El placer de escribir citas y frases me recuerda a las aventuras de dos grandes exploradores: David Livingstone y Henry Morton Stanley. Según se dice, el primero se empeño en "cristianizar" el continente negro costara lo que le costara. El segundo, años más tarde, estuvo resuelto a cumplir el trabajo que le mandaron, encontrar al 'desaparecido' Livingstone vivo o muerto.

Stanley logro encontrar a Livingston con vida algunos meses después a pesar de las adversidades que tal hazaña le acarreó.



“Puede resultar ser un gran error, con tan solo “dos palabras”, describir todo lo que nos rodea”.

Una frase al día:
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"El Evangelio Sinóptico. Cuatro mentes inspiradas". @rbtlrbn

"El Evangelio Sinóptico. Cuatro mentes inspiradas". @rbtlrbn Analizar el evangelio con este método me ayuda a encontrar respuestas que con una simple lectura no se aprecia.

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lunes, 23 de diciembre de 2024

¿Cuántos años tardó José en "volver" a su tierra?

 ¿Cuántos años tardó José en "volver" a su tierra?


(Génesis 37:2) José, a los diecisiete años de edad, (1750).

(Génesis 41:46) Y José tenía treinta años de edad cuando fue nombrado 1º ministro de Egipto. (1737).

(Génesis 41:53) Y gradualmente terminaron los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto, (1726).

(Génesis 45:6) Pues este es el segundo año del hambre en medio de la tierra, y todavía hay cinco años en que no habrá tiempo en que se are, ni habrá siega. (1728). 

(Génesis 47:9) Así que Jacob dijo a Faraón: “Los días de los años de mis residencias como forastero son ciento treinta años (1728).

(Génesis 47:28) Y Jacob siguió viviendo en la tierra de Egipto diecisiete años, de modo que los días de Jacob, los años de su vida, llegaron a ser ciento cuarenta y siete años. (1711).

(Génesis 50:26) Después de eso José murió, a la edad de ciento diez años; (1657)

(Éxodo 13:19) Moisés se llevó los huesos de José (en 1513 a.e.c)

(Josué 24:32) Los huesos de José, que los israelitas habían traído de Egipto, los enterraron en Siquem, en la parte del campo que Jacob les había comprado por 100 piezas de dinero a los hijos de Hamor, padre de Siquem; y llegó a ser la herencia de los hijos de José. (cerca del año 1450 a.e.c)


José hijo de Jacob estuvo unos 22 años lejos de su familia. Jacob creyó durante esos años que su querido hijo había muerto. José era muy querido por su padre por ser el hijo de su amada, además, fue el resultado de la intervención divina al quitar el oprobio de Raquel. ¿Os imagináis la felicidad con la que Jacob volvió a ver a su amado hijo José? Es como si hubiera resucitado ya que según el relato lo daba por muerto.


¡Cuán grande deberá de ser la Resurrección prometida por Jehová Dios!


Israél, llegó a Egipto durante los 7 años de hambre allá en 1728 a.e.c. Se quedó a vivir en las fertiles tierras de Gosén. Murió en 1711 a.e.c, a sus 147 años después de haber vivido 17 en esas tierras. Tras el juramento que le hizo José a su padre en su lecho de muerte y solicitar permiso a Faraón, José volvió al país de los hebreos a enterrar a su padre Jacob. Esto ocurrió 39 años después de ser vendido como esclavo y estar ausente de sus tierras. Sin embargo tras el duelo regresó a Egipto. 

En su lecho de muerte José hizo jurar a los suyos que, llegado el momento, sacaran sus huesos y fueran llevados para ser enterrados junto a sus descendientes. Murió a los 110 años allá en 1657 a.e.c en tierras de Egipto.

Fue Moisés quien sacó los huesos de José de Egipto en 1513 a.e.c. y fueron llevados por los israelitas a través del éxodo. Todo apunta que los huesos de José “descansaron” junto con sus descendientes alrededor de 1450 a.e.c durante la conquista de las tierras de Canaán. Esto ocurrió unos 300 años depués que José “saliera” de su casa.

¡Que importante era para el pueblo de Dios cumplir sus juramentos!





lunes, 31 de agosto de 2015

"La generación número cuarenta y dos"



"La generación número cuarenta y dos"


“El lenguaje de la profecía no posee la exactitud de las matemáticas. Con todo, si uno investiga las diversas corrientes mesiánicas en el Antiguo Testamento y compara el resultado final de tal estudio con la vida y la obra de Cristo, ¿podrá dudar de que las antiguas predicciones señalan a Jesús y al reino que Él estableció?"

'Life of Christ'. Fulton J. Sheen. 1958;
'La vida de Cristo'. Edición en español 1959.


Me imagino que el señor Sheen se refería a que el ser humano por si mismo no posee la capacidad para calcular los ‘inescrutables caminos de Dios”, Romanos 11:33; de otra manera no tiene mucho sentido el texto de Galatas 4:4 que dice “mas, al llegar la plenitud de los tiempos (‘llegó el momento oportuno’, PDT), envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley,” N.C.


Jerusalén fue destruida por los romanos en el año 70 e.c., casi treinta y siete años después de la resurrección de Jesucristo. Se dice que los registros judíos, su historia, fue destruido durante aquel asedio. No en balde muchos estudiosos sinceros de la Biblia han llegado a la conclusión de que el Mesías, aquél profeta esperado por el pueblo judío, debió de presentarse mucho antes de esa destrucción, de aquel envejecido 70 e.c.; de otra manera sus discípulos y demás espectadores no habrían tenido oportunidad de confirmar sus palabras, su linaje.

Desde el punto de vista seglar apenas podemos juzgar la historia de los judíos María y José, los padres de Jesús.

Aunque existen pinceladas históricas que ayudan, casi toda la información se extrae de la Biblia. Una de esas herramientas son las citas genealógicas de los evangelistas Mateo y Lucas que se encuentran en Mateo 1:1al 17 y Lucas 3: 23 al 38.  En estas dos listas encontramos personajes que fueron antepasados de María y José, por ende Jesús. Y son muy útiles al ser comparadas con las crónicas de los Reyes de Israel y Judá, ya que esta técnica ayuda con algunos detalles históricos y de cronología.

Al analizar estas listas caigo en la cuenta de un detalle que me resulta interesante. El estudiante moderno de la Biblia "reconocerá" al personaje que se cita en esas genealogías  gracias al registro histórico de las Escrituras Hebreoarameas. Otros personajes son desconocidos a día de hoy. Pero sin duda en los días de Jesús esos nombres no eran para nada extraños, bien fuera por tradición o por referencias. Al parecer Mateo traza su investigación en base a la realeza judía de Jesucristo y Lucas al registro familiar.

Lo que me lláma la atención de estos pasajes es el ‘peso’ que conlleva el linaje humano de Jesús, el Hijo de Dios. Algunos personajes como Abrahán fueron muy importantes en la cultura judía. Los lideres religiosos de la nación judía de los días de Jesús tenían en alto estima a este personaje bíblico, al respecto se cita lo siguiente: “En respuesta, le dijeron: “Nuestro padre es Abrahán”. Jesús les dijo: “Si son hijos de Abrahán, hagan las obras de Abrahán.”, Juan 8:39.

En esas listas también se nombra a reyes que no dejaron un buen ejemplo al pueblo judío, como el rey Acaz hijo del rey Jotán. Otros tuvieron un gobernar exquisito, como el rey Ezequías. Otros, como el rey David, fueron militares y reyes con una vehemencia desmedida. Otro fue nacido de adultera y poseyó una sabiduría extraordinaria, pero terminó por pecar en extremo. El Mesías tuvo a prostitutas como antepasados, Mateo 1:5; y la sangre de extranjeros no judíos, como la moabita Rut, coexistía en sus venas junto a la judía. Noé fue el medio que uso Jehová Dios para salvar la raza humana, también fue antepasado del Mesías. Y otros más con sus respectivas singularidades. La idea es que algunos personajes dejaron huella debido a su fiel registro, sin embargo en sus respectivas vidas fueron lo que fueron. Otros resultaron ser una calamidad como ejemplos en la historia de la nación judía, y aún así fueron antepasados humanos del Hijo de Dios.

No puedo evitar ver en estas listas de antepasados de Jesucristo un ADN de lo más ‘miserable’. No solo eso, ¿a que gobernante le hubiera honrado llevar esas raíces en su corazón? Parece, da la sensación, de que el Mesías, siendo por parte de madre el resultado de esas variopintas generaciones, tuviera un poco de cada una de ellas. Para bien o para mal.

Al ver las cosas de esta manera me viene a la cabeza el hecho de que esas listas pudieran haber sido una representación de la Humanidad. Parece como si el Cristo hubiera absorbido en vida todos los defectos y fracasos que le ocurrieron a sus pasadas generaciones. Y él los sobrellevaría durante su existencia humana, aportando una corrección sin precedente para el futuro, Juan 3:16, Romanos 5:8.

Es un testimonio vivo poder contrastar la ejemplar vida del Maestro, el Hijo de Dios, con las vicisitudes de sus antepasados.

Lo sorpréndete es el hecho de que la Biblia explica que Jesucristo murió por la Humanidad, para salvarnos de los llamados "últimos días". Las personas, la gente, todas las generaciones de humanos que vemos por la calle, en la televisión, por las noticias,…, parecen ser representadas por esas listas genealógicas de pecadores. Todas estas personas deberían de preguntarse, -nos-, hasta que punto las enseñanzas y ejemplo de la vida de Jesucristo pueden ayudarnos a superar los venideros "últimos días".

Al fin y al cabo, ¿que fiel cristiano no se ve reflejado de alguna manera con algún personaje de esas listas? Para bien o para mal.


 "La generación número cuarenta y dos"
rbtl3 


viernes, 28 de marzo de 2014

Sir Isaac Newton. ¡Una torre con mirada de alfil!



Sir Isaac Newton.
¡Una torre con mirada de alfil!


“Él observa la situación desde su ángulo. Ahora, el diestro y estratega militar, desde esa noble posición, opta por atacar a su contrincante con el honor y la verdad”.

Hace algunos días leí en un periódico local la noticia de cómo se permitía a cierto público presencial el acceso online a  ciertos manuscritos que pertenecieron a Sir Isaac Newton. Documentos que vienen estudiándose desde el año 2003. Dichos manuscritos han sido objeto de estudio para los que analizan el personaje de Newton, también otros docentes. Paralelamente se puede encontrar otro documento, el enigma 'newton-2060' -expresión añadida-. Un documento cuyos datos, según algunos entendidos, parece indicar una futura fecha apocalíptica pronosticada por Newton. Cuya cifra escrita tiene, junto con el contexto, intrigados a sus estudiosos. Todo un enigma.

La consulta popular de las biografías de Isaac Newton arrojan detalles que permiten en buena medida imaginarse al personaje. Estudiosos y maestros que analizan sus legados y van desgranando a este enigmático matemático del siglo XVII-XVIII.  Y pregunto yo ¿sin poder leer más allá de lo que se sabe realmente?

Según se dice este sabio nació a principios de 1643 e.c y murió en 1727 e.c. Logró alcanzar unos 84 años de vida. En estas biografías uno puede maravillarse o hasta incluso sorprenderse (…), todo dependerá del tipo de información que quiera encontrar el lector. Vivió una época peculiar. Como muchos otros de sus colegas. Unos años cuya cultura permitía ciertas costumbres (…); hoy inaceptables. Y que el inquirir en la ciencia, aunque positivo, era más bien lento y en algunos campos aún  torpes. De un lado se soportaba la inquisición. Tocaba techo, pero para esos años poseía mucho poder. Crecía la ambición científica. Se acercaba a pasos agigantados la 'Revolución Industrial'. Efectivamente, Newton vivió en un tiempo de contrastes. Se dice que “fue enterrado en la abadía de Westminster junto a los grandes hombres de Inglaterra”. Matiz que parece indicar un cambio en la conciencia social de aquel momento.

Sus biografías dan a conocer a un dinámico y activo estudiante desde temprana edad. Destacándose en él una inteligencia precoz frente a sus compañeros de colegio. Aunque, a pesar de ello, y tal vez debido a  ciertos traumas familiares, no sería sino hasta la edad de veinteañero cuando destacaría realmente como mente brillante. Destacan en sus estudios principios que son fundamentales en el mundo de la ciencia. 'El cálculo infinitesimal', 'la atracción gravitatoria' o 'la luz blanca no es pura' son algunos de ellos. Son muchos los estudios e ideas que aporto a la comunidad científica. Aun así, en algunos casos erró.

También fue un buen estudiante de la Biblia, y en algunas de sus ideas bíblicas también erró. Por ejemplo, él creía que Dios es “omnipresente no solo virtualmente sino substancialmente” *. Sin embargo existen en la Biblia claras citas que indican como Dios no esta en todos los lugares al mismo tiempo, Mateo 6,9; Hebreos 9,24. Pero es necesario exponer todo lo contrario. Sus descubrimientos bíblicos le ayudaron a desenmascarar una mentira establecida por la iglesia católica. Su análisis bíblico le confirmó, arriano que fue, que Jesucristo es Hijo de Dios y que Dios no es un dios trino.

“pero la mayoría siempre volvía a la idolatría; incluso la religión cristiana, al adorar a Cristo como Dios y a la Trinidad se volvió idólatra. Según la investigación histórica de Newton sobre los orígenes de la teología gentil, incluso la cristiandad “no era más verdadera y no se volvió menos corrupta” que otras religiones anteriores” *

El dogma de la trinidad que dominó de manera feroz desde el siglo IV y que él también presenció en los años de su vida, resulto ser falso. Pero no solo confirmó esa verdad bíblica. Es más, se comenta que “Newton viajó a Londres para pedirle al rey Carlos II que lo dispensara de tomar las órdenes sagradas y su solicitud le fue concedida”.

    Estas palabras son breves apuntes ante las extraordinarias biografías y trabajos que existen sobre 'Sir Isaac Newton'. Sin embargo, como estudioso de la cronología bíblica, permítanme poner un punto de vista encima de la mesa. Creo tener importantes razones para pensar que, mas allá de inventar o crear Newton su propia cronología bíblica como se ha insinuado, más bien, se esforzó por entender la cronología que se encuentra en la misma Biblia. Sospecho que el estudio de la historia bíblica le permitió entender ciertas cuestiones. En mi humilde opinión el 'enigma-2060' es un interesante viaje cronológico en la que Newton parece ofrecer a los estudiosos, por un lado una lección magistral, luego... ¿la respuesta a una importante pregunta bíblica?

Él mismo, a pesar de las respuestas que puedan dar los expertos y las variopintas que podamos imaginar estudiosos y aventureros, deja escrito que “Cristo viene como ladrón en la noche, y que no es para nosotros saber los tiempos. (Traducción al español del ingles.)”*

Las cábalas de Newton (en una hipotética solución al enigma) parecen apoyarse en un archiconocido pilar profético. Ahora bien, si esta solución fuera plausible ¿por qué él emplea indirectamente la respuesta? Creo que es aquí donde se puede apreciar la brillantez de un matemático, por ende enigmático.

Como estudiante de la cronología bíblica y de sus promesas respecto al futuro de la Tierra y de la Humanidad, no comparto proyecciones apocalípticas destructivas (...). Si bien, habiendo examinado el trabajo que trata del enigma newton-2060, no puedo evitar pensar que la cifra 2060 forme parte del enigma en si. Es decir, una pista que, efectivamente, parece llevar a su lector al futuro. Un enigma compuesto por siete puntos con sus respectivas pruebas, y una conclusión que parece desafiar las pistas facilitadas previamente. -Y que las añadiduras numéricas posteriores parecen sobrar-.



Sir Isaac Newton.
¡Una torre con mirada de alfil!

RBTL3


* Una opinión, habiendo leído previamente los siguientes trabajos disponibles en Internet:

“Isaac Newton: ciencia y religión en la unidad de su pensamiento”.
 Por: John Henry

Isaac Newton: una vida
Por: Richard S. Westfall

«LA LUZ DE LA NATURALEZA»: DIOS Y FILOSOFÍA NATURAL EN LA ÓPTICA DE ISAAC NEWTON
Por: Stephen David Snobelen

“A Time and Times and the Dividing of Time”
Isaac Newton, the Apocalypse and 2060 A.D.
Por: Stephen David Snobelen




jueves, 1 de diciembre de 2011

Reflexión sobre los viajes a través del Tiempo



Mentiría si escribiera que no disfruto con las películas que tratan de viajes interestelares y de viajes a través del Tiempo. Pero también es cierto que tales deseos científicos están adornados, como decía cierto colega, de grandes dosis de imaginación y fantasía. Reflexionar sobre la relatividad es un tema delicado y peligroso para un profano como yo. Pues al parecer es cierto que todo es relativo, excepto, en mi opinión, la existencia de Dios y su poder sempiterno. Tal vez el futuro nos regale con alguna sorpresa y se descubra que en realidad no existe tanta relatividad.

No son pocas las autoridades que aplaudirían el dominio de la velocidad de la luz. Desde los militares hasta los que explotan el comercio pasando por los oportunistas traficantes. ¿Conseguirá el Ser Humano algún día dominar la velocidad de la luz? Es intrigante. Sin embargo la idea de viajar a través del tiempo pudiera contener un error de interpretación.

La persona que ambiciona este atractivo paso tiende a observar el pasado desde una óptica fantástica. Se recrea con cómodas opciones plausibles como volver a observar la era de los dinosaurios, o revivir de alguna manera experiencias del pasado. O como no, la apasionante idea de acceder al futuro desconocido. Pero cuando nuestra imaginación nos vuela de esa manera bloquea automáticamente un ingrediente antagonista: la cruda realidad.

Sinceramente, ¿disfrutaríamos volviendo a ver las desgarradoras escenas de la historia cuando miles de personas perdieron su vida en guerras o en tragedias o similares? Tal vez alguno se atreviera a sacar partido a tales experiencias. Y una pregunta intrigante: ¿seriamos activos en esas escenas, o más bien pasivos, al estilo del intrépido viajero de la famosa saga de “Regreso al futuro”? es decir, contemplar sin poder intervenir. Llegado aquí, si la opción de viajar al pasado o al futuro fuera viable, comparto las conocidas teorías que intentan explicar que nuestro presente seria totalmente diferente a lo que  se conoce. Y esto simplemente no sucede. Una cosa es conseguir viajar distancias acortando el tiempo para nuestro beneficio y otro cosa distinta es viajar hacia delante o hacia atrás en el tiempo. Pongamos un ejemplo, imaginémonos que de aquí a 200 años se consiguiera dominar esta teoría y que alguien consiguiera retroceder en el tiempo ¿no lo sabría nuestro presente? Al igual que en la arqueología, deberíamos de tener claras evidencias de estos supuestos bucles temporales. Y esto es en lo que yo entiendo como un error de interpretación, confundir acortar el tiempo para nuestro beneficio a viajar a través de él.

Sin embargo permítanme, a mi entender, una opción algo más realista.

Imaginémonos que alguien que haya vivido en condiciones atemporales, es decir, sin limites de tiempo y de cronología, pudiera haber viajado hacia atrás, plantarse en un punto de la historia antigua para luego volver a viajar hacia delante.

En cierto sentido el conocido personaje bíblico de Jesucristo, Hijo de Dios, si consiguió eso mismo. La perspectiva de vida inmortal tal como la entendemos permite pensar en un plano sin límites de tiempo. Parece no existir el tiempo ni hacia tras ni hacia delante. Pero la opción va más allá.

Según el relato de los Orígenes, las primeras vidas que caminaron por la tierra acariciaron la perspectiva de la vida eterna, que no es lo mismo que inmortalidad. Tal como entendemos la vida parece difícil tal posibilidad pero esto es lo que explica el registro de Génesis. Aquellos perdieron la opción. Pero la Biblia es singular al describir como Jehová Dios desea, a través de su Hijo Jesucristo, que esa opción no se pierda. Da las instrucciones necesarias para que la Humanidad tenga acceso a tal privilegio.

Ese futuro prometido será atemporal. No habrá límites de tiempo, ni tampoco las tediosas y agobiantes agujas del reloj que depriman la sociedad. Al parecer los que consigan esa meta gozaran de un pasado, un presente y un futuro al unísono. ¿Cómo entenderá el Tiempo el que viva en esa aproximada época?

Es interesante que el llamado libro de Apocalipsis escrito por el apóstol Juan cerca del año 96 E.C. El apóstol contempla visiones futuristas muy vividas pero que tenían que ocurrir en un futuro de aquel momento.  Es como si en aquella fecha del 96 Jesucristo viviera ya en el futuro y explicara lo que sucedería al apóstol Juan.

Las porciones de ese algoritmo van menguando, y el momento, aunque aún distante a un tiro de piedra, también mengua.