reflexión: “L' Uomo vitruviano”
Una de las obras del Renacimiento que más me entusiasman es el trabajo de Leonardo da Vinci llamado “L' Uomo Vitruviano” conocido también como el “Canon de las proporciones humanas”. Simplemente me fascina.
Son muchos los estudiosos e intelectuales que se afanan en escudriñar e ir desentrañando a este genio mediante el legado de sus obras y escritos. Solo la inexistencia en su época de tecnología fue capaz de 'frenar' las innegables ansias por descubrir y describir tanto lo que le rodeaba como lo que le rodearía. También los años.
Se ha dicho mucho del maestro Leonardo, y de entre este caudal de conocimiento, se sabe poco. A través del análisis de sus trabajos, escritos y de otras referencias de la época se le ha tildado, por ejemplo, de homosexual. También, por ende, debido a sus numerosos trabajos y variadas disciplinas, se le podría tildar de un 'insatisfecho e inconformista del saber'. Un sabio enigmático e idealista cuyas obras permiten sospechar, en su persona, un sabor colateral debido a la gran extraordinaria complejidad de sus trabajos. Sin embargo poco se sabe en realidad de su vida privada.
La gran obra Uomo vitruviano que para muchos, incluido yo, es “considerado como un símbolo de la simetría básica del cuerpo humano” es, además, una obra única. ¿Por qué?
Porque en este trabajo parece desprenderse una doble intención. Fíjense en un aspecto realmente sorprendente que tal vez muchos ya conozcan. Y si bien no es mi intención adoctrinar tal idea si me complace saborear tal posibilidad.
Leonardo como maestro en Anatomía Humana busca todas las posibles simetrías y medidas presentes en el cuerpo humano. A tal grado que recurre a un circulo y a un cuadrado para demostrar su visión de 'la Perfección'.
Pero esto no es todo. ¿Por qué el Cuerpo Humano?
Este sabio conocía la Animalia. Pudo haber recurrido a otro modelo, a otro ser vivo, pero eligió el Cuerpo Humano. De hecho uno de sus trabajos es el Estudio del Caballo. Él sabía que el Ser Humano, era, -y es-, la única figura capaz de representar la Perfección*, y recurre al circulo y el cuadrado para magnificar esa ¿posible? visión.
Dos detalles parecen entre mezclarse en este trabajo: entendimiento y esfuerzo. Observar y entender porque ningún otro animal es capaz de responder; de imaginar y realizar semejante proyección. Ambos protagonistas, modelo y maestro se esfuerzan en lograr lo que solo el Ser Humano es capaz de conseguir: la voluntad en el pensamiento.
Aunque muchos puedan pensar lo que quieran y la opinión es libre, el excelente trabajo del Hombre Vitruviano me ayuda a entender que la Evolución, como enseñanza alternativa a la Creación, simplemente no tiene fundamento.
* Dios en su Creación deja huella de 'Perfección' en todo aspecto que rodea la Naturaleza. Sin embargo, aunque muchos no quieran admitirlo, el Ser Humano es la única criatura sobre la faz de la Tierra que combina la voluntad con el libre albedrío. Es decir, el libre albedrío permite que podamos elegir, luego esta la voluntad, el deseo de realizar tal elección.
Tales atributos permiten al Ser Humano realizar proezas inigualables por el resto sus 'colegas' los seres vivos, sobre todo pensamiento activo.
reflexión: “L' Uomo vitruviano”