El placer de escribir citas y frases me recuerda a las aventuras de dos grandes exploradores: David Livingstone y Henry Morton Stanley. Según se dice, el primero se empeño en "cristianizar" el continente negro costara lo que le costara. El segundo, años más tarde, estuvo resuelto a cumplir el trabajo que le mandaron, encontrar al 'desaparecido' Livingstone vivo o muerto.

Stanley logro encontrar a Livingston con vida algunos meses después a pesar de las adversidades que tal hazaña le acarreó.



“Puede resultar ser un gran error, con tan solo “dos palabras”, describir todo lo que nos rodea”.

Una frase al día:
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"El Evangelio Sinóptico. Cuatro mentes inspiradas". @rbtlrbn

"El Evangelio Sinóptico. Cuatro mentes inspiradas". @rbtlrbn Analizar el evangelio con este método me ayuda a encontrar respuestas que con una simple lectura no se aprecia.

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domingo, 5 de enero de 2025

Adornos en la mente.

 

¿Se imaginan ustedes a algún creyente que le pida perdón a Dios de cara la pared? O tal vez hirió seriamente a alguna persona que conoce, y en vez de pedirle un sincero perdón e intentar por todos los medios subsanar ese daño, opta por orar “de cara la pared”, o incluso flagelarse y luego ejercer indiferencia con la persona en cuestión. Esa persona creyente se imagina -se lo cree- que con esos vanos esfuerzos Dios le perdonará, e incluso, -como por arte de magia-, el herido también le perdonará. Cuando jamás existió un ápice de comunicación a tal efecto. Tan solo se lo cree mediante un “adorno mental”.


No son pocas las personas que creen en Dios y le procesan su adoración, que al momento de un sincero arrepentimiento cualquier esfuerzo se queda en su mente: ¡seguro que Dios me perdona! ¡seguro que fulanita o menganito me perdonará! Cuando lamentablemente no existió absolutamente ningún esfuerzo en intentar una curación; ¿miedos? ¿cobardías? ¿impotencias? tal vez, pero orar de cara la pared no soluciona los problemas. Flagelarse tampoco.


Es difícil masticar y dar por sentado tales conductas, porque una de dos, o nos amamos de verdad o somos unos auténticos mentirosos amparados por nuestro ego. Lo escribe alguien que muy tristemente cayó en las fauces del pecado. Esa fuerte dentadura te aprisiona pero te permite observar el exterior, y este contexto que rodea mi prisión también da miedo.
Solo existe una manera de que Dios me perdone. Y es cumplir con sus directrices descritas en su Palabra la Biblia, no hay más. No tanto por querer ser merecedor de sus promesas proféticas, si no más bien por “regalarle” mi conducta, mi obediencia, mis esfuerzos; nuestra voluntad, el libre albedrío, que, -sin trucos-, es lo único que no es posesión del Creador del Ser Humano. 


Sin embargo el Ser Humano no es Dios verdad? Acaso ¿no pide Dios al pecador que cambie de conducta si desea su perdón? Acaso ¿no son nuestros hechos, nuestra actitud, que demostrará que deseamos que Dios nos perdone? Estas necesidades no deberían de ser simples adornos mentales.


Por ejemplo en la TNM se lee así Isaías 55,7 “Que el hombre malvado deje su camino y el hombre malo sus pensamientos; que regrese a Jehová, quien tendrá misericordia de él, que vuelva a nuestro Dios, pues lo perdonará generosamente.”


El apóstol Pablo, bajo la influencia del espíritu santo, afina la necesidad para el cristiano que ha pecado: “Y dejen de amoldarse a este sistema; más bien, transfórmense renovando su mente, para que comprueben por ustedes mismos cuál es la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios.” ro.12,2; 


o la recomendación de Efesios 4,23 “Deben seguir renovando su forma de pensar”.


Y fíjense que tuvo que decirles a los colosenses, enseñanza que se extiende a nuestros días: 
“Pero ahora desháganse de todo esto: ira, furia, maldad y palabras hirientes, y que no salga lenguaje obsceno de su boca. No se mientan unos a otros. Quítense la vieja personalidad y sus prácticas, y vístanse con la nueva personalidad, que por medio del conocimiento exacto se va renovando según la imagen del que la creó” Col.3,8-10


Es evidente que Dios necesita “pruebas” de que queremos su perdón, (existen otras muchas citas bíblicas que ayudan con este tema).


    Pero ¿y si le hemos hecho daño a alguien que conocemos? ¿Damos por sentado el pedir perdón y el perdonar orando de cara la pared? ¿Flagelandonos?


Siempre me llamó a la atención la ilustración "del esclavo que no perdona a su esclavo". El evangelista Mateo describe la enseñanza del Maestro:

 
“Por eso el Reino de los cielos puede compararse a un rey que quiso ajustar cuentas con sus esclavos. Cuando comenzó a ajustarlas, le trajeron a uno que le debía 10.000 talentos. Como el esclavo no tenía con qué pagarle, su amo ordenó que lo vendieran a él, a su esposa y a sus hijos, así como todas las cosas que tenía, para que se pagara la deuda. Pero el esclavo cayó a sus pies, se inclinó ante él y le suplicó: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. Esto conmovió mucho al amo, así que dejó que el esclavo se fuera y le perdonó la deuda. Pero aquel esclavo salió y encontró a uno de sus compañeros de esclavitud, que le debía 100 denarios. Él lo agarró y comenzó a estrangularlo. Le decía: ‘¡Paga todo lo que debes!’. Y este compañero suyo cayó a sus pies y le suplicó: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré’. Pero él no quiso escucharlo. Se fue y mandó que lo metieran en prisión hasta que pudiera pagar la deuda. Cuando los demás compañeros esclavos se enteraron de lo que había pasado, se disgustaron mucho y fueron a contárselo todo a su amo. Entonces su amo lo mandó llamar y le dijo: ‘¡Esclavo malvado! Yo te perdoné toda aquella deuda cuando me lo suplicaste. ¿No deberías haber tenido misericordia de tu compañero igual que yo tuve misericordia de ti?’. Su amo se indignó tanto que se lo entregó a los carceleros hasta que pagara todo lo que debía. Así es como mi Padre celestial los tratará a ustedes si no perdonan de corazón a sus hermanos”. (Mateo 18:23-35)


El Rey del Reino de Dios perdona la deuda de su esclavo de tal manera que “olvida” la deuda. Teniendo en cuenta que 1 denario era el salario de un día, creo que hubiera sido imposible por sus propios méritos pagarle tal cantidad de talentos. El Rey lo sabía y sin más le perdonó.


Ahora el ejercicio de perdonar entre personas: ese esclavo tenía a su cargo otros esclavos. En la descripción ocurre exactamente igual solo que con 2 diferencias. Ese esclavo perdonado no quiso perdonar una deuda muchísimo menor "¿no deberías haber...?" y lo  mandó a prisión hasta que le pagara la deuda.


El tema aquí es económico, pero tanto da cómo nos hayan hecho daño, el principio es el mismo: perdonar con misericordia desde el corazón.


El apóstol Juan deja escrito una bella enseñanza dirigida a la comunidad creyente. 
“Sin embargo, si andamos en la luz, así como él mismo está en la luz, estamos unidos entre nosotros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado.” 1,7.


En mi opinión educada por el estudio de la Biblia el estar unidos no es solamente un ejercicio de “adorno mental”. Se necesita esfuerzo para no romper esta unidad educada por la luz del Hijo de Dios. De otra manera si no existe esfuerzo bilateral  y simplemente nos lo creemos -adornos mentales- , seremos unos mentirosos amparados por nuestro ego?


“La distancia que existe entre un siervo de Dios mendigo y otro que es millonario es parecida a la misma que existe entre aquel que dice amar a su hermano cuando simplemente no existe comunicación entre ambas partes”.


jueves, 8 de noviembre de 2012

Reflexión: “cerebro reptil” versus “cerebro espiritual”.

Reflexión: “cerebro reptil” versus “cerebro espiritual”.


La cita es obligada y la audiencia necesaria. Se trata de una charla laboral dedicada y orientada a mejorar cierto rendimiento comercial: “¡Te ayudare para que aprendas a ayudarte tu mismo!”.

En lineas generales la teoría enseñada es razonable y en mi opinión necesaria. Al fin y al cabo, se trata de mejorar la dinámica individual en lo que tiene que ver con el trato al cliente. Sin embargo a lo largo de la orientación llega un episodio un tanto surrealista. La profesional con esos grandes ojos gris azulados intenta explicarnos  el origen de las emociones. De entre otros detalles, nos habla de ese centro en el cerebro denominado “sistema límbico”, y como en éste, se procesan las emociones más primitivas del, -mal llamado-, 'Home Sapiens'. La tristeza, la ira, el asco, la sorpresa, el placer, el miedo y la alegría, se trabajan en la sección cerebral heredada de los reptiles mediante la Evolución. De ahí la expresión 'cerebro reptil', nos dice.

Una de las enseñanzas más útiles que nos impartió fue la arquitectura gramatical: el cuidado que se debe de tener a la hora de trabajar con palabras negativas. Así es, por ejemplo, una frase que empiece con la palabra “pero”, y dependiendo de su contexto próximo, podrá bloquear al receptor. Su cerebro ya no atenderá enteramente al cometido de nuestro escrito. ¡Y todo por colocar mal en la frase la palabra 'pero'! 

Amigo, si una palabra puede bloquear la mente de un lector, a mi, como oyente, la palabra 'evolución', me excitó.

Este blog no defiende una evolución ciega, o caótica. Una evolución casual originada por la nada, o tan solo por una explosión, etcetc; defiendo la Creación inteligente mediante su Hacedor. El cómo a partir de la creación de cada ser vivo según su especie, luego según su genero, evolucionó, aún con lógica, para un desarrollo calculado y un crecimiento esperado.

Mientras explicaba ese tema tan excitante, me vino a la mente un gran cirujano. De creer en Dios, ¿creería también que esa impresionante red nerviosa que une cada poro de nuestro cuerpo con el cerebro y al mismo con nuestro intelecto es una obra fortuita, casual? ¿Diseñada por la Nada? Sería interesante conocer su opinión.

Es cierto que muchos animales atienden su entorno mediante emociones, pero éstas parecen ser 'esclavas' al ciclo instintivo de cada uno de ellos. El Ser Humano por el contrario atiende a un complejo mecanismo. Pongamos un ejemplo, el hombre ha aprendido a capturar vivo al gran cocodrilo sin que le cause daño para luego estudiarlo. O por ejemplo, también es capaz de capturar al vuelo una mosca para luego examinarla bajo un microscopio sin matarla.

Y solo una madre humana es capaz de mirar a su criatura recién nacida y preguntarse a si misma que será de ella el día de mañana.

Cuando se husmea en los artículos de ciencia que explican aspectos de la emoción y el cerebro, uno queda maravillado de la arquitectura neuronal que van descubriendo los científicos. Luego, es sorprendente que un cirujano haya aprendido a realizar increíbles trasplantes, sin embargo, no depende de él enteramente que el paciente recupere el equilibrio de las emociones perdidas.

Ahora bien, ¿que es lo que entra en acción cuando una persona 'conoce' a Dios y desea cambiar esa personalidad 'animal' que posee y transformarla en 'espiritual'?

Acaso ¿cambiará las emociones que se procesan en el sistema límbico? O más bien truncará sus propias actitudes negativas y dañinas por otras positivas y loables.

Digan lo que digan los evolucionistas, e incluso, ciertos educadores que incluyen en sus cursos y charlas episodios sobre la creencia en la evolución, lo cierto, es que el Ser Humano es el único ser vivo sobre faz de la Tierra capaz de producir el fruto justo del Espíritu de Dios. Y ésta observación debería de tener un tremendo poder en las reflexiones del ateo o del agnóstico la hora de hacerse preguntas honradas sobre la existencia de Dios.

Mediante ese impresionante trozo de cerebro conocido como 'sistema límbico', lugar donde se dice que se 'procesan' las muy necesarias emociones, y que de estas depende nuestra vida, podemos llegar a desear y a tener la necesidad de rogar a Dios por ese fruto que es: “amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, autodominio”. Fruto que será capaz de transformar las indeseables aptitudes que ese 'cerebro reptil' pueda llegar a cometer, y que tal vez algunos puedan poseer, en deseadas y necesitadas aptitudes de buenas personas: 'un cerebro espiritual'.



Gálatas 5:22, 23; Génesis 1:27


sábado, 15 de septiembre de 2012

“Una envidiable relación de color amistad con tintes de amor”.

 
 
“Una envidiable relación de color amistad con tintes de amor”.

Sin duda alguna la Naturaleza que rodea al ser humano es sorprendente. Pero también me parece caprichosa y enigmática. Algunos pensaran que es cruel, y es cierto. Esta misma naturaleza que nos reporta tanto placer y felicidad, en momentos puntuales resultara ser todo lo contrario: horrible. ¡Y esto es lo que más me entusiasma!

Son situaciones particulares que se entienden dentro de una lógica esperada y comprendida, pero que al mismo, son escenas de esa mal llamada madre naturaleza que dan fuerza a una belleza enigmática.

¿Por qué animales que huyen entre ellos al olerse en su hábitat natural, pueden llegar a comportarse con una impresionante atracción pacifica que va mas allá de lo comprensible?

¿El secreto? Fieras, enemigos entre si por naturaleza, que desde cachorros fueron criados juntos. El caso mas cercano son los gatos y perros. En raras excepciones la Naturaleza insiste en que una especie adopte otra especie. 

No son pocos los ejemplos recogidos, pero, ¿porque la Naturaleza nos sorprendente con tal  comportamiento? Parece como si un extraño instinto fuera activado solo en esas forzadas ocasiones.

Esta actividad parece estar fuera de la 'decisión', pues si lo pensamos bien, no es solamente la voluntad humana la que decide el que estos animales -quieran- convivir juntos. Un enigmático instinto junto al esfuerzo humano es lo que permite a esos amamantados cachorros llegar, con amistad, a una edad adulta.

Ejemplos de ello: 



¿Por qué las personas adultas no poseen, en líneas generales, esta magia? ¿Por qué existe el odio? ¿Y el racismo? ¿Y la indiferencia? ¿Por qué no podemos llegar a convivir en paz y con felicidad con todo el prójimo sin la necesidad o la 'obligación' de tener dinero o riquezas? ¿Debe entenderse con esto que si todas las personas se criaran juntas desde la tierna infancia, nos llevaríamos de perlas en la edad adulta?

Tal vez tuviera una respuesta positiva esta pregunta, pero lo cierto es que aún estamos lejos de averiguarlo. Somos los mismos adultos el mayor de los problemas. Películas espantosas, videojuegos que tienden a modificar la conducta, consentidas modas anti-naturales que muy sutilmente influyen en la edad juvenil. Compañías que tienden a alterar una manera de pensar honrada y que escapan al conocimiento del tutor. Toda una fabrica de proyectiles psicológicos que muy lentamente destroza familias en vez de unirlas. ¿Existen daños colaterales? No le digas a tu hijo te quiero mirándole en una fotografía, ni tampoco cuando duerme.

Cualquiera de nosotros puede forzar la unión de dos cachorros de diferente especie y criarlos. Pero hay algo que parece escaparse a nuestro control: el deseo de practicar sobre la cantidad.

Se reconoce que no es normal el que animales que en realidad son antagonistas puedan convivir juntos, es una situación forzada.  Aun así, con ayuda, pueden conseguirlo.

En la Palabra de Dios, la Biblia, se afirma que en el Reino de Dios los animales se toleraran los unos con los otros, y a su vez, estos con los humanos. También afirma que las personas que fomentan la 'ruina' terminaran.

A menos que el Reino de Dios ponga manos en el asunto, la Humanidad esta condenada a un continuo fracaso.


Isaías 11: 6-8
Apocalipsis 11:18