Corría el año 1512 a.e.c, Moisés tendría para ese año cerca de los 81 años. Durante unos 12 meses obedeció los mensajes trasmitidos por Dios, y ahora, en ese último pero primer mes acaecería la última de las plagas dirigidas a los dioses de Egipto: la décima plaga.
Jehová (Yahve) dijo a Moisés y Aarón: “Este mes será para ustedes el comienzo de los meses. Será para ustedes el primero de los meses del año. Hablen a toda la asamblea de Israel, y digan: ‘El día diez de este mes han de tomar para sí cada cual una oveja para la casa ancestral, una oveja por casa. Pero si la familia resulta demasiado pequeña para la oveja, entonces él y su vecino próximo tienen que llevarla a su casa, según el número de almas; deben computar a cada uno en proporción con lo que come, en lo que toca a la oveja. La oveja debe resultar sana, macho, de un año de edad, para ustedes. Pueden escoger de los carneros jóvenes o de las cabras. Y tiene que continuar bajo salvaguardia de parte de ustedes hasta el día catorce de este mes, y toda la congregación de la asamblea de Israel tiene que degollarlo entre las dos tardes. Y ellos tienen que tomar parte de la sangre y salpicarla sobre las dos jambas de la puerta y sobre la parte superior de la entrada de las casas en las cuales lo comerán.”’Y tienen que comer la carne esa misma noche. Deben comerla asada al fuego y con tortas no fermentadas junto con verduras amargas. No coman nada de él crudo ni hervido, cocido en agua, sino asado al fuego, su cabeza junto con sus canillas y sus partes interiores. Y no deben dejar que nada de él quede hasta la mañana, sino que lo que de él sobre hasta la mañana lo deben quemar con fuego. Y de esta manera deben comerlo: teniendo ustedes ceñidas las caderas, sandalias en sus pies y su bastón en la mano; y tienen que comerlo apresuradamente. Es la pascua de Jehová. Y tengo que pasar por la tierra de Egipto esta noche y herir a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde hombre hasta bestia; y en todos los dioses de Egipto ejecutaré juicios. Yo soy Jehová. Y la sangre tiene que servirles de señal suya sobre las casas donde estén; y tengo que ver la sangre y pasarlos por alto, y no vendrá sobre ustedes la plaga como arruinamiento cuando hiera yo a la tierra de Egipto". Exodo 12:2-13. TNM.
Que se sepa ese episodio nunca estuvo profetizado. Fueron instrucciones que Dios dio a su mensajero Moisés sobre la marcha de su juicio contra Faraón y su reino, y a su vez Moisés debió dar esas instrucciones al pueblo hebreo. Fueron instrucciones precisas. Sin rodeos. Prácticas. Los hebreos debían de obedecer esas instrucciones si querían salvar la vida. Se les avisó de la fecha del ocaso: el día 14 del mes.
Me encanta destacar un hecho de esta escena histórica. Los hebreos debían de marcar los marcos de las puertas con la sangre de las ovejas si querían sobrevivir al juicio. El detalle: si esa oveja no cumplía con las exigencias del mandato, hubieran estado enfermas, o viejas, o mutiladas, ¿habría servido de algo el marcar los marcos de las puertas? luego, si alguna familia hebrea fueran pocos miembros debían de compartir la cena pascual con su vecino próximo. Esto implicaría organización y disponibilidad entre vecinos. Aquí no cabrían los malos entendidos o los sinsabores del día de ayer. Si no cumplían con el mandato divino para nada serviría marcar los marcos de las puertas.
En el momento crucial el ángel del Dios Verdadero pasaría por la vivienda, si veía la "obediencia" marcada en los marcos de las puertas pasaría por alto ese hogar, a esas familias. A ese “cuarto interior”.
En ese mes empezó una nueva época para el pueblo hebreo.
Adentrados en este año 2023 e.c, unos 3536 años después de esa historia, las circunstancias proféticas que Dios da en su Palabra la Biblia en relación a su prometido “Reino de Dios” parecen estar más acentuadas que nunca. ¿Estará viviendo la humanidad una transición a los predichos últimos días? Piense en esto: desde este año 2019 e.c los problemas mundiales estan cogiendo una forma única. Se esta marcando la diferencia entre lo singular y lo plural. Entre el suceso aislado y los sucesos comunes. Lo que ocurre ahí o allá con lo que ocurre por todo lugar. El mal comportamiento personal con el inmoral comportamiento aceptado. ¿Lo notas?
De la misma manera que los Israelitas tuvieron que obedecer unas normas divinas en sus "cuartos interiores" si querían continuar viviendo. Hoy, en este futuro no muy lejano al parecer, también deberemos de cobijarnos en nuestros “cuartos interiores”. ¿Comó será ese momento? qué intrigante.
Imagino que esa marca no tendrá nada que ver con la sangre literal de algún animal. Sin embargo parece que sí existirá una marca que identificará a esa persona que desea ser salvo de aquél que no le da importancia a los mandamientos de Dios: como por ejemplo el amor.
Qué clase de Amor se necesitará para poder , ya no obedecer, si nos más bien para entender, soportar, ayudar... porque puede ser fácil obedecer pero no tanto amar como me gustaría que me amaran a mí. Fácil obedecer pero no tanto amar en la práctica fuera del “tener" que obedecer...
¡Padre Jehová Dios Creador de los cielos y la Tierra ayudamos por favor a amar como tú deseas que nos amemos: con cariño y sinceridad.