¿Cuántos panes podían comprar los apóstoles con 200 denarios?
El evangelista Marcos escribe ¿iremos y compraremos 200 denarios de panes y se los daremos de comer? -Mr.6.37
El apóstol Felipe contesta `200 denarios de pan no bastan para que cada uno reciba un poco´. Jn.6.7
Horas antes Jesucristo recibió la noticia de como su primo Juan el Bautista había sido asesinado días antes por el rey Herodes. Según el texto leído en Mateo 14. 13 la noticia le afectó a tal grado que buscó aislamiento en un lugar tranquilo junto con los doce cerca de Betsaida. Mat. 11.1; Mr. 6.12, 30 y 31.
Sin embargo una vasta compañía de personas logró enterarse adonde se dirigían y dónde encontrarían a Jesús y fueron hacia allá; Jesús, afligido por la triste noticia de la muerte de su primo pero entendiendo la situación de las personas que iban a él en busca de consuelo, en esa ocasión mostró con esas gentes una de las más grandes muestras de amor social que se leen en los evangelios.
En vez de pensar en su dolor y en el cansancio de sus discípulos regresados de una gira de predicación, él se compadeció de esas gentes de tal manera que curó a enfermos y les enseñó verdades sobre el Reino de Dios. Pero las horas transcurrieron y se hizo tarde. Los apóstoles le decían a Jesús que despidiera a esas gentes. Que se fueran a sus lugares. Se haría de noche y no tenían nada para comer. Y pronto refrescaría en esa extensa llanura repleta de hierva fresca.
Eran tantos los que fueron a ese lugar que no bastarían 200 denarios de pan para alimentar tal cantidad de hombres sentados encima de la hierva, que, según detalla Lucas, eran grupos de unos 50 individuos cada uno. Felipe da una respuesta especulativa , tal vez irónica, pero ayuda a entender que no podían comprar tanto pan para esos 5000 hombres que pudieron ser más personas si se añaden a esposas e hijos, y también solteros.
Jesús preguntó a sus discípulos ¿cuantos panes tienen? L 6,38; encontraron a un adolescente que tenía cinco panes de cebada y 2 pescados. Jn. 6.9
En la lectura de los sinópticos los 4 evangelistas coinciden en la descripción, Juan incluye el detalle de la harina más económica de aquellos días. Pero claro, Andrés comenta “¡esto no es nada entre tantos!”. Jn. 6:9
Entonces Jesús da de comer milagrosamente a tantas personas gracias al poder de su Padre Yahvé que está en los cielos. Mt. 14,18; L 9.16; Mr. 6.41; Jn. 6.11. Este ejercicio tuvo un marcado propósito: Lea usted Jn. 6.14
Pero el inquirir de aquellos aún continua “¿cuántos panes podían comprar con 200 denarios?” aún conlleva bastante intriga para los sacapuntas como yo.
Es difícil dar respuesta con precisión ya que al parecer los precios en roma eran algo diferentes en tierras de Judea. Se tiene referencia de algunos costos gracias al manuscrito “edicto diocleciano” pero este documento hace referencia a los siglos 2 y 3 e.c; se aleja un poco de los días de Jesucristo.
Pero tengo una pista.
Verán, la viuda que echó 2 monedas a la caja del templo fueron 2 monedas de muy poco valor: 2 leptones (moneda judía). Se necesitaban 128 leptones para conseguir un Denario. Luego tenemos la referencia cuando los padres del bebé Jesús llevan dos pajaritos al templo como ofrenda. Esos pajaritos podían comprarse con 1 As (Asarion, moneda romana). Y se necesitaban 8 leptones para conseguir 1 As que era el precio de los 2 pajaritos.
Entonces tenemos la siguiente aritmética:
Un denario eran 128 leptones, y se necesitaban 8 leptones para tener 1 As y poder comprar 2 pajaritos. Entonces con 128 leptones podían comprar 32 pajaritos. Luego 200 denarios serían 25600 leptones, 3200 monedas As (Asarion). Con esos 200 denarios abrían comprado 6400 pajaritos.
Claro, si nos ceñimos a un pajarito por dentadura 6400 personas habrían comido un pajarito, ¿se abrían quedado con hambre? Si pensamos con 2 pajaritos solo 3200 personas de esas 5000 como mínimo habrían comido 2 pajaritos. Tal vez los niños quedarían satisfechos.
Pero recuerden ustedes, según se lee en el relato, que todos quedaron satisfechos, y que pudieron recoger el sobrante de 12 cestas de alimento.
Se dice que una hogaza de pan, sin especificar peso, podía haber costado entre 1/2 As y 1 As.
A uno le intriga lo que no sabe. Sin embargo la enseñanza más bonita de esta escena de amor social que Jesús practicó con aquellas personas me invita a pensar que efectivamente cuando empiece la profecía de la restauración del paraíso prometido, Jesús, en calidad de Rey de la Tierra y del mundo de ese momento, querrá ayudar a todos los que esten dispuestos con un corazón correcto.
que así sea.




