educada con paciencia, con cariño
se cobija húmeda la mejor de las carnes
abrigada en el mejor de los hangares
su puerta preciosa, juguetona, coloreada
risas y amores exclamará
o temerosa, o enojada, o irritada
se delatará
mimad, amiga mía
poderosa carne que poseéis
seguid protegiendo con esmeros
con empeños, con perseverancia
el milagro, que a vos os permitió un día
empezar a expresar y a clamar
y a mí el poder escuchar
seguid trasmitiendo por medio de ella
delicadeza, paciencia y comprensión. Con
paz, amor, y tesón. Con
bendita seas amiga mía
por que sin tí poca cosa soy