El quinto sello.
¿Qué poderosa razón sujeta durante toda la vida del ser humano a la "vida", con tanto ímpetu, para luego terminar su vida tan bruscamente? no así ocurre con la animalia. Son muchos los animales guiados por su instinto que al sospechar de su ocaso simplemente buscan un lugar donde terminar silenciosamente. Otros desaparecen de la escena de la vida apenas sin dejar rastro. Fueron creados de esta manera.
No así le ocurre al ser humano. Tanto la consciencia del paciente como los que le rodean no aceptarán la muerte, el abandonar la vida. Intentarán, no solo rechazar un irse, si no también, por todos los medios, el que no se vaya. Es una poderosa necesidad que se oculta en nuestro yo más escondido. El ser humano no acepta la muerte, el morir no forma parte de su naturaleza. La despedida de un difunto es un paso tan duro que los familiares y amigos lo suelen aceptar con frustración y resignación. Se siente una impotencia tan grande, un vacío tan grande, que se suele cayar con la frase “es ley de vida”, o, la muerte viene ocurriendo desde que la vida es vida…
Algunos cercanos al difunto creen que simplemente desaparece de la vida al igual que lo hacen los animales. Otras personas creen lo que las circunstancias de su vida le han enseñado: tradiciones, opiniones , o diversas religiones.
Pero, ¿qué cree un cristiano verdadero cuando fallece un ser amado? Pues de manera tajante que podrá participar de la Resurrección universal de los muertos. (Juan 5: 25-30).
Sí, es fácil y rápido decirlo. Pero el que escribe, bien sabe que la muerte lleva “trabajando” desde la “fundación del mundo” (Gen. 4:8), también sabe que el Hijo de Dios, Jesucristo, nació en la Tierra hace unos 2025 años según el calendario gregoriano (Luc. 1:31 - 33). El que naciera milagrosamente de una virgen llamada Maria abrió la puerta para que miles de fallecidos puedan participar de la Resurrección de los muertos. Jesús mismo demostró a lo largo de su ministerio que la resurrección es una realidad y que él tiene el poder para “despertar” a los muertos del sueño de la muerte. El caso más notable fue el de Lazaro.
Pero muchos de los que confiamos en las promesas mesiánicas nos preguntamos cuándo empezará la prometida restauración de la Tierra. Son ya casi 2000 años desde que desapareció Jesús de la escena terrenal y todo parece ocurrir igual que al principio.
“La muerte no se llena de tantas almas que viajan hacia ella”.
Pero solo lo parece.
Jehová Dios lleva una cuenta temporal muy diferente a la de los humanos. Fíjense en la respuesta que tuvo el apóstol Pedro a una importante pregunta: “Les aseguro que, cuando llegue el tiempo de hacerlo todo nuevo y el Hijo del Hombre se siente en su trono glorioso, ustedes, los que me han seguido, se sentarán en 12 tronos y juzgarán a las 12 tribus de Israel. (Mat. 19: 28).
Si bien es cierto que estas palabras se sientan encima de un pilar bíblico que se tiene que entender bien, en esa respuesta , Jesús le asegura a Pedro que “se hará todo nuevo”, es decir, una RESTAURACIÓN, también descrita como la RE-CREACIÓN. Este tiempo aun no ha llegado. Tiene que llegar. Esa época esta descrita en la Biblia como los 1000 años libres de toda influencia malvada donde la humanidad será guiada por el Rey hacia el cumplimiento total de las profecías. (Apo. 20: 3).
Pero cuándo empezará…; la Biblia no da una fecha. Solo pistas. Como por ejemplo las profecías relacionadas con los últimos días. Estas descripciones encajan excelentemente con los tiempos que vienen ocurriendo. Sin embargo no contesta la inquisidora pregunta que cualquier creyente se hace con un grado de sentido común: ¡cuándo empezará…! Tenemos fechas históricas, pero ninguna del futuro.
Por favor, fíjense en un asunto bíblico…
Durante esos mil años Jesús educará a la humanidad de ese entonces junto con sus 12 apóstoles, pero también se unirán a ellos otras personas elegidas. La Biblia cita la cantidad de 144.000 personas seleccionadas de toda la Tierra que reinarán junto con Jesús a efectos de librar a la humanidad de todo aquello que el pecado heredó y trasmitió. (Apo, 14: 1-5)
Todo apunta que esa cantidad de supervivientes, o mejor dicho, seleccionados para gobernar con Jesús durante esos mil años empezó a contabilizar con los 12 apóstoles fieles. Sin embargo es imposible para un humano tener la plena convicción de quién reinará con Jesús. ¿Quién será escogido? Puede que alguien tenga esa esperanza pero tal vez no sea aprobado por Jehová Dios.. entonces?
Si hacemos una aritmética tenemos un resultado sorprendente . Dividan 144.000 entre 2000 años, el resultado es 72 por año. la idea es esta:
Jesús explica mediante un poderoso simbolismo pero que ayuda a entender a los que analizan las profecías: “Y clamaban con voz fuerte, y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido.” (Apo. 6: 10, 11).
Estos que claman representan a una cantidad indeterminada de escogidos que fueron muertos a manos de todo aquel que ama la maldad y esta en contra del propósito de Dios. Una cantidad escogida que empezó en los días del ministerio de Jesús y que continúa en este siglo XXI.
Sinceramente , ¿conocen a algún ser humano que este a la altura de la vida perfecta de Jesús tuvo aquí en la Tierra? Pues aunque yo no conozca a gente de esa pasta, sí es cierto que existen cristianos verdaderos que se han esforzado al máximo , y lo hacen, a efectos de parecerse al máximo posible a la personalidad de Jesús y de reflejar al máximo posible el fruto del Espirutu Santo. ¿Cuánto tiempo puede abarcar encontrar a ese grupo de personas sin que intervenga Dios en ello? Sí, ¡tan solo a uno!
¿Cuántos años pueden transcurrir? En su naturaleza tienen que ser puros de mente y corazón y ser aprobados por el Todopoderoso.
Sí, lleva su tiempo. Y sin los 144.000 no pueden completarse las restastes profecías.
Los tiempos proféticos están muy avanzados y todo apunta a un desenlace no muy lejano: la realidad del Reino de Dios en manos de los 144.000 coherederos junto con el Rey Jesús a la vista del Todopoderoso Jehová donde entonces sí habrá una re-creación terrenal junto a la prometida resurrección de justos e injustos donde sus participantes tendrán una nueva oportunidad junto con los supervivientes de la “gran guerra”.
Queridos, ¿queremos estar ahí para verlo? Se requiere paciencia, conocimiento exacto, y un sincero y amado deseo de ser un buen siervo del Dios Altísimo.
a mis queridos...





