El placer de escribir citas y frases me recuerda a las aventuras de dos grandes exploradores: David Livingstone y Henry Morton Stanley. Según se dice, el primero se empeño en "cristianizar" el continente negro costara lo que le costara. El segundo, años más tarde, estuvo resuelto a cumplir el trabajo que le mandaron, encontrar al 'desaparecido' Livingstone vivo o muerto.

Stanley logro encontrar a Livingston con vida algunos meses después a pesar de las adversidades que tal hazaña le acarreó.



“Puede resultar ser un gran error, con tan solo “dos palabras”, describir todo lo que nos rodea”.

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sábado, 22 de diciembre de 2012

Reflexión: 'siete partes y media'


 Reflexión: 'siete partes y media'.


¿Que es lo que más puede llegar a desear una persona? ¿Paz? ¿Amor? ¿Felicidad? ¿Riquezas? ¿Salud? ¿Tranquilidad? ¿Trabajo satisfactorio, equilibrado, y autentico? ¿Un poquito de todo tal vez?

Muchos de nosotros damos por sentado todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Nos educaron para asimilarlo. Por otro lado, los engranajes de la 'vida' han permitido que el Ser Humano llegue hasta donde ha llegado. Un presente que asimila el pasado a través de la Historia escrita, y que asimila el futuro desconocido a través de expectativas vendibles y plausibles. A todo esto, muchos no desean la fe. 'Odian' el tener que creer, el obedecer; pero curiosamente sí son tradicionalistas y en muchos casos supersticiosos.

En líneas generales, confiamos en los resultados de la 'vida', pero que al mismo, no tenemos ni idea, ni de quienes la manejan, ni tampoco con que propósito lo hacen.

¿Por qué esta 'vida' es tan cruel, tan desequilibrada?

¿Quien en su sano juicio no desea un cambio de circunstancias globales y reales?

Es evidente que una persona que no confiá en la enseñanza bíblica no creerá en exposiciones desarrolladas a partir de profecías bíblicas. Pero tenemos que reconocer una cosa. La costumbre a escuchar lo mismo, o cosas parecidas durante tanto tiempo, ha conseguido cauterizar nuestra capacidad de percepción.

Por ejemplo ¿nos da risa una escena de película? sin embargo, si eso mismo nos ocurriera en la vida real, ¿reiríamos o lloraríamos?

¿Piensa usted que este planteamiento es exagerado?

Se que puede resultar ridículo esta comparación: la primera película de Dracula consiguió dar miedo a espectadores de diversas edades. Hoy, las películas relacionadas con vampiros son sádicas, sangrientas, suelen ser asquerosas, mordaces e inmorales. Y lo peor, consigue, en lineas generales, insensibilizar a gran parte de una generación de personas.

La ciencia actual esta en su pleno apogeo. Esta consiguiendo cosas que dejan perplejo a cualquiera. Cosas que, ciertamente, en otra época sus observadores dirían sin dudarlo ¡es un milagro! Hoy, todo parece tener su lógica.

Se puede decir que los coches empezaron siendo carros tirados por caballos. Durante milenios fue así. De repente, lo que fue un pequeño y rudimentario chasis con tres o cuatro ruedas, paso a ser, en menos de cien años, en un sofisticado y confortable vehículo capaz de desarrollar cómodamente los 200 km/h. Por si fuera poco los prototipos ya pueden desplazarse con autonomía propia, es decir pueden 'conducir solos', y son capaces de estacionar en lugares que, a nosotros, conductores de test, más de una pena nos cuesta. Además, teniendo en cuenta la evolución de la robótica junto con el campo de la neurología, es solo cuestión de tiempo que una persona pueda manejar su vehículo a través de la 'mente'.

No es de extrañar que las personas, generalizando, estén tan confiadas con lo que les rodea.

Esta situación me recuerda un poco a esas narraciones bíblicas en las que la debilidad estaba rodeada de riqueza. Aun así, no tenían excusa, pues el Dios de la nación de Israel les advertía constantemente.

Entiendo que todas las profecías bíblicas que tienen que ver con destrucción tuvieron sus 'últimos días'.

Por ejemplo, según la narración bíblica que describe la labor de Noé, sus 'últimos días', al parecer, fueron los 40 años que tardó en construir el navío. Aquel fin llegó.

Otro ejemplo, el profeta Jeremías anunció la desolación de Jerusalén. Aquella desolación fue anunciada con mucha antelación, desde alrededor de 645 a.e.c, ¡casi 50 años antes! El ocaso llego a ocurrir allá en el 606 a.e.c. Sus 'últimos días' pudieron haber contabilizado desde 624 a.e.c. Esa profecía también se cumplió.

Otro suceso fue la destrucción de Jerusalén por los romanos al mando del general Tito allá en el 70 e.c, sucesos profetizados durante los años de ministerio de Jesucristo.

“Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas (...)”. Mr. 13:29  (Biblia Textual).

La esplendida Jerusalén del siglo primero también tuvo sus 'últimos días'.

Han pasado desde entonces unos 1940 años, sin embargo son varios los profetas inspirados por Dios y profecías leídas en la Biblia que anuncian algunas promesas aún por cumplirse. Una de ellas es la restauración de las cosas por medio del Reino de Dios. El Maestro Jesucristo, el Nazareno, habló una gran pista a sus discípulos, que a su vez el escritor Lucas dejo plasmado en su obra. En el trabajo del evangelista Lucas se lée, de entre otras cosas, lo siguiente:

“(...) Caerán al filo de la espada y serán llevados cautivos entre todas las naciones, y Jerusalén será hollada por los gentiles hasta que se cumplan los tiempos de las naciones.” Lucas 21:24 (N.C)

Tras el suceso profético que acaeció a Jerusalén allá en el 70, deberían transcurrir esos 'tiempos señalados'. Luego, a partir del momento preciso empezarían unos nuevos y predichos 'últimos días'. Se sabe que dicho periodo conocido como 'tiempos señalados de las naciones' ya terminaron, y los 'últimos días' ya empezaron. La cuestión es cuando vendrá el momento trascendental que dará paso a un cambio de circunstancias esperadas y deseadas por los cristianos. 

Y sobre todo, si estaremos preparados para afrontar tal cambio.

Aunque no se sabe 'ni el día ni la hora' de ese esperado 'fin', lo que sí parece haber conseguido, a través de los siglos esta mala publicidad del 'fin del mundo', en las personas, es apatía, desinterés, e insensibilidad en cuanto a la veracidad de las palabras del Mesías. Pero cuidado estimado lector, al igual que se cumplieron las antiguas profecías bíblicas, también deben cumplirse las profecías restantes, de entre ellas la conclusión de 'los últimos días', o lo que lo mismo 'un nuevo sistema de cosas'.


'siete partes y media'.