El placer de escribir citas y frases me recuerda a las aventuras de dos grandes exploradores: David Livingstone y Henry Morton Stanley. Según se dice, el primero se empeño en "cristianizar" el continente negro costara lo que le costara. El segundo, años más tarde, estuvo resuelto a cumplir el trabajo que le mandaron, encontrar al 'desaparecido' Livingstone vivo o muerto.

Stanley logro encontrar a Livingston con vida algunos meses después a pesar de las adversidades que tal hazaña le acarreó.



“Puede resultar ser un gran error, con tan solo “dos palabras”, describir todo lo que nos rodea”.

Una frase al día:
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"El Evangelio Sinóptico. Cuatro mentes inspiradas". @rbtlrbn

"El Evangelio Sinóptico. Cuatro mentes inspiradas". @rbtlrbn Analizar el evangelio con este método me ayuda a encontrar respuestas que con una simple lectura no se aprecia.

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domingo, 19 de abril de 2026

Reflexión: ¿Puestos a prueba?

 Reflexión: ¿Puestos a prueba?


Poco tiempo después de alimentar milagrosamente a una considerable muchedumbre en algún lugar cerca de Betsaida Jesús y sus 12 se encuentran ahora en tierras de Capernaum. Llegaron allá embarcados a través del mar de Galilea. En esto que horas después algunos discípulos le estuvieron buscando por aquí y por allá, y al no encontrarlo se dirigieron también rumbo a Capernaum y por allí le encontraron.

 ¡Qué discípulos tan raros!


Por lo visto aquellos seguidores del Maestro que hicieron algunos esfuerzos por encontrarlo le buscaban por motivos materialistas ya que en Juan 6:26 se lee cómo Jesús les dice que le buscaban porque, por lo visto, digo yo, deberían de tener hambre. Pero tal vez ese grupo de gentes venidas en busca de alimento físico estaba compuesto por dos clases de “discípulos”. Me llama mucho la atención que de un lado Jesús contestara positivamente cuando algunos le preguntaron:

“¿Qué debemos hacer para portarnos como Dios quiere? Jesús respondió: - Lo que Dios espera de vosotros es que creáis en su enviado.” (Juan 6: 28 y 29, AF),

fíjense en el cambio tan abrupto en los siguientes versículos que se leen :

“Ellos replicaron: - ¿Cuáles son tus credenciales para que creamos en ti? ¿Qué es lo que tú haces? Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: Les dio a comer pan del cielo.” (Juan 6: 30 y 31 AF

¿Qué clase de discípulos fueron estos que preguntaron esa rara pregunta?

Entonces me concentro en el relato a continuación. Jesús explica la diferencia entre el maná y el alimento espiritual. La necesidad de creer en él vs 35. les explica que ha sido enviado para seguir las instrucciones y la voluntad del que le envió vs.38

Su misión aún no ha terminado pues para esa fecha le debe de quedar cerca de un año y algunos meses de ministerio.

 
Pero entre esas gentes habían judíos que no estaban conformes con sus enseñanzas vs.41. ¿Serían estos los que le hicieron esa pregunta tan rara? ¿Estos mismos que, ahora, le ponen en evidencia ante el público señalándolo como Jesús el Nazareno? Que su padre era José y que tenía familia carnal. Claro, ¿cómo aceptar ahora la idea de ser enviado por Dios. De bajar del cielo? Este grupo  de “discípulos” mezclado entre esos débiles discípulos intentando satisfacer su hambre, no creían en él. Lo veían como humano. Entonces el lector apreciará un dialogo con un mensaje  contundente por parte de Jesús entre los versículos 51 al 58, dirigido a ese grupo de “discípulos”. 

De entre esos versículos se lee como el Maestro anima a esas gentes que le escuchaban a alimentarse de su carne y de su sangre. ¡wow, espectacular! ¿Se imaginan la profundidad de esa escena? ¡Que convincente fue Jesús con esas palabras! Alguien que observaba la ley mosaica y que debía de tener cuidado con los que hacía y decía, ahora resulta que les anima a practicar el “canibalismo”. Claro, fue un simbolismo. Una enseñanza. Que años más tarde sus discípulos terminarían entendiendo de manera cabal (ej. Hebreos 10:10). Pero esos “discípulos” mezclados entre otros discípulos  no entendieron y se separaron. ¡Qué convincente fue el Hijo de Dios en esta escena! 

El representante en la Tierra de nuestro Padre Eterno Jehová animando a comer carne y sangre humana. 

Las profecías deben cumplirse.

La idea que me llama la atención de este pasaje, y mucho,  es que por lo visto, y si no me equivoco, algunos mezclados entre ese grupo de discípulos que le buscaban para satisfacer sus necesidades carnales, hubo algunos que se tomaron muy en serio sus palabras. De manera muy literal interpretaron sus palabras, vs. 61, 66. y le abandonaron por concentrase en el supuesto literalismo del mensaje. Al separarse esos "discípulos" de él, Jesús les dice a los 12 ¿“ustedes no quieren irse también verdad? vs. 67

 


lunes, 23 de diciembre de 2024

¿Cuántos años tardó José en "volver" a su tierra?

 ¿Cuántos años tardó José en "volver" a su tierra?


(Génesis 37:2) José, a los diecisiete años de edad, (1750).

(Génesis 41:46) Y José tenía treinta años de edad cuando fue nombrado 1º ministro de Egipto. (1737).

(Génesis 41:53) Y gradualmente terminaron los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto, (1726).

(Génesis 45:6) Pues este es el segundo año del hambre en medio de la tierra, y todavía hay cinco años en que no habrá tiempo en que se are, ni habrá siega. (1728). 

(Génesis 47:9) Así que Jacob dijo a Faraón: “Los días de los años de mis residencias como forastero son ciento treinta años (1728).

(Génesis 47:28) Y Jacob siguió viviendo en la tierra de Egipto diecisiete años, de modo que los días de Jacob, los años de su vida, llegaron a ser ciento cuarenta y siete años. (1711).

(Génesis 50:26) Después de eso José murió, a la edad de ciento diez años; (1657)

(Éxodo 13:19) Moisés se llevó los huesos de José (en 1513 a.e.c)

(Josué 24:32) Los huesos de José, que los israelitas habían traído de Egipto, los enterraron en Siquem, en la parte del campo que Jacob les había comprado por 100 piezas de dinero a los hijos de Hamor, padre de Siquem; y llegó a ser la herencia de los hijos de José. (cerca del año 1450 a.e.c)


José hijo de Jacob estuvo unos 22 años lejos de su familia. Jacob creyó durante esos años que su querido hijo había muerto. José era muy querido por su padre por ser el hijo de su amada, además, fue el resultado de la intervención divina al quitar el oprobio de Raquel. ¿Os imagináis la felicidad con la que Jacob volvió a ver a su amado hijo José? Es como si hubiera resucitado ya que según el relato lo daba por muerto.


¡Cuán grande deberá de ser la Resurrección prometida por Jehová Dios!


Israél, llegó a Egipto durante los 7 años de hambre allá en 1728 a.e.c. Se quedó a vivir en las fertiles tierras de Gosén. Murió en 1711 a.e.c, a sus 147 años después de haber vivido 17 en esas tierras. Tras el juramento que le hizo José a su padre en su lecho de muerte y solicitar permiso a Faraón, José volvió al país de los hebreos a enterrar a su padre Jacob. Esto ocurrió 39 años después de ser vendido como esclavo y estar ausente de sus tierras. Sin embargo tras el duelo regresó a Egipto. 

En su lecho de muerte José hizo jurar a los suyos que, llegado el momento, sacaran sus huesos y fueran llevados para ser enterrados junto a sus descendientes. Murió a los 110 años allá en 1657 a.e.c en tierras de Egipto.

Fue Moisés quien sacó los huesos de José de Egipto en 1513 a.e.c. y fueron llevados por los israelitas a través del éxodo. Todo apunta que los huesos de José “descansaron” junto con sus descendientes alrededor de 1450 a.e.c durante la conquista de las tierras de Canaán. Esto ocurrió unos 300 años depués que José “saliera” de su casa.

¡Que importante era para el pueblo de Dios cumplir sus juramentos!