Cuando me detengo en observar 'nuestro supercúmulo' me viene a la mente el famoso Big-Bang. No me extraña en absoluto que a estas alturas de la historia aun no se hayan encontrado otras formas de vida. Si fuera cierto que la Singularidad, el Big-Bang, llegó a ser aquella chispa que dio origen a la casual vida ¿por que solo ocurrió una vez y, aparentemente, no ocurrieron más replicas? Si esa posibilidad fuera cierta, la vida que encontráramos no debería de ser demasiado diferente de la nuestra, pues la Singularidad, supuestamente, debió de dar origen a un solo producto. Con lo cual, si existió más de una replica en aquel momento debió de encontrar las mismas oportunidades para subsistir. En realidad pienso que si fuera así deberíamos de tener, al igual que observar a nuestros vecinos, una colonia de ‘extraterrestres’ parecidos al Ser Humano. No creo en la evolución ni en la casualidad caótica.
Estrellas como la Osa Mayor (fuera de la Vía Láctea), o la Aldebaran en la constelación de Tauro, Regulus en la de Leo, Autares en Escorpión o Formalnaut en Piscis, han sido empleadas por milenios “como ayuda para medir el tiempo y las estaciones y para servir de orientación a navegantes y mercaderes cuando realizaban travesías durante la noche, ya fuese por mar o por el desierto.” Estas constelaciones forman ‘un reloj’ en el firmamento. Valga la redundancia, las 88 constelaciones conocidas son, aunque ya no empleadas por astrónomos profesionales, una impresionante carta astronómica. La idea es que si esto realmente es así un Azar originado por un Caos no puede producir esta arquitectura matemática. A veces me pregunto si el vasto Universo esta concebido con la única idea de que la Tierra se sostenga en el vacío.
Estrellas como la Osa Mayor (fuera de la Vía Láctea), o la Aldebaran en la constelación de Tauro, Regulus en la de Leo, Autares en Escorpión o Formalnaut en Piscis, han sido empleadas por milenios “como ayuda para medir el tiempo y las estaciones y para servir de orientación a navegantes y mercaderes cuando realizaban travesías durante la noche, ya fuese por mar o por el desierto.” Estas constelaciones forman ‘un reloj’ en el firmamento. Valga la redundancia, las 88 constelaciones conocidas son, aunque ya no empleadas por astrónomos profesionales, una impresionante carta astronómica. La idea es que si esto realmente es así un Azar originado por un Caos no puede producir esta arquitectura matemática. A veces me pregunto si el vasto Universo esta concebido con la única idea de que la Tierra se sostenga en el vacío.