El placer de escribir citas y frases me recuerda a las aventuras de dos grandes exploradores: David Livingstone y Henry Morton Stanley. Según se dice, el primero se empeño en "cristianizar" el continente negro costara lo que le costara. El segundo, años más tarde, estuvo resuelto a cumplir el trabajo que le mandaron, encontrar al 'desaparecido' Livingstone vivo o muerto.

Stanley logro encontrar a Livingston con vida algunos meses después a pesar de las adversidades que tal hazaña le acarreó.



“Puede resultar ser un gran error, con tan solo “dos palabras”, describir todo lo que nos rodea”.

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lunes, 25 de noviembre de 2013

reflexión: cábalas.


“Las cábalas no hecho mas que liar y confundir; (…) tal vez aún deban de venir algunos años más, hasta que termine la última cábala, 'la madre de las cábalas'. Quizá, cuando ese algoritmo vea caducidad, ya nadie podrá dar su opinión numérica, porque las expectativas numéricas habrán terminado”.*


miércoles, 15 de febrero de 2012

Reflexión sobre la existencia de Dios


Tal vez tengan una dislexia orientativa los que opinan sobre si existe o no existe Dios. Una ‘fe’ acompaña al ser humano desde el mismo instante en que nace, y es la creencia que acompañará toda la vida al nacido.

¿Qué pruebas tiene cualquier hijo de estar seguro de que sus padres ‘son quienes dicen ser’?*

Hoy podemos recurrir a pruebas de ADN para confirmar la paternidad de cualquier individuo, pero durante toda la historia pasada se ha estado practicando una autentico acto de fe en este sentido. Este tipo de fe la cultivamos desde el mismo instante en que tomamos conciencia de ello.

En base al ejemplo del niño, ¿que fue primero las matemáticas o su interpretación?

Parece evidente que lo que entiende el Ser Humano como matemáticas ya existían cuando el vino a existir. Por ejemplo, se descubrió la gravedad, pero esta ya ejercía desde que la Tierra existe. El planteamiento adquiere, en mi caso, profunda fuerza cuando pienso que las ciencias exactas debieron de existir incluso antes de la misma vida tal como la observamos. Por ejemplo ya existía la energía solar, o la energía eólica. Por no citar algo tan sencillo como el peso exacto de cualquier piedra.

Esto debería de ser, aunque yo piense que es, un pilar del conocimiento humano, ya que las matemáticas así como otras ciencias de cálculo, por lógica, no pueden ser casuales. Alguien tuvo que ‘inventarlas’ para que luego el Ser Humano, más bien que el primate, a menos que se demuestre lo contrario y es evidente que no hay pruebas empíricas que lo confirmen, descubriera e interpretara gradualmente este fantástico mundo.

Pero esta fe no es la fe que la Biblia anima a buscar. Pero ayuda. Las Sagradas Escrituras encomian al lector, al estudiante, a entender esa fe que le permite confiar tanto en el  Creador así como también en las profecías que cumplen con su propósito.

Ya ven, es muy fácil pasar de un tema ‘científico’ a un tema ‘religioso’. Pero la razón, la Sinceridad Empírica, debería reconocer algo: las ciencias se interpretan, el hombre nunca las invento. Sin embargo en los últimos 250 años la imaginación, la fantasía, y la envidia, han inventado teorías e hipótesis como para intentar hundir la procedencia de las ciencias exactas.


lunes, 6 de febrero de 2012

Reflexión sobre la Vida.



“Un día, al ver por primera vez el mar, un niño me pregunto…, el Océano, ¿Qué es el Océano? Y yo no supe como responderle.
 

“Que es el Mar, que es el Océano, como expresarlo.””


Así empieza uno de los más bonitos documentales que he visto sobre la vida que existe en los mares y océanos. Tras esa introducción, la película documental de “Jacques Perrin”, Océanos, intenta explicar gráficamente la vasta complejidad que existe en tal medio. Intenta contestar tan difícil pregunta de responder. Pero la narrativa parece débil en un asunto, no da a entender quien es el responsable de tan majestuosa obra. Y pregunto yo, acaso ¿no existen pruebas empíricas para poder manifestarlo?

Pongamos un ejemplo para entender la complejidad que nos rodea. Imaginemos una mesa de billar con tan solo nueve bolas para practicar una carambola.

Colocamos las bolas en su lugar, y la blanca en el sitio más estratégico. Golpeamos al estilo más americano. La pregunta es ¿cuántas posibilidades tenemos, de que, las nueve bolas, con tan solo el primer “saque”, queden perfectamente colocadas? Emulando estas un bonito y perfecto “Sistema Solar”.

Y en este ejercicio pasaremos por alto detalles magistrales. No tendremos en cuenta la tan necesaria distancia que existe entre nuestro astro y nuestra casa, ni tampoco la inclinación matemática que posee nuestro hogar respecto a su eje. Tampoco comentamos la necesaria rotación de la Tierra así como su traslación. Muy necesario este doble movimiento ya que cualquier impacto exterior quedaría ‘menguado’ o ‘frenado’ gracias a esta maravilla de la arquitectura.

Ahora traslademos este ejemplo a la Vida. Todo lo que nos rodea es como una impresionante carambola perfectamente organizada cuyos datos hoy permiten entender, al menos, un milagro de la “Madre Naturaleza”. Pero pocos, muy pocos, se atreven a manifestar que tras ésta colosal arquitectura está la obra de nuestro Creador, de nuestro Padre Celestial Jehová Dios. (Salmo 36:9; Jeremías 10:10)