El placer de escribir citas y frases me recuerda a las aventuras de dos grandes exploradores: David Livingstone y Henry Morton Stanley. Según se dice, el primero se empeño en "cristianizar" el continente negro costara lo que le costara. El segundo, años más tarde, estuvo resuelto a cumplir el trabajo que le mandaron, encontrar al 'desaparecido' Livingstone vivo o muerto.

Stanley logro encontrar a Livingston con vida algunos meses después a pesar de las adversidades que tal hazaña le acarreó.



“Puede resultar ser un gran error, con tan solo “dos palabras”, describir todo lo que nos rodea”.

Una frase al día:
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"El Evangelio Sinóptico. Cuatro mentes inspiradas". @rbtlrbn

"El Evangelio Sinóptico. Cuatro mentes inspiradas". @rbtlrbn Analizar el evangelio con este método me ayuda a encontrar respuestas que con una simple lectura no se aprecia.

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martes, 6 de enero de 2026

El día 9 de nisán del año 33 e.c

El día 9 de nisán del año 33 e.c 

 

El día 9 de nisán del año 33 e.c debió de ser sumamente bonito y repleto de emoción. Tanto para Jesús, sus 12 apóstoles, y muchísimas personas de tierras de Judea que creían y confiaban en él.

Los evangelios narran dos escenas importantes ocurridas en ese día: La mujer enjuagando la cabeza  y los pies con aceite perfumado de nardo puro, ( enlace ), y  las  muchedumbres alabando con salmos y  regocijándose  citando al profeta Isaías al ver a Jesús acercarse hacía Jerusalén montando un burrito diciendo “¡sálvanos! ¡bendito el rey que  viene  en  el nombre de Jehová!”  (descripción propia) Juan 12:13 -15;  Zacarías 9:9

En ese sexto día antes del 14 de nisán el mesías se reveló públicamente como el Rey que Dios designó en sus profecías. Un día que me trasmite algo así como el principiar de sus últimos días.

Pero los lideres religiosos de Judea no aceptaban ese comportamiento: “no podemos impedir que las muchedumbres  vayan tras él, se decían entre si. ”. Juan 12:19 (descripción propia). A tal grado que se quejaron exigiendo que las gentes se callaran.  Jesús les contestó si estas gentes no hablaran lo harían las piedras, Lucas 19:40. Enfatizando con estas palabras que es imposible que las profecías de Dios no se cumplan en el momento adecuado.

Cuando ve a Jerusalén a medida que va bajando por el camino no puede evitar llorar sobre las calamidades que le ocurrirán en el futuro de aquellos días. El evangelista Lucas describe que no entendieron los mecanismos para conseguir paz. No desearon ver. El verso 44 explica  “no te diste cuenta de los tiempos que vienen ocurriendo”. (descripción propia). Lucas 19: 41-44

Jesucristo se esforzó no solamente hablando del Reino de Dios. También realizando milagros que muchos pudieron ver y hasta participar en ellos. Los lideres  lo sabían pero celosos y envidiosos hacían todo lo posible para impedir el progreso de su propósito.

Aquellas gentes contemporáneas de aquellos apóstoles que creyeron y confiaron y conocieron al Mesías VIERON con sus ojos la solución a los problemas mundiales. Sí, participarán en la Resurrección prometida.

Hoy ocurre algo parecido. Las gentes tienen muchas pruebas en su contexto para entender que el creador de los Cielos y la Tierra existe. Pero cuán poderoso es este sistema repleto de obstáculos para impedir que las gentes de buen corazón entiendan los propósitos de Dios a manos de Jesucristo. Un sistema de cosas diabólico y sumamente agobiante diseñado para hacer tropezar y hacer daño.

Cuántas ganas tengo de que muchas personas de buen corazón vean "venir al Señor". Me hace tanta ilusión.

 


 

 

sábado, 20 de septiembre de 2014

María, Marta y Lázaro.



María, Marta y Lázaro.


Que éxtasis debió de producirse cuando Jesús el Nazareno resucitó a Lázaro tres días después de aquel equinoccio vernal del 33 e.c. Es cierto, pudo haberlo resucitado desde ese lugar desconocido distante más o menos a un día de camino, o también, como hubiera hecho cualquiera de nosotros por algún amigo, salir disparado preocupado y afligido. Sin embargo, estaba en marcha una gran lección que presenciarían sus discípulos, Juan 11:1-18.

De camino y antes de llegar a Betania de Judea, Marta salió a su encuentro tras oír que “el Señor” se dirigía al lugar. Jesús tuvo que consolar y animar a Marta, al poco, María también salió apresuradamente una vez que se entero de su llegada. El relato anima a pensar que las hermanas hablaron de Jesús en esos cuatro días. Fíjense que las dos hermanas, primero Marta y luego María, le objetan palabras parecidas, si no las mismas: “Señor, si hubieras estado aquí mi hermano no habría muerto”. Hasta incluso algunos  que fueron al velatorio expresaron: “no podría, este que curó al ciego, haber impedido que muriera” -paráfrasis propia-, Juan 11:21,32, 37. Esas expresiones, junto el ver a ese grupo de personas llorando, incluida María a sus pies, provocó en Jesús una de las reacciones más tiernas registradas en el Evangelio: “gimió en el espíritu y se perturbo”. Expresión comparable al sentir la traición de Judas a tenor de una gran diferencia.

En la cita que escribe el apóstol Juan en su evangelio capítulo 13 verso 21 se lée lo siguiente, con diferentes sinónimos según la traducción leída: “dejando de enseñar, Jesús se inquietó en espíritu” -paráfrasis propia-, Juan 13:21ª. En los versículos implicados en ambos relatos, Juan emplea la palabra griega “tarásso” que se traduce, dependiendo del contexto, como perturbar, inquietar, conmover, turbar, agitar, e incluso mover, etr. Sin embargo, en el relato en cuestión, Juan añade una palabra muy peculiar. Cuando leemos en el capitulo 11 verso 33 “gimió en el espíritu y se perturbo”, aquí Juan incluye una palabra que refuerza y describe un dolor diferente. La palabra en cuestión es ésta: “jeautou”. Esta palabra griega, pronombre reflexivo,  se empleaba para indicar que algo es propio. En éste caso concreto, refuerza, con acento y carácter, la agitación interna que debió de padecer Jesús en aquella ocasión. Me recuerda a esas personas que además de llorar por la noticia recibida hasta incluso se desmayan.

Y debió de ser de esta manera, pues uno de los presentes hasta expreso “¡cuanto amor le tenía!”; en español también se emplea la palabra cariño para especificar como amaba Jesús a esos hermanos.

Una vez ante la cueva que servía de tumba, no le hizo falta ni entrar. En el relato que describe el apóstol Juan, testigo presencial de ese milagro -11:2-, dice textualmente que lo que sí hizo el Hijo de Dios fue dirigirse a su Padre que está en los cielos mediante una oración publica, es decir, oró ante los presentes. Luego, a la voz de “Lázaro sal, ven aquí” -paráfrasis propia- 11:43, Lázaro salió de la tumba andando tal como le dejaron encima de la piedra, envuelto en vendas y maniatado según la costumbre.

Efectivamente este gran milagro consiguió glorificar a nuestro Padre Jehovah,  y muchas personas que acudieron al lugar terminaron por creer en el Mesías, el Nazareno, el Hijo de Dios.

 ¡Que temple debió de tener Jesucristo! Si los cálculos son correctos, para ese momento faltaban once días para la pascua. Le quedaba muy poco para que le asesinaran, tanto judíos como romanos. Y él, a sabiendas de su muerte, resucitó a una persona, dando a sus discípulos una de las enseñanzas más maravillosas que se leen en los evangelios. Pero también me enseña otra cosa.

A los estudiosos de la cronología bíblica  les puede resultar relativamente fácil sacar 'algoritmos' en base a lo que se conoce (...). Pero resulta que mientras Jesús estuvo con sus discípulos, estos no fueron capaces ni percibieron el momento clave que estaban viviendo en aquel presente. Tardaron algún tiempo para empezar a encajar las piezas, sobre todo las espirituales y no tanto las cronológicas. Pasó bastante tiempo para tener algo en claro en lo que se refiere a cronología bíblica en base a lo que ya estaba escrito.

Una reflexión del relato del evangelio de Juan 11: 1 al 45 basada en las diferentes traducciones de la Biblia que poseo.


María, Marta y Lázaro.



 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

El fiel equinoccio.



El fiel equinoccio.


Las hermanas de Lázaro, mientras éste yace enfermo en su lecho, mandan un recado urgente al Maestro: “esta enfermo este a quien le tienes mucho cariño”, Juan 11:3. El contexto de este versículo explica como esa enfermedad tuvo un propósito. Jesús dijo a sus discípulos que serviría de medio para ‘la gloria de Dios’ y ‘para que ‘el Hijo de Dios sea glorificado mediante ella’, Juan 11:4.

A fin de llevar al límite la estrategia que estaba en marcha, Jesús continuó adrede dos días en el lugar donde le informaron la noticia. Pudo partir enseguida hacia Betania, pero no lo hizo. E incluso pudo haber curado a Lázaro sin haberse movido del lugar. Pero todo lo contrario, permaneció allí aparentemente sin hacer nada por Lázaro unas 48 horas más.

Aunque no se sabe el lugar donde se encontraba Jesús en ese momento, debió de ser una zona distante mas o menos un día de camino de Betania de Judea, por lo siguiente.

Comenta el relato que al llegar Jesús a Betania, hacia cuatro días que había fallecido, Juan 11: 17. Bien, si al llegar Jesús hacia cuatro días que Lázaro ya estaba muerto, y Jesús permaneció tres días no completos en aquel lugar, es interesante pensar en lo siguiente: “Jesús recibe la noticia de que Lázaro esta enfermo en un primer día, en un segundo día enseñó a sus discípulos y muere Lázaro. Quedándose en ese sitio un tercer día. Al cuarto día viaja hacia Betania de Judea y llega al quinto día”, Juan 11: 3-17.

¿Pudo fallecer Lázaro en el equinoccio vernal del año 33 e.c? 

Resulta muy útil el  siguiente versículo del mismo contexto. En un momento dado Jesús anuncia que tenía que partir hacia Judea, sin embargo los discípulos le ponen en advertencia de un problema que tuvo anteriormente. Y he aquí la intriga, ante esas palabras “Jesús contestó: Hay doce horas de luz del día, ¿no es verdad? (…)”, Juan 11:9.

Hoy sabemos que no todos los días tienen doce horas de luz, solamente los días que tienen equinoccio. A más peso, esta respuesta fue dada en alusión a ir a Judea. ¿Tendría algo que ver esa respuesta con la Pascua? Juan 11: 7-10.

Los evangelios sinópticos permiten esta perspectiva:

1- Después del cuarto día estando en Betania, Jesús se retira a Efrain, Juan 11:34.
2- Lucas 17: 1 comenta que viajaba en una pequeña gira pasando por Samaria y Galilea. 
3- Marcos 10: 1 añade que levantándose de allí, tal vez Betania ‘al otro lado del Jordan’. 
4- Marcos vuelve a escribir ‘al salir él para seguir su camino’ quizá se refiriera a Pela o algún pueblo cercano, Marcos 10: 17.
5- Marcos registra un avanzar hacia Jerusalén pero antes pasarían por Jericó, Marcos 10: 32,46
6- Finalmente el evangelista y apóstol Juan cita a Jesús “seis días antes de la pascua”, es decir el 8 de Nisán, Juan 12:1.

NOTA: esto último es un resumen de varios tiempos que pudieran interpretarse como algunos días. La idea es que entre ese ‘cuarto día’ y el día 8 de Nisán pudieron haber ocurrido esos necesarios tres días para poder ‘ver’ y completar los siete primeros días de Nisán.

Si bien es muy difícil, debido al desfase del calendario juliano, conseguir una armonía empleando los años bisiestos a modo de regla, no así ocurre con los fieles Equinoccios. Si esta hipótesis es correcta resulta que Lázaro pudo haber fallecido en el mismo día del equinoccio vernal del año 33 e.c, cerca del 1 de Nisán antes del mediodía, hace en este año 2014, 1981 años.




El fiel equinoccio.