por la nada, o tan solo por una explosión, etcetc; defiendo la Creación inteligente mediante su Hacedor. El cómo a partir de la creación de cada ser vivo según su especie, luego según su genero, evolucionó, aún con lógica, para un desarrollo calculado y un crecimiento esperado.

Mientras explicaba ese tema tan excitante, me vino a la mente un gran cirujano. De creer en Dios, ¿creería también que esa impresionante red nerviosa que une cada poro de nuestro cuerpo con el cerebro y al mismo con nuestro intelecto es una obra fortuita, casual? ¿Diseñada por la Nada? Sería interesante conocer su opinión.

Es cierto que muchos animales atienden su entorno mediante emociones, pero éstas parecen ser 'esclavas' al ciclo instintivo de cada uno de ellos. El Ser Humano por el contrario atiende a un complejo mecanismo. Pongamos un ejemplo, el hombre ha aprendido a capturar vivo al gran cocodrilo sin que le cause daño para luego estudiarlo. O por ejemplo, también es capaz de capturar al vuelo una mosca para luego examinarla bajo un microscopio sin matarla.

Y solo una madre humana es capaz de mirar a su criatura recién nacida y preguntarse a si misma que será de ella el día de mañana.

Cuando se husmea en los artículos de ciencia que explican aspectos de la emoción y el cerebro, uno queda maravillado de la arquitectura neuronal que van descubriendo los científicos. Luego, es sorprendente que un cirujano haya aprendido a realizar increíbles trasplantes, sin embargo, no depende de él enteramente que el paciente recupere el equilibrio de las emociones perdidas.

Ahora bien, ¿que es lo que entra en acción cuando una persona 'conoce' a Dios y desea cambiar esa personalidad 'animal' que posee y transformarla en 'espiritual'?

Acaso ¿cambiará las emociones que se procesan en el sistema límbico? O más bien truncará sus propias actitudes negativas y dañinas por otras positivas y loables.

Digan lo que digan los evolucionistas, e incluso, ciertos educadores que incluyen en sus cursos y charlas episodios sobre la creencia en la evolución, lo cierto, es que el Ser Humano es el único ser vivo sobre faz de la Tierra capaz de producir el fruto justo del Espíritu de Dios. Y ésta observación debería de tener un tremendo poder en las reflexiones del ateo o del agnóstico la hora de hacerse preguntas honradas sobre la existencia de Dios.

Mediante ese impresionante trozo de cerebro conocido como 'sistema límbico', lugar donde se dice que se 'procesan' las muy necesarias emociones, y que de estas depende nuestra vida, podemos llegar a desear y a tener la necesidad de rogar a Dios por ese fruto que es: “amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, autodominio”. Fruto que será capaz de transformar las indeseables aptitudes que ese 'cerebro reptil' pueda llegar a cometer, y que tal vez algunos puedan poseer, en deseadas y necesitadas aptitudes de buenas personas: 'un cerebro espiritual'.



Gálatas 5:22, 23; Génesis 1:27


sábado, 15 de septiembre de 2012

“Una envidiable relación de color amistad con tintes de amor”.

 
 
“Una envidiable relación de color amistad con tintes de amor”.

Sin duda alguna la Naturaleza que rodea al ser humano es sorprendente. Pero también me parece caprichosa y enigmática. Algunos pensaran que es cruel, y es cierto. Esta misma naturaleza que nos reporta tanto placer y felicidad, en momentos puntuales resultara ser todo lo contrario: horrible. ¡Y esto es lo que más me entusiasma!

Son situaciones particulares que se entienden dentro de una lógica esperada y comprendida, pero que al mismo, son escenas de esa mal llamada madre naturaleza que dan fuerza a una belleza enigmática.

¿Por qué animales que huyen entre ellos al olerse en su hábitat natural, pueden llegar a comportarse con una impresionante atracción pacifica que va mas allá de lo comprensible?

¿El secreto? Fieras, enemigos entre si por naturaleza, que desde cachorros fueron criados juntos. El caso mas cercano son los gatos y perros. En raras excepciones la Naturaleza insiste en que una especie adopte otra especie. 

No son pocos los ejemplos recogidos, pero, ¿porque la Naturaleza nos sorprendente con tal  comportamiento? Parece como si un extraño instinto fuera activado solo en esas forzadas ocasiones.

Esta actividad parece estar fuera de la 'decisión', pues si lo pensamos bien, no es solamente la voluntad humana la que decide el que estos animales -quieran- convivir juntos. Un enigmático instinto junto al esfuerzo humano es lo que permite a esos amamantados cachorros llegar, con amistad, a una edad adulta.

Ejemplos de ello: 



¿Por qué las personas adultas no poseen, en líneas generales, esta magia? ¿Por qué existe el odio? ¿Y el racismo? ¿Y la indiferencia? ¿Por qué no podemos llegar a convivir en paz y con felicidad con todo el prójimo sin la necesidad o la 'obligación' de tener dinero o riquezas? ¿Debe entenderse con esto que si todas las personas se criaran juntas desde la tierna infancia, nos llevaríamos de perlas en la edad adulta?

Tal vez tuviera una respuesta positiva esta pregunta, pero lo cierto es que aún estamos lejos de averiguarlo. Somos los mismos adultos el mayor de los problemas. Películas espantosas, videojuegos que tienden a modificar la conducta, consentidas modas anti-naturales que muy sutilmente influyen en la edad juvenil. Compañías que tienden a alterar una manera de pensar honrada y que escapan al conocimiento del tutor. Toda una fabrica de proyectiles psicológicos que muy lentamente destroza familias en vez de unirlas. ¿Existen daños colaterales? No le digas a tu hijo te quiero mirándole en una fotografía, ni tampoco cuando duerme.

Cualquiera de nosotros puede forzar la unión de dos cachorros de diferente especie y criarlos. Pero hay algo que parece escaparse a nuestro control: el deseo de practicar sobre la cantidad.

Se reconoce que no es normal el que animales que en realidad son antagonistas puedan convivir juntos, es una situación forzada.  Aun así, con ayuda, pueden conseguirlo.

En la Palabra de Dios, la Biblia, se afirma que en el Reino de Dios los animales se toleraran los unos con los otros, y a su vez, estos con los humanos. También afirma que las personas que fomentan la 'ruina' terminaran.

A menos que el Reino de Dios ponga manos en el asunto, la Humanidad esta condenada a un continuo fracaso.


Isaías 11: 6-8
Apocalipsis 11:18



jueves, 23 de febrero de 2012

Reflexión sobre la materia


La vida se hereda, hasta tal punto que ciertos moribundos pudieran continuar trasmitiendo su legado. Es tan poderosa tal disciplina, que incluso por medio de las génesis creadas bajo laboratorio, y que emulan la unión natural del espermatozoide con el ovulo, la vida, también se hereda. Pero a pesar de tan bella herencia, todo lo que vive… llega a morir.

En la Biblia existen dos aspectos dignos de tener en cuenta para reflexionar sobre el tema de la muerte.


Un detalle es la vida que se manifiesta en la naturaleza y en la fauna. Existen animales que superan con creces la edad humana, como ciertas tortugas o algunos loros, o algunos tipos de medusa. O ciertos árboles, como el olivo, que además de ser robusto, sobrepasa con mucho a las generaciones humanas. 

¿Qué fue lo que truncó la idea original del Creador? (Gén. 1:28; 3:5) Valga la redundancia, se dice que las generaciones de antes del diluvio vivieron cientos de años. Por ejemplo Matusalén. (Gén. 5:27) Sin embargo nunca sobrepasaron el castigo impuesto. (Gen. 2:17, este tema debe de analizarse correctamente para entenderse bien.)

Otro aspecto muy interesante es la química. La ciencia entiende a día de hoy como manipular la materia, aprende a pasos agigantados. Y a pesar de los costos, pueden ‘convertir’ algunos metales en otra clase de metales.

Con esta lógica y teniendo en cuenta la historia que nos enseña la Biblia, ¿que impide que Aquél que convirtió agua en vino, o multiplicó la materia del pan o del pescado, no pueda, en el momento adecuado, cambiar ese reloj biológico que poseen las criaturas y que les impide que sus células puedan seguir viviendo por más tiempo y multiplicarse indefinidamente? No en balde también fue capaz de reactivar la carne muerta. (Juan 11:43)


domingo, 8 de enero de 2012

Reflexión sobre los reyes Magos, el Hijo de Dios, y la tradición.




Reflexión sobre los reyes Magos, el Hijo de Dios, y la tradición.


La Navidad junto a sus famosos tres reyes Magos es un autentico puzzle que durante muchos años su verdad ha estado ausente de la opinión publica. Tanto que sus orígenes se remontan a bastante tiempo atrás. Quizá existan personas que acepten el análisis pero que no le dan importancia a la realidad de los hechos.

Este análisis bíblico consta de una serie de pistas que tal vez hagan reflexionar al lector.

Por ejemplo, el texto del evangelio de Lucas capítulo 3 versos 1 y 2 son clave para desenmascarar ciertas interrogantes relacionadas con el personaje de Jesús el Nazareno. El texto escribe así según la versión Nácar Colunga

“El año quintodécimo del imperio de Tiberio Cesar, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, tetrarca de Galilea Heredes, y Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de la Traconítíde, y Lisania tetrarca de Abilene, bajo el pontificado de Anas y Caifas, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto,” Lucas 3: 1 y 2.

Es clave porque la mayoría de estos personajes de la historia antigua son reconocidos por los historiadores modernos, es decir, fueron reales, y porque dicho ‘quinto décimo’ año fue lo que se entiende como “la segunda mitad del año 28 E.C  hasta agosto/septiembre del año 29 E.C”. Tal fecha es tratada como una fecha eje. Esto quiere indicar que un aspecto bíblico que por sus detalles alude a una fecha que en principio es desconocida, luego por su descripción encaja dentro de la historia conocida por los historiadores.

A esta razón debe añadirse otra importante razón, el bautismo de Jesús. Según lo  registrado en Lucas 3:23 contaba con unos 30 años de edad cuando fue sumergido en agua, para luego empezar su enseñanza. El evento se produjo cerca del otoño del año 29 E.C.

Otra razón importante es la propia muerte de Jesús, el 14 de Nisán. El mes de Nisán en los días de Jesús abarcaba la mitad de marzo y la mitad de abril. Lucas 22:14 y 15.

Otra razón necesaria para responder el puzzle es una importante profecía del profeta Daniel que  anunciaba que el ministerio de Jesús duraría tan solo tres años y medio. Daniel 9:27.

Teniendo en cuenta estos datos, que cualquiera puede corroborar con buenas enciclopedias, llegamos, mediante un minucioso análisis del relato que explica el nacimiento de Jesús y la visita de los sabios de oriente a entender que la conocida tradición de la Navidad y los reyes Magos junto a su famosa estrella es una historia que está totalmente manipulada para un propósito claramente definido por la Biblia, y que poco se adapta esta tradición a la descripción bíblica

La persona que lea estas pocas palabras y desee averiguar su naturaleza, se dará cuenta de lo siguiente:

A Jesucristo lo mataron el día 14 del mes de Nisán del año 33 E.C. Al restar los tres años y medio que abarcó su ministerio, nos lleva al año 29 E.C, concretamente al otoño. Sabemos que tenía cerca de 30 años de edad, por lo que tal vez dicho evento público ocurrió entre septiembre y octubre: el mes de Etanim. Pero no podemos precisar el día exacto. La Biblia no lo indica.

Al tener encajado el año 29 junto a sus 30 años, la cronología nos lleva a un nuevo evento bíblico: Jesús en el templo de Jerusalén con 12 años. La Biblia explica que Jesús acudió a Jerusalén a festejar la pascua, debió de ser la pascua del año 11  12 E.C cuando el adolescente Jesús tenía los 12 años. Si el lector realiza una simple cuenta descubrirá que el año 11  12 E.C encaja con el año 29 E.C junto con sus respectivas edades. Lucas 2: 41 al 52.

Seguimos hacia atrás gracias al relato bíblico y al apoyo de la fecha eje del año 29 E.C.

Después del relato de Jesús con 12 años da un nuevo salto en el tiempo y nos lleva al relato de los días de su niñez. Pero aquí tenemos un dilema y se trata de ‘diseccionar’ los textos que explican los relatos, ¿por qué? porque si no se leen correctamente mezclaremos el relato del nacimiento con la visita de los sabios de oriente, dígase reyes magos, y más concretamente, según fraseología original, practicantes de astrología y adivinación.

Dos versos clave para poder diferenciar un relato del otro son los siguientes:

El evangelista Mateo es el único de los evangelistas que narra  la visita de los sabios, y fíjese como introduce la narración:

Después que Jesús nació en Bet-léhem de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos del oriente llegaron a Jerusalem,”  Mateo 2:1 - Biblia Textual.

No es la única traducción de la Biblia que manifiesta y orienta al lector del relato indicando paralelamente que Jesús no era para ese momento un recién nacido, y como indica el verso 11 ya debía de ser algo mayor, además ya no se encontraban bajo el techo de un establo si no más bien se encontraba en una casa:

“y entrando en la casa, vieron al niño con su madre Miriam, y postrándose lo adoraron; luego abrieron sus tesoros y le ofrecieron como presentes oro, incienso y mirra.” Mateo 2:11 - Biblia Textual

El relato de la visita de los sabios de oriente lo encontrará en el evangelio de Mateo capítulo 2 versos del 1 al 20.

Si analizamos la cuenta cronológica de la edad de Jesús en base al año 29 E.C se dará cuenta el lector que esta historia debió de ocurrir cerca de la primavera del año 1 antes de E.C, cuando Jesús, tal vez, debió de tener cerca de su primer año de vida, y debido a que Herodes ordenó un genocidio infantil de menores de dos años de edad, se entiende que Jesús no era mayor de dos años.

Sigamos retrocediendo desde este año 1 a.E.C cuando tal vez Jesús tenía cerca de un año de edad. Los únicos evangelistas que explica el nacer y sus primeros meses de edad son Lucas y Mateo, siendo Lucas el que más información facilita. Mientras que Mateo solo narra el sueño de José. Mateo 1: 18 al 25.

Un texto clave para analizar la edad de Jesús mediante la información que facilita el evangelista  Lucas son estos:

“En aquellos días aconteció que se promulgó un edicto de parte de César Augusto, para que toda la tierra habitada fuera empadronada. Primer censo que ocurrió siendo Cirenio gobernador de Siria.”  Lucas 2: 1 y 2 - Biblia Textual.

Ese censo se ordenó cerca del año 2 antes de E.C y encaja con el año 29 E.C y la descripción de ‘cerca de 30 años’ al momento de su bautismo.

Este momento debió de ocurrir en otoño del año 2 antes de la E.C. Y entre esta narración que da Lucas en su capítulo 2 versos del 1 al 20 y la visita de los sabios de oriente descrita en Mateo 2: del 1 al 12, pudieron pasar entre  ¿42 días? y 24 meses. Una escena describe el nacimiento mientras que en la otra ya es crecido no siendo un recién nacido y, tal vez, viviendo en Jerusalén. Debe recordarse que para el día 41 después de haber nacido Jesús, y según la ley mosaica, debían de llevarlo al templo en Jerusalén para presentarlo a Jehová y ofrecer sacrificios, Lucas 2: 22-24. Se pregunta ¿de verdad creen ustedes que volvieron a Belén estando ya en Jerusalén? yo lo pongo en duda aunque quién sabe.

El pasaje bíblico de Lucas 2: 1 al 20 revela detalles sorprendentes que se invita a descubrir. Le sorprenderá lo que la Biblia explica del nacimiento de Jesús. Por ejemplo entenderá porque Jesús no nació ni en diciembre ni en enero, ni tan siquiera en invierno. Por ejemplo, los pastores que fueron anunciados por los ángeles no trabajaban con nieve ni con frío intenso, al contrario, la fraseología original enseña que estos pastores vivían con los rebaños durante días a la intemperie.

También entenderá porque la famosa estrella de Belén no tiene nada que ver con el pueblo de Belén, excepto lo que anuncia la tradición. Lea encarecidamente Mateo 2: 1 al 20 y descubrirá que en realidad esa estrella fue una herramienta para intentar aniquilar al pequeño Jesús.

Pero ¿porqué tanto misterio y tanta expectación? 

Mucha gente entiende algunas cosas de este análisis y lo aceptan, pero no quieren hacer los cambios necesarios ¿por qué? Pues porque lo pasan bien, es divertido, y sobre todo no creen del todo en la Biblia.

Lamentablemente no se dan cuenta que bloquean una gran información, y una necesaria y gran realidad.

Unos 20 años después que Jerusalén fuera destruida allá en el 70 E.C, el apóstol Juan escribió un libro profético que abarca nuestros días. Este libro, Apocalipsis, ha estado anunciando aspectos de interés para la generación de personas que vivieran en una época especial. La época de las turbulencias sociales, las megadesgracias mundiales, los violentos movimientos telúricos de entre otros fenómenos naturales, de las plagas. Todo a la vez ha ocurrido en una generación, pero para colmo, tales problemas se incrementarían a medida que la generación terminara. Y aún no ha terminado.

Pero no todo son penas y angustias, y dudas. Las promesas de Dios sostienen que los seres humanos que sobrevivan al próximo evento aun por ocurrir en un futuro cercano, podrán vivir en un reino regido por el entronizado Jesús en el Reino de Jehová Dios.

Claro, este es el problema de ver cada año a un niño Jesús, y luego pasar a su otro extremo, la escena de su muerte. Estos creyentes no quieren darse cuenta que Jesús tan solo nació una vez para poder morir tan solo una vez, pero para practicar  una de las promesas más esperadas por la humanidad:

"Por lo tanto le dijo Pilato: “Bueno, pues, ¿eres tú rey?”. Jesús contestó: “Tú mismo dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio acerca de la verdad. Todo el que está de parte de la verdad escucha mi voz”" Juan 18:37.