El placer de escribir citas y frases me recuerda a las aventuras de dos grandes exploradores: David Livingstone y Henry Morton Stanley. Según se dice, el primero se empeño en "cristianizar" el continente negro costara lo que le costara. El segundo, años más tarde, estuvo resuelto a cumplir el trabajo que le mandaron, encontrar al 'desaparecido' Livingstone vivo o muerto.

Stanley logro encontrar a Livingston con vida algunos meses después a pesar de las adversidades que tal hazaña le acarreó.



“Puede resultar ser un gran error, con tan solo “dos palabras”, describir todo lo que nos rodea”.

Una frase al día:
http://frases-philia.blogspot.com/

perishablepress.com

https://perishablepress.com/robots-notes-plus/

CreativeCommons.org

frases-philia.blogspot.com © 2011 by RBTL 3 is licensed under CC BY-NC-ND 4.0
Mostrando entradas con la etiqueta sistema límbico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sistema límbico. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de noviembre de 2012

Reflexión: “cerebro reptil” versus “cerebro espiritual”.

Reflexión: “cerebro reptil” versus “cerebro espiritual”.


La cita es obligada y la audiencia necesaria. Se trata de una charla laboral dedicada y orientada a mejorar cierto rendimiento comercial: “¡Te ayudare para que aprendas a ayudarte tu mismo!”.

En lineas generales la teoría enseñada es razonable y en mi opinión necesaria. Al fin y al cabo, se trata de mejorar la dinámica individual en lo que tiene que ver con el trato al cliente. Sin embargo a lo largo de la orientación llega un episodio un tanto surrealista. La profesional con esos grandes ojos gris azulados intenta explicarnos  el origen de las emociones. De entre otros detalles, nos habla de ese centro en el cerebro denominado “sistema límbico”, y como en éste, se procesan las emociones más primitivas del, -mal llamado-, 'Home Sapiens'. La tristeza, la ira, el asco, la sorpresa, el placer, el miedo y la alegría, se trabajan en la sección cerebral heredada de los reptiles mediante la Evolución. De ahí la expresión 'cerebro reptil', nos dice.

Una de las enseñanzas más útiles que nos impartió fue la arquitectura gramatical: el cuidado que se debe de tener a la hora de trabajar con palabras negativas. Así es, por ejemplo, una frase que empiece con la palabra “pero”, y dependiendo de su contexto próximo, podrá bloquear al receptor. Su cerebro ya no atenderá enteramente al cometido de nuestro escrito. ¡Y todo por colocar mal en la frase la palabra 'pero'! 

Amigo, si una palabra puede bloquear la mente de un lector, a mi, como oyente, la palabra 'evolución', me excitó.

Este blog no defiende una evolución ciega, o caótica. Una evolución casual originada por la nada, o tan solo por una explosión, etcetc; defiendo la Creación inteligente mediante su Hacedor. El cómo a partir de la creación de cada ser vivo según su especie, luego según su genero, evolucionó, aún con lógica, para un desarrollo calculado y un crecimiento esperado.

Mientras explicaba ese tema tan excitante, me vino a la mente un gran cirujano. De creer en Dios, ¿creería también que esa impresionante red nerviosa que une cada poro de nuestro cuerpo con el cerebro y al mismo con nuestro intelecto es una obra fortuita, casual? ¿Diseñada por la Nada? Sería interesante conocer su opinión.

Es cierto que muchos animales atienden su entorno mediante emociones, pero éstas parecen ser 'esclavas' al ciclo instintivo de cada uno de ellos. El Ser Humano por el contrario atiende a un complejo mecanismo. Pongamos un ejemplo, el hombre ha aprendido a capturar vivo al gran cocodrilo sin que le cause daño para luego estudiarlo. O por ejemplo, también es capaz de capturar al vuelo una mosca para luego examinarla bajo un microscopio sin matarla.

Y solo una madre humana es capaz de mirar a su criatura recién nacida y preguntarse a si misma que será de ella el día de mañana.

Cuando se husmea en los artículos de ciencia que explican aspectos de la emoción y el cerebro, uno queda maravillado de la arquitectura neuronal que van descubriendo los científicos. Luego, es sorprendente que un cirujano haya aprendido a realizar increíbles trasplantes, sin embargo, no depende de él enteramente que el paciente recupere el equilibrio de las emociones perdidas.

Ahora bien, ¿que es lo que entra en acción cuando una persona 'conoce' a Dios y desea cambiar esa personalidad 'animal' que posee y transformarla en 'espiritual'?

Acaso ¿cambiará las emociones que se procesan en el sistema límbico? O más bien truncará sus propias actitudes negativas y dañinas por otras positivas y loables.

Digan lo que digan los evolucionistas, e incluso, ciertos educadores que incluyen en sus cursos y charlas episodios sobre la creencia en la evolución, lo cierto, es que el Ser Humano es el único ser vivo sobre faz de la Tierra capaz de producir el fruto justo del Espíritu de Dios. Y ésta observación debería de tener un tremendo poder en las reflexiones del ateo o del agnóstico la hora de hacerse preguntas honradas sobre la existencia de Dios.

Mediante ese impresionante trozo de cerebro conocido como 'sistema límbico', lugar donde se dice que se 'procesan' las muy necesarias emociones, y que de estas depende nuestra vida, podemos llegar a desear y a tener la necesidad de rogar a Dios por ese fruto que es: “amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, autodominio”. Fruto que será capaz de transformar las indeseables aptitudes que ese 'cerebro reptil' pueda llegar a cometer, y que tal vez algunos puedan poseer, en deseadas y necesitadas aptitudes de buenas personas: 'un cerebro espiritual'.



Gálatas 5:22, 23; Génesis 1:27