El placer de escribir citas y frases me recuerda a las aventuras de dos grandes exploradores: David Livingstone y Henry Morton Stanley. Según se dice, el primero se empeño en "cristianizar" el continente negro costara lo que le costara. El segundo, años más tarde, estuvo resuelto a cumplir el trabajo que le mandaron, encontrar al 'desaparecido' Livingstone vivo o muerto.

Stanley logro encontrar a Livingston con vida algunos meses después a pesar de las adversidades que tal hazaña le acarreó.



“Puede resultar ser un gran error, con tan solo “dos palabras”, describir todo lo que nos rodea”.

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miércoles, 21 de marzo de 2012

Reflexión para ¿creer o tener fe?



La ‘creencia’ sigue un patrón. Mientras que la ‘fe’ es la confianza en el futuro que garantiza ese patrón o modelo. Los discípulos de Jesús ‘creyeron’ en él por sus milagros, y tuvieron ‘fe’ en el futuro porque se las trasmitió alguien con poder.

Ejemplo: un hijo ‘cree’ que su padre existe. Pero esta creencia no garantiza que vuelva a confiar en él (a tener fe) otra vez.

Los Cristianos de la actualidad ‘creen’ debido a la creación manifestada por Jehová en la Naturaleza y en el Cosmos, y tienen ‘fe’ debido a que esa creación, por su indiscutible Complejidad, garantiza las promesas registradas en las Escrituras, entre estas las Mesiánicas.

El crédulo es aquel que ‘cree’ cualquier cosa sin confirmar mínimamente su posibilidad. Ejemplo: el cliente que compra un objeto a un vendedor por la publicidad, sin posibilidad de confirmar mínimamente las ‘verdades’ del vendedor. Éste no es un 'creyente' y su 'fe' es vana.

jueves, 15 de marzo de 2012

Reflexión sobre la velocidad de la luz


Si un sujeto pudiera viajar a la velocidad de la luz ¿envejecería de igual manera que envejece otro sujeto que no esta realizando ese viaje?

De entrada el ser humano, hoy por hoy, no puede soportar esas espectaculares velocidades, por lo que, tanto la pregunta como el planteo expuesto, me resulta algo ridículo. Pero si lo consiguiera, una pregunta interesante puede ser la citada anteriormente.

Algunos estudiosos en la materia sostienen que al viajar 100% velocidad luz se detiene el tiempo. Si esto fuera así es de lógica esperar que tampoco envejecerían los teóricos viajeros ya que el tiempo se detendría.

Propongamos un hipotético ejercicio. Imaginemos que durante los ocho minutos que tarda en llegar la luz del Sol a la Tierra, un viajero estelar realiza en su nave un viaje a la máxima velocidad de la luz. Realiza el mismo recorrido. Éste sentado en su cabina de pilotaje cronometrara el tiempo desde que sale su nave de la estación solar hasta que llega a su destino terrestre. De igual manera le está esperando en el lugar de llegada otro sujeto que igualmente cronometrara el tiempo, desde el momento en que sale del Sol hasta que llega al destino.

Creo que sería todo un milagro que el cronómetro del cosmonauta hubiera medido menos tiempo. Y si realmente hubiera diferencia temporal entre ambos cronómetros tal vez nos enfrentaríamos a una de las situaciones mas incomodas para algún que otro astrofísico, que la luz, fuera de los límites conocidos, no es constante.

Si ambos cronómetros hubieran medido el mismo tiempo, al parecer tendríamos una respuesta universal. Viajar a la velocidad de la luz no detendría el tiempo. Ni tampoco se  alteraría, en ese lapsus temporal, el envejecimiento en ambos sujetos.

¿Logrará la ciencia moderna conseguir responder algún día tales interrogantes?

martes, 6 de marzo de 2012

Reflexión sobre Jesús en el templo con 12 años


Lucas 2:42 dice que Jesús asistió a la pascua cuando tenía 12 años de edad –según el calendario civil judío-. Debió de ser lo que entendemos hoy como el año 12 E.C, -se observe el calendario civil judío, el calendario sagrado judío, el calendario juliano o el calendario gregoriano-. 

Nisán era el primer mes del calendario sagrado y el séptimo mes del calendario civil. Se dice que Jesús se bautizo con unos 30 años de edad cerca del año ‘decimoquinto’ del reinado de Tiberio Cesar – posiblemente entre el mes de septiembre del año 28 E.C y el mes agosto del año 29 E.C.-, al contar treinta años hacia atrás desde septiembre del año 29 E.C nos lleva al año 2 antes de la E.C. (redondeando) El año sagrado empezaba con el mes de Nisán también llamado Abib, y los meses se calculaban de luna nueva a luna nueva. 

Si se cuentan los meses de Nisán a Nisán desde el año en el supuestamente nació Jesús hasta sus doce años de edad, tenemos doce. Si contamos los meses de Etanim a Etanim según el año civil, tenemos también doce, entre un evento y el otro. 

Si la pascua hubiera ocurrido al cumplir Jesús los doce años, en el mes de Etanim, o cerca de este, según el año civil judío, sí hubiera sido el año 11 E.C. pero en la pascua que cita Lucas 2:42 Jesús ya tenia doce años cumplidos con seis o siete meses de edad según el calendario civil judío. Con lo cual la pascua de la que estamos hablando debió de ser en el año 12 E.C. según la perspectiva del calendario gregoriano.

jueves, 23 de febrero de 2012

Reflexión sobre la materia


La vida se hereda, hasta tal punto que ciertos moribundos pudieran continuar trasmitiendo su legado. Es tan poderosa tal disciplina, que incluso por medio de las génesis creadas bajo laboratorio, y que emulan la unión natural del espermatozoide con el ovulo, la vida, también se hereda. Pero a pesar de tan bella herencia, todo lo que vive… llega a morir.

En la Biblia existen dos aspectos dignos de tener en cuenta para reflexionar sobre el tema de la muerte.


Un detalle es la vida que se manifiesta en la naturaleza y en la fauna. Existen animales que superan con creces la edad humana, como ciertas tortugas o algunos loros, o algunos tipos de medusa. O ciertos árboles, como el olivo, que además de ser robusto, sobrepasa con mucho a las generaciones humanas. 

¿Qué fue lo que truncó la idea original del Creador? (Gén. 1:28; 3:5) Valga la redundancia, se dice que las generaciones de antes del diluvio vivieron cientos de años. Por ejemplo Matusalén. (Gén. 5:27) Sin embargo nunca sobrepasaron el castigo impuesto. (Gen. 2:17, este tema debe de analizarse correctamente para entenderse bien.)

Otro aspecto muy interesante es la química. La ciencia entiende a día de hoy como manipular la materia, aprende a pasos agigantados. Y a pesar de los costos, pueden ‘convertir’ algunos metales en otra clase de metales.

Con esta lógica y teniendo en cuenta la historia que nos enseña la Biblia, ¿que impide que Aquél que convirtió agua en vino, o multiplicó la materia del pan o del pescado, no pueda, en el momento adecuado, cambiar ese reloj biológico que poseen las criaturas y que les impide que sus células puedan seguir viviendo por más tiempo y multiplicarse indefinidamente? No en balde también fue capaz de reactivar la carne muerta. (Juan 11:43)


miércoles, 15 de febrero de 2012

Reflexión sobre la existencia de Dios


Tal vez tengan una dislexia orientativa los que opinan sobre si existe o no existe Dios. Una ‘fe’ acompaña al ser humano desde el mismo instante en que nace, y es la creencia que acompañará toda la vida al nacido.

¿Qué pruebas tiene cualquier hijo de estar seguro de que sus padres ‘son quienes dicen ser’?*

Hoy podemos recurrir a pruebas de ADN para confirmar la paternidad de cualquier individuo, pero durante toda la historia pasada se ha estado practicando una autentico acto de fe en este sentido. Este tipo de fe la cultivamos desde el mismo instante en que tomamos conciencia de ello.

En base al ejemplo del niño, ¿que fue primero las matemáticas o su interpretación?

Parece evidente que lo que entiende el Ser Humano como matemáticas ya existían cuando el vino a existir. Por ejemplo, se descubrió la gravedad, pero esta ya ejercía desde que la Tierra existe. El planteamiento adquiere, en mi caso, profunda fuerza cuando pienso que las ciencias exactas debieron de existir incluso antes de la misma vida tal como la observamos. Por ejemplo ya existía la energía solar, o la energía eólica. Por no citar algo tan sencillo como el peso exacto de cualquier piedra.

Esto debería de ser, aunque yo piense que es, un pilar del conocimiento humano, ya que las matemáticas así como otras ciencias de cálculo, por lógica, no pueden ser casuales. Alguien tuvo que ‘inventarlas’ para que luego el Ser Humano, más bien que el primate, a menos que se demuestre lo contrario y es evidente que no hay pruebas empíricas que lo confirmen, descubriera e interpretara gradualmente este fantástico mundo.

Pero esta fe no es la fe que la Biblia anima a buscar. Pero ayuda. Las Sagradas Escrituras encomian al lector, al estudiante, a entender esa fe que le permite confiar tanto en el  Creador así como también en las profecías que cumplen con su propósito.

Ya ven, es muy fácil pasar de un tema ‘científico’ a un tema ‘religioso’. Pero la razón, la Sinceridad Empírica, debería reconocer algo: las ciencias se interpretan, el hombre nunca las invento. Sin embargo en los últimos 250 años la imaginación, la fantasía, y la envidia, han inventado teorías e hipótesis como para intentar hundir la procedencia de las ciencias exactas.


lunes, 6 de febrero de 2012

Reflexión sobre la Vida.



“Un día, al ver por primera vez el mar, un niño me pregunto…, el Océano, ¿Qué es el Océano? Y yo no supe como responderle.
 

“Que es el Mar, que es el Océano, como expresarlo.””


Así empieza uno de los más bonitos documentales que he visto sobre la vida que existe en los mares y océanos. Tras esa introducción, la película documental de “Jacques Perrin”, Océanos, intenta explicar gráficamente la vasta complejidad que existe en tal medio. Intenta contestar tan difícil pregunta de responder. Pero la narrativa parece débil en un asunto, no da a entender quien es el responsable de tan majestuosa obra. Y pregunto yo, acaso ¿no existen pruebas empíricas para poder manifestarlo?

Pongamos un ejemplo para entender la complejidad que nos rodea. Imaginemos una mesa de billar con tan solo nueve bolas para practicar una carambola.

Colocamos las bolas en su lugar, y la blanca en el sitio más estratégico. Golpeamos al estilo más americano. La pregunta es ¿cuántas posibilidades tenemos, de que, las nueve bolas, con tan solo el primer “saque”, queden perfectamente colocadas? Emulando estas un bonito y perfecto “Sistema Solar”.

Y en este ejercicio pasaremos por alto detalles magistrales. No tendremos en cuenta la tan necesaria distancia que existe entre nuestro astro y nuestra casa, ni tampoco la inclinación matemática que posee nuestro hogar respecto a su eje. Tampoco comentamos la necesaria rotación de la Tierra así como su traslación. Muy necesario este doble movimiento ya que cualquier impacto exterior quedaría ‘menguado’ o ‘frenado’ gracias a esta maravilla de la arquitectura.

Ahora traslademos este ejemplo a la Vida. Todo lo que nos rodea es como una impresionante carambola perfectamente organizada cuyos datos hoy permiten entender, al menos, un milagro de la “Madre Naturaleza”. Pero pocos, muy pocos, se atreven a manifestar que tras ésta colosal arquitectura está la obra de nuestro Creador, de nuestro Padre Celestial Jehová Dios. (Salmo 36:9; Jeremías 10:10)

domingo, 8 de enero de 2012

Reflexión sobre los reyes Magos, el Hijo de Dios, y la tradición.




Reflexión sobre los reyes Magos, el Hijo de Dios, y la tradición.


La Navidad junto a sus famosos tres reyes Magos es un autentico puzzle que durante muchos años su verdad ha estado ausente de la opinión publica. Tanto que sus orígenes se remontan a bastante tiempo atrás. Quizá existan personas que acepten el análisis pero que no le dan importancia a la realidad de los hechos.

Este análisis bíblico consta de una serie de pistas que tal vez hagan reflexionar al lector.

Por ejemplo, el texto del evangelio de Lucas capítulo 3 versos 1 y 2 son clave para desenmascarar ciertas interrogantes relacionadas con el personaje de Jesús el Nazareno. El texto escribe así según la versión Nácar Colunga

“El año quintodécimo del imperio de Tiberio Cesar, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, tetrarca de Galilea Heredes, y Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de la Traconítíde, y Lisania tetrarca de Abilene, bajo el pontificado de Anas y Caifas, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto,” Lucas 3: 1 y 2.

Es clave porque la mayoría de estos personajes de la historia antigua son reconocidos por los historiadores modernos, es decir, fueron reales, y porque dicho ‘quinto décimo’ año fue lo que se entiende como “la segunda mitad del año 28 E.C  hasta agosto/septiembre del año 29 E.C”. Tal fecha es tratada como una fecha eje. Esto quiere indicar que un aspecto bíblico que por sus detalles alude a una fecha que en principio es desconocida, luego por su descripción encaja dentro de la historia conocida por los historiadores.

A esta razón debe añadirse otra importante razón, el bautismo de Jesús. Según lo  registrado en Lucas 3:23 contaba con unos 30 años de edad cuando fue sumergido en agua, para luego empezar su enseñanza. El evento se produjo cerca del otoño del año 29 E.C.

Otra razón importante es la propia muerte de Jesús, el 14 de Nisán. El mes de Nisán en los días de Jesús abarcaba la mitad de marzo y la mitad de abril. Lucas 22:14 y 15.

Otra razón necesaria para responder el puzzle es una importante profecía del profeta Daniel que  anunciaba que el ministerio de Jesús duraría tan solo tres años y medio. Daniel 9:27.

Teniendo en cuenta estos datos, que cualquiera puede corroborar con buenas enciclopedias, llegamos, mediante un minucioso análisis del relato que explica el nacimiento de Jesús y la visita de los sabios de oriente a entender que la conocida tradición de la Navidad y los reyes Magos junto a su famosa estrella es una historia que está totalmente manipulada para un propósito claramente definido por la Biblia, y que poco se adapta esta tradición a la descripción bíblica

La persona que lea estas pocas palabras y desee averiguar su naturaleza, se dará cuenta de lo siguiente:

A Jesucristo lo mataron el día 14 del mes de Nisán del año 33 E.C. Al restar los tres años y medio que abarcó su ministerio, nos lleva al año 29 E.C, concretamente al otoño. Sabemos que tenía cerca de 30 años de edad, por lo que tal vez dicho evento público ocurrió entre septiembre y octubre: el mes de Etanim. Pero no podemos precisar el día exacto. La Biblia no lo indica.

Al tener encajado el año 29 junto a sus 30 años, la cronología nos lleva a un nuevo evento bíblico: Jesús en el templo de Jerusalén con 12 años. La Biblia explica que Jesús acudió a Jerusalén a festejar la pascua, debió de ser la pascua del año 11  12 E.C cuando el adolescente Jesús tenía los 12 años. Si el lector realiza una simple cuenta descubrirá que el año 11  12 E.C encaja con el año 29 E.C junto con sus respectivas edades. Lucas 2: 41 al 52.

Seguimos hacia atrás gracias al relato bíblico y al apoyo de la fecha eje del año 29 E.C.

Después del relato de Jesús con 12 años da un nuevo salto en el tiempo y nos lleva al relato de los días de su niñez. Pero aquí tenemos un dilema y se trata de ‘diseccionar’ los textos que explican los relatos, ¿por qué? porque si no se leen correctamente mezclaremos el relato del nacimiento con la visita de los sabios de oriente, dígase reyes magos, y más concretamente, según fraseología original, practicantes de astrología y adivinación.

Dos versos clave para poder diferenciar un relato del otro son los siguientes:

El evangelista Mateo es el único de los evangelistas que narra  la visita de los sabios, y fíjese como introduce la narración:

Después que Jesús nació en Bet-léhem de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos del oriente llegaron a Jerusalem,”  Mateo 2:1 - Biblia Textual.

No es la única traducción de la Biblia que manifiesta y orienta al lector del relato indicando paralelamente que Jesús no era para ese momento un recién nacido, y como indica el verso 11 ya debía de ser algo mayor, además ya no se encontraban bajo el techo de un establo si no más bien se encontraba en una casa:

“y entrando en la casa, vieron al niño con su madre Miriam, y postrándose lo adoraron; luego abrieron sus tesoros y le ofrecieron como presentes oro, incienso y mirra.” Mateo 2:11 - Biblia Textual

El relato de la visita de los sabios de oriente lo encontrará en el evangelio de Mateo capítulo 2 versos del 1 al 20.

Si analizamos la cuenta cronológica de la edad de Jesús en base al año 29 E.C se dará cuenta el lector que esta historia debió de ocurrir cerca de la primavera del año 1 antes de E.C, cuando Jesús, tal vez, debió de tener cerca de su primer año de vida, y debido a que Herodes ordenó un genocidio infantil de menores de dos años de edad, se entiende que Jesús no era mayor de dos años.

Sigamos retrocediendo desde este año 1 a.E.C cuando tal vez Jesús tenía cerca de un año de edad. Los únicos evangelistas que explica el nacer y sus primeros meses de edad son Lucas y Mateo, siendo Lucas el que más información facilita. Mientras que Mateo solo narra el sueño de José. Mateo 1: 18 al 25.

Un texto clave para analizar la edad de Jesús mediante la información que facilita el evangelista  Lucas son estos:

“En aquellos días aconteció que se promulgó un edicto de parte de César Augusto, para que toda la tierra habitada fuera empadronada. Primer censo que ocurrió siendo Cirenio gobernador de Siria.”  Lucas 2: 1 y 2 - Biblia Textual.

Ese censo se ordenó cerca del año 2 antes de E.C y encaja con el año 29 E.C y la descripción de ‘cerca de 30 años’ al momento de su bautismo.

Este momento debió de ocurrir en otoño del año 2 antes de la E.C. Y entre esta narración que da Lucas en su capítulo 2 versos del 1 al 20 y la visita de los sabios de oriente descrita en Mateo 2: del 1 al 12, pudieron pasar entre  ¿42 días? y 24 meses. Una escena describe el nacimiento mientras que en la otra ya es crecido no siendo un recién nacido y, tal vez, viviendo en Jerusalén. Debe recordarse que para el día 41 después de haber nacido Jesús, y según la ley mosaica, debían de llevarlo al templo en Jerusalén para presentarlo a Jehová y ofrecer sacrificios, Lucas 2: 22-24. Se pregunta ¿de verdad creen ustedes que volvieron a Belén estando ya en Jerusalén? yo lo pongo en duda aunque quién sabe.

El pasaje bíblico de Lucas 2: 1 al 20 revela detalles sorprendentes que se invita a descubrir. Le sorprenderá lo que la Biblia explica del nacimiento de Jesús. Por ejemplo entenderá porque Jesús no nació ni en diciembre ni en enero, ni tan siquiera en invierno. Por ejemplo, los pastores que fueron anunciados por los ángeles no trabajaban con nieve ni con frío intenso, al contrario, la fraseología original enseña que estos pastores vivían con los rebaños durante días a la intemperie.

También entenderá porque la famosa estrella de Belén no tiene nada que ver con el pueblo de Belén, excepto lo que anuncia la tradición. Lea encarecidamente Mateo 2: 1 al 20 y descubrirá que en realidad esa estrella fue una herramienta para intentar aniquilar al pequeño Jesús.

Pero ¿porqué tanto misterio y tanta expectación? 

Mucha gente entiende algunas cosas de este análisis y lo aceptan, pero no quieren hacer los cambios necesarios ¿por qué? Pues porque lo pasan bien, es divertido, y sobre todo no creen del todo en la Biblia.

Lamentablemente no se dan cuenta que bloquean una gran información, y una necesaria y gran realidad.

Unos 20 años después que Jerusalén fuera destruida allá en el 70 E.C, el apóstol Juan escribió un libro profético que abarca nuestros días. Este libro, Apocalipsis, ha estado anunciando aspectos de interés para la generación de personas que vivieran en una época especial. La época de las turbulencias sociales, las megadesgracias mundiales, los violentos movimientos telúricos de entre otros fenómenos naturales, de las plagas. Todo a la vez ha ocurrido en una generación, pero para colmo, tales problemas se incrementarían a medida que la generación terminara. Y aún no ha terminado.

Pero no todo son penas y angustias, y dudas. Las promesas de Dios sostienen que los seres humanos que sobrevivan al próximo evento aun por ocurrir en un futuro cercano, podrán vivir en un reino regido por el entronizado Jesús en el Reino de Jehová Dios.

Claro, este es el problema de ver cada año a un niño Jesús, y luego pasar a su otro extremo, la escena de su muerte. Estos creyentes no quieren darse cuenta que Jesús tan solo nació una vez para poder morir tan solo una vez, pero para practicar  una de las promesas más esperadas por la humanidad:

"Por lo tanto le dijo Pilato: “Bueno, pues, ¿eres tú rey?”. Jesús contestó: “Tú mismo dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio acerca de la verdad. Todo el que está de parte de la verdad escucha mi voz”" Juan 18:37.






martes, 20 de diciembre de 2011

Reflexión: la meta del ser humano



No es fácil conquistar una cumbre. Los escaladores son conscientes del sufrimiento que conlleva tal hazaña. Cuanto más poder coronar esa cumbre profética de índole espiritual. Un camino que puede ser horizontal, serpenteante, ascendente o descendente. Cargado de inquietudes o libre de obstáculos. Una carrera larga o una vida corta. Pueden ser ricos o pobres. Sanos o enfermos. Son jóvenes y adultos; personas de todas las razas que aguantan confiando en el Santo Poder de Jehová Dios, un esfuerzo que no distingue color de piel ni idioma. El premio para estos que aguanten, y que obedecen a Jehová Dios mediante Cristo, será participar de las promesas mesiánicas en el Reino de Dios:

*) La recreación.

*) La resurrección de los muertos.

*) Rejuvenecer.

*) Posibilidad de adquirir la vida eterna.




viernes, 16 de diciembre de 2011

Reflexión sobre la simetría




Las moléculas son asimétricas unas de otras según su composición, pero son simétricas según lo que compongan. Podrán variar su simetría si su orden compuesto es diferente en esa misma molécula, ej. Diamante y Carbón. Es un misterio para muchos entender como un supuesto superátomo dio origen a tanta diversidad. Entiendo que ese superátomo debió de haber dado pie a estructuras simétricas, pudiendo haber variado esa simetría si hubiera sido capaz por si solo de alterar su orden, dando pie a formas asimétricas. Lo que es sorprendente, tomando como ejemplo la composición del Cuerpo Humano, es la diferencia tras lo igual. Todos los humanos estamos hechos de la misma pasta.

¿Qué es lo que hace diferente al humano entre su especie? Es, tal vez, ¿la diferente proporción de masa que existe entre un individuo y otro?

Esto es una manera de entender que tras la materia que nos rodea existe inteligencia, diseño e ingeniería. La vida proviene de la vida pero la animación no puede provenir de un único igual inanimado.

A menos que ese igual sea el Creador.


lunes, 5 de diciembre de 2011

Reflexión sobre “El principio de las cosas”. pa



Todo tiene un principio, y si no se conoce el detonante en cuestión se intenta averiguar. No solo se nos ha adoctrinado a pensar de esta manera, es más, la historia conocida así nos lo confirma. Luego, no se trata de adoctrinar, en realidad se trata de una rotunda evidencia. No en balde el artículo de una enciclopedia pública afirma lo siguiente: “Un principio es una ley o regla que se cumple o debe seguirse con cierto propósito, como consecuencia necesaria de algo o con el fin de lograr cierto propósito. Las leyes naturales son ejemplos de principios físicos, en matemáticas, lingüística, algorítmico y otros campos, también existen principios necesarios o que se cumplen sin más o que deberían cumplirse si se pretende tener cierto estado de hechos”.

Todo tiene o bien un principio fundamental o bien un ‘empezar’. Y en la mayoría de las situaciones ambos van a la par, “una ley o regla que ‘empezó’ a funcionar”. El problema radica cuando no se conoce el principio de un tema trascendente, aquí entra en juego la teoría y la hipótesis.

En el vivir diario es como ridículo plantearse que algo no pueda tener un principiar. La cuestión viene cuando ese principiar es lejano, cuanto más lejano, más difícil es de aceptar y de entender, cuanto más enseñar. Algunas teorías son prácticas y útiles pues no desentonan con su propósito, tal vez tengan razón. ¿Pero que ocurre cuando uno intenta explicar un principio lejano que va más allá de lo que se acepta como normal, tradicional o universal?

Mucha gente es incapaz de aceptar esta simple pero profunda descripción bíblica: “En el principio Dios creo los cielos y la Tierra”, Génesis 1:1. ¿Por qué?

Puede haber muchas razones tras este porque, pero tal vez una de las más significativas en mi opinión sea la falta de confianza. Muchas de estas personas coinciden en preguntar ‘¿y antes que ocurrió?’. Es decir, se preguntan ¿qué tendrá razón lo que me enseñan o lo que dice la Biblia? Sin embargo pensar de esta manera puede ser un error. Según entiendo poco tiene que ver la instrucción académica que se da referente al principio de las cosas que nos rodea con ese ‘principio inspirado’ que describe el libro de los Orígenes. Ambas descripciones son acertadas, pero algo diferentes.

Llama la atención que cuando se desea escudriñar el origen de cualquier tema es necesario que exista el producto en cuestión, o, como mínimo, efectos que permitan sospechar en el producto. En otras palabras no se estudia lo que se desconoce.

El escritor del Génesis, el patriarca Moisés, describe [inspirado] unas formas sencillas para dar a entender como Jehová Dios, el Creador, da forma y orden a lo que conocemos nosotros como Cosmos. Un hábil estudiante de la Biblia podría preguntarse lo siguiente: ¿Por qué Moisés, aunque brevemente, escribió un orden lógico en su descripción creativa? ¿Porque no las mismas palabras u argumentos pero con un orden distinto? El orden descrito en el libro de los Orígenes que explica como empezó la vida en la Tierra es respaldado por diversos científicos a nivel mundial.

Llegados aquí un trabajo de educación bíblica realiza la siguiente observación: “Algunos eruditos coinciden en que aquí se describe una acción distinta de la actividad que tuvo lugar en los días creativos mencionados a partir del versículo 3”.

Es decir, la escueta frase “En el principio Dios creo los cielos y la Tierra” pudiera intentar describir, antes de un empezar a crearse vida en la Tierra, una creación realizada durante un ciclo de incontables tiempos, y que simplemente nuestra razonar a día de hoy es incapaz de asimilar y de analizar su principiar. Pero ¿porque? Porque es un hecho lejano y simplemente no tenemos más información. Y ante la falta de información en cuanto a ello se recurre a teorías e hipótesis ligadas estas a la archiconocida Evolución.

¡Cuánto más hablar de lo que ocurrió antes del Universo!

Es sorprendente como un libro que describe, aunque brevemente, el origen de la vida y del Cosmos sea tan rechazado. Paradójicamente la misma obra habla de la condición de los muertos y del futuro que le espera  a la Humanidad. Todo un manual de instrucciones que revela progresivamente el porque del Ser Humano en la Tierra, y hacia donde se dirige.

Que extraño, ningún otro libro describe ‘secretos’ como estos, y sin embargo la gente sigue frustrada, temerosa, y desconcertada con la época que nos ha tocado vivir.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Reflexión sobre los viajes a través del Tiempo



Mentiría si escribiera que no disfruto con las películas que tratan de viajes interestelares y de viajes a través del Tiempo. Pero también es cierto que tales deseos científicos están adornados, como decía cierto colega, de grandes dosis de imaginación y fantasía. Reflexionar sobre la relatividad es un tema delicado y peligroso para un profano como yo. Pues al parecer es cierto que todo es relativo, excepto, en mi opinión, la existencia de Dios y su poder sempiterno. Tal vez el futuro nos regale con alguna sorpresa y se descubra que en realidad no existe tanta relatividad.

No son pocas las autoridades que aplaudirían el dominio de la velocidad de la luz. Desde los militares hasta los que explotan el comercio pasando por los oportunistas traficantes. ¿Conseguirá el Ser Humano algún día dominar la velocidad de la luz? Es intrigante. Sin embargo la idea de viajar a través del tiempo pudiera contener un error de interpretación.

La persona que ambiciona este atractivo paso tiende a observar el pasado desde una óptica fantástica. Se recrea con cómodas opciones plausibles como volver a observar la era de los dinosaurios, o revivir de alguna manera experiencias del pasado. O como no, la apasionante idea de acceder al futuro desconocido. Pero cuando nuestra imaginación nos vuela de esa manera bloquea automáticamente un ingrediente antagonista: la cruda realidad.

Sinceramente, ¿disfrutaríamos volviendo a ver las desgarradoras escenas de la historia cuando miles de personas perdieron su vida en guerras o en tragedias o similares? Tal vez alguno se atreviera a sacar partido a tales experiencias. Y una pregunta intrigante: ¿seriamos activos en esas escenas, o más bien pasivos, al estilo del intrépido viajero de la famosa saga de “Regreso al futuro”? es decir, contemplar sin poder intervenir. Llegado aquí, si la opción de viajar al pasado o al futuro fuera viable, comparto las conocidas teorías que intentan explicar que nuestro presente seria totalmente diferente a lo que  se conoce. Y esto simplemente no sucede. Una cosa es conseguir viajar distancias acortando el tiempo para nuestro beneficio y otro cosa distinta es viajar hacia delante o hacia atrás en el tiempo. Pongamos un ejemplo, imaginémonos que de aquí a 200 años se consiguiera dominar esta teoría y que alguien consiguiera retroceder en el tiempo ¿no lo sabría nuestro presente? Al igual que en la arqueología, deberíamos de tener claras evidencias de estos supuestos bucles temporales. Y esto es en lo que yo entiendo como un error de interpretación, confundir acortar el tiempo para nuestro beneficio a viajar a través de él.

Sin embargo permítanme, a mi entender, una opción algo más realista.

Imaginémonos que alguien que haya vivido en condiciones atemporales, es decir, sin limites de tiempo y de cronología, pudiera haber viajado hacia atrás, plantarse en un punto de la historia antigua para luego volver a viajar hacia delante.

En cierto sentido el conocido personaje bíblico de Jesucristo, Hijo de Dios, si consiguió eso mismo. La perspectiva de vida inmortal tal como la entendemos permite pensar en un plano sin límites de tiempo. Parece no existir el tiempo ni hacia tras ni hacia delante. Pero la opción va más allá.

Según el relato de los Orígenes, las primeras vidas que caminaron por la tierra acariciaron la perspectiva de la vida eterna, que no es lo mismo que inmortalidad. Tal como entendemos la vida parece difícil tal posibilidad pero esto es lo que explica el registro de Génesis. Aquellos perdieron la opción. Pero la Biblia es singular al describir como Jehová Dios desea, a través de su Hijo Jesucristo, que esa opción no se pierda. Da las instrucciones necesarias para que la Humanidad tenga acceso a tal privilegio.

Ese futuro prometido será atemporal. No habrá límites de tiempo, ni tampoco las tediosas y agobiantes agujas del reloj que depriman la sociedad. Al parecer los que consigan esa meta gozaran de un pasado, un presente y un futuro al unísono. ¿Cómo entenderá el Tiempo el que viva en esa aproximada época?

Es interesante que el llamado libro de Apocalipsis escrito por el apóstol Juan cerca del año 96 E.C. El apóstol contempla visiones futuristas muy vividas pero que tenían que ocurrir en un futuro de aquel momento.  Es como si en aquella fecha del 96 Jesucristo viviera ya en el futuro y explicara lo que sucedería al apóstol Juan.

Las porciones de ese algoritmo van menguando, y el momento, aunque aún distante a un tiro de piedra, también mengua.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Reflexión sobre "El círculo de la amada"


Desde que la vida es vida los ciclos parecen dominar cualquier aspecto que la rodea. Desde las ‘aburridas’ generaciones de la diminuta hormiga, pasando por los increíbles ciclos naturales que ‘alimentan’ la atmósfera, hasta las interminables e infinitas orbitas ocurridas sin parar, no solamente en nuestro Sistema solar, sino en todo el caótico Universo.

Los sorprendentes ciclos que cuidan, sin darnos cuenta, de nuestro cuerpo, o las repetitivas agujas del tedioso reloj. Todo lo que nos rodea tiene un ciclo, excepto uno que empezó y aun no ha terminado.

Algunos ciclos, como la orbita lunar o el de las mareas, se dan por sentado. Pero otros son algo más intrigantes. Son esos ciclos temporales que parecen repetirse creando un efecto cíclico pero dentro de él mismo, es decir, un bucle dentro de un ciclo establecido. De alguna manera estas ‘anomalías’ condicionan el pensar para dar respuesta a todo lo que no se llega a comprender del todo.

Por ejemplo, el “Niño y la Niña”. Estos ciclos climáticos han ocurrido desde que la atmósfera funciona en la Tierra, sin embargo la Ciencia sabe hoy que estos ciclos tienen sus ‘macro ciclos’. Se dice que no necesariamente al terminar el Niño empieza inmediatamente la Niña, la estadística de los últimos años confirma que entre un evento y otro puede ocurrir algún tiempo. También se sabe que los ciclos anuales de cada uno de ellos pueden variar de uno al otro. Paradójicamente lo normal de estos ‘bucles’ parece empeorar progresivamente siendo de cada vez más peligrosos. Siendo la Niña, al parecer, más dañino que su contrario Niño.

Tomando este ejemplo climatológico, la opinión pública, a través de la información se ha acostumbrado a un ‘exagerar’ de estos bucles ‘anormales’ propios dentro de los ciclos establecidos. Las nuevas formas de interpretar la vida intentan explicar que todo lo que vemos y oímos que ocurre, ya ocurrió en el pasado. Y así es, pero parecen olvidar un factor importante.

Ese factor se llama incremento.

Nos guste o no aceptarlo los contaminantes, como la contaminación o la sobre explotación de la tierra, permiten el desequilibrio de los ciclos de la vida, con lo cual sus ‘bucles’ también son alterados. Se vuelven más inconstantes y más sorpresivos. De hecho, el fenómeno Niña, que es más temido que el ya temible Niño, de cada vez es más indeseado precisamente por esto, por su poderosa sorpresividad.

De cada vez existe en la opinión pública un ‘pasivismo’ en cuanto a la época que nos ha tocado vivir. Y es que todo se repite.

Los terremotos de la actualidad ya ocurrieron en otros momentos, y es cierto, pero olvidan su incremento. Las enfermedades siempre han existido, y es cierto, pero olvidan su incremento. La violencia ha ocurrido de siempre, y es cierto, pero olvidan su incremento.

Intentar entender basándose en los ciclos naturales que todas las  magadesgracias de esta época ya ocurrieron en el pasado, pero no entienden que un ciclo importante que empezó aun no ha terminado. 

Y esto es la respuesta al incremento de los ciclos.

"Fue arrojado el Dragón grande, la antigua serpiente, llamada diablo y Satanás, que extravía a toda la redondez de la tierra, y fue precipitado en la tierra, y sus ángeles fueron con él precipitados". Apocalipsis 12:9


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Reflexión sobre el H2o


El diseño que nos rodea es extremadamente exquisito. Por pequeño que sea lo diseñado, bien sea animado o inanimado, ser vivo o vegetal, demuestra un patrón establecido innegable. Las formas y funciones de cada proyecto ‘ensamblado’ a su propietario demuestran una característica estrechamente ligada al diseño, la ingeniería. Tal vez lo más sorprendente del diseño, desde el punto de vista humano, es que sin la facultad del pensamiento y del razonamiento simplemente no es posible crear diseño. Mucho menos diseño complejo. Para colmo muchos diseños de la Naturaleza parecen ir acompañados de empatía y sentido común. Ciertamente, miremos hacia donde miremos encontramos una excusa digna de reflexionar.

Cualquier mortal creyente en la Evolución puede preguntarse porque existen productos en la Tierra que no evolucionaron más allá de su simple, o compleja, existencia. Parece, puede preguntar el teórico, que en un momento dado de la historia dejaron de evolucionar.

Por ejemplo, la simple molécula de agua ha permanecido, desde que se la conoce, como tal. Una molécula esta formada por “dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O)”. Cierto es que este líquido esta adaptado en el medio donde lo encontremos, el mar, vapor, hielo…; pero su estructura principal no cambiará. Es de cajón que la molécula H2o tiene una simpleza fuera de lo común, pero forma parte de la vida a tal grado que su simpleza asombra. No en balde “John Emsley, divulgador científico, dijo en cierta ocasión del agua que "(Es) una de las sustancias químicas más investigadas, pero sigue siendo la menos entendida".”

¿Un superátomo que desarrolló la evolución y sin embargo permitió al H2o no evolucionar?

Un planteamiento curioso sería, en el sentido que si la evolución existió no debería de haberse detenido, que el H2o son dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Los componentes del agua, su estructura química, debió de haber seguido adquiriendo más complejidad por medio de la supuesta evolución. Sin embargo sabemos que el H2o por si solo no es capaz de crear vida. Ni siquiera conduce electricidad.

¿Serán ciertas las simples palabras registradas en el libro de los Orígenes?

“Entonces dijo Dios: "Haya una bóveda en medio de las aguas, para que separe las aguas de las aguas." E hizo Dios la bóveda, y separó las aguas que están debajo de la bóveda, de las aguas que están sobre la bóveda. Y fue así. Dios llamó a la bóveda Cielos. Y fue la tarde y fue la mañana del segundo día. Entonces dijo Dios: "Reúnanse las aguas que están debajo del cielo en un solo lugar, de modo que aparezca la parte seca." Y fue así. Llamó Dios a la parte seca Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares; y vio Dios que esto era bueno”. Génesis 1: 6 al 10


jueves, 10 de noviembre de 2011

Reflexión sobre Ciencia, fe, y Dios.



Existen estudiosos que justifican el origen de la vida con estos, aquí, resumidos argumentos: caos, azar, y muchísimo tiempo; también se comenta de un “Ente”.

Puede resultar fácil publicitar y comentar a una serie de personas receptoras que primero fue un caos, luego el azar entro en acción y al cabo de muchos millones de años la vida surgió espontáneamente. Saberes como la lógica, la matemática, el don de interpretar inteligencia abstracta, el habla, la escritura, la conciencia, el raciocinio…; parece mentira leer como meten a todos estos dones, y algunos más, en el mismo saco: La Evolución.

Observamos  la vida cambiante y esto nos recuerda a una evolución. Observamos el crecimiento y esto nos recuerda a una evolución. Pero es necesario manifestar que no tiene nada que ver una evolución propia y calculada y esperada con una evolución ciega y casual. No tiene nada que ver un crecimiento lógico con un crecimiento espontáneo. ¿Confundiríamos el crecimiento espontáneo de una palomita cocinada en un microondas, con el esperado bebe tras la ‘milagrosa’ gestación de nueve meses? –algunos se atreverían-.

¿Seriamos tan tontos de mal interpretar el rápido crecimiento de un hongo y confundirlo con el poner de una Gallina?

El átomo y la célula son dos colosales estructuras súper organizadas. El profano que se aventura a investigar queda admirado de la sabiduría inyectada en estas ‘invisibles’ maravillas. Parecen olvidar también la complejidad de ADN. Millones de dólares y de euros para decodificar una colosal biblioteca destinada a crear vida. Me chifla escribir que también se doto de ‘sabiduría’ para otorgar inteligencia a su procreación. Seria estúpido preguntar porque el ADN humano es único en su clase.

En estos argumentos entra en juego ese supuesto “Ente”; estudiosos que no tienen ni idea de explicar fuera de los papeles diseñados, que es ese Ente y como vino a existir después de Caos y de un Azar.

La fe que tengo en un cirujano me permite ponerme en sus manos gracias a dos principales razones: su experiencia y su conocimiento. Las conservadas vías férreas en medio de un desolado lugar me permiten tener confianza en que de vez en cuando pasa un tren por ese lugar.

Existen dos experimentos que son un clásico y contra estos dificilmente se puede razonar en su contra. El primero consiste en arrojar al suelo todas las fichas del Domino y esperar a que estas se coloquen correctamente. No en su caja, más bien que cada puntuación coincida con la suya, llegando a formarse casualmente el juego. Pueden esperar todos los millones de años que deseen. El otro es el exitoso experimento de Francesco Redi “demostró que los insectos no nacen por generación espontánea”. Lamentablemente  a pesar de ese avance  “la gente seguía creyendo en la generación espontánea”, y además “se vio obligado a admitir que en ciertas ocasiones sí se podía dar la generación espontánea”.

Mas tarde Pasteur dejo fuera de dudas cualquier resquicio sobre la  supuesta vida espontánea. En 1864 dijo: “Nunca se recobrará la doctrina de la generación espontánea del golpe mortal que le ha infligido este sencillo experimento”. Y así sigue siendo.

La Biblia no es un libro de Ciencia. Es un libro concebido con dos ideas básicas.  La primera educarnos moralmente desde el punto de vista del Creador, y luego dar a la humanidad las instrucciones necesarias para que puedan ser salvas. Sin embargo la Biblia es singular al momento de hablar algún matiz que pertenezca al campo de la Ciencia. Es como si quisiéramos meter la pelota en el agujero más lejano con el primer golpe. Cuela a la primera.

Una de las primeras leyes científicas descritas en la Biblia es esta: “Todo objeto sobre el que cayere uno de estos cadáveres será manchado; y los utensilios de madera, vestidos, pieles, sacos, todo objeto de uso, será puesto en agua y será inmundo hasta la tarde” Levítico 11:32.

Palabras que describen el cuidado que debían tener con todo aquello que tocara un cadáver. Escritas, supuestamente, cerca del 1450 antes de Jesucristo (era común) y unos 3200 antes de los modernos descubrimientos sobre la cuestión.

Ciencia, fe, y Dios.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Reflexión sobre la inteligencia


Con los números contamos las letras, con las letras dimos nombre a los números. A parte del Humano ¿que otro ser terrestre es capaz de acuñar con nombre una letra, o un número? Sí, describir la cantidad con letras y viceversa.

jueves, 27 de octubre de 2011

Reflexión sobre la opinión pública


Reflexión sobre la opinión pública


A un bebe se le adiestra y conforme va creciendo educando. De adulto puede ser cualquier cosa en base a esa enseñanza trasmitida. Se dice que sus padres son los máximos responsables en esta cuestión.

¿Como se educa a la opinión pública? Existe un sabor extraño cuando uno compara la enseñanza que recibe un niño con la que recibe una generación de personas, en el sentido que un niño e incluso un adulto llevará siempre ese sello que lo identificará para bien o para mal: sus tutores. Pero y la ‘opinión pública’, ¿puede ser alguien responsable de su buena o mala educación? ¿Quién se atrevería a levantarse como culpable por haber contribuido a su posible mala formación? ¿La prensa? ¿Acaso la Globalización? ¿El simple mero hecho de que cada uno de los mortales podamos pensar para luego poder opinar? Me resulta asfixiante que una persona pueda tener tras su mala educación un culpable, mientras que la ‘opinión publica’ parece carecer de posible Mentor.

Si comparo el ejemplo con una familia en vez de con un individuo no cambia demasiado excepto en un aspecto, la cantidad de individuos. Cuanto menos sean los componentes de la familia menos ‘riesgos’ habrá que su ‘opinión pública’ sea exagerada, desproporcionada e incluso mal educada.

El hecho de que con tres números se puedan crear tantas posibles combinaciones de resultados me permite entender que es muy normal que una familia de tres personas pueda poseer tres diferentes maneras de opinar. La cuestión es cuando una opinión externa invade esa ‘opinión pública’ pero privada hasta ese momento. Puede descontrolarse o mal educarse, también, si cabe, enriquecerse. Lamentablemente la moderna opinión pública es acosada por tantos diferentes bandos que resulta ser, sin querer exagerar, en una de las mejores estrategias para cambiar o poder controlar el ritmo de vida de la sociedad.

Habrá quien vea lo siguiente como exagerado, temerario, e incluso fuera de si. La cuestión es preguntarse si cabe la posibilidad por rara o ridícula que nos parezca de la idea. El libro de los Orígenes, el Génesis, explica que el origen del pecado fue llevado a cabo por Adán y Eva. Pero no pasemos por alto un detalle de suma importancia, una tercera opinión entró en juego para desbaratar los planes de Jehová Dios, el Creador, y hacer errar a la primera pareja de opiniones que existió en la Tierra. Por extraño e imposible que nos pueda parecer, aquella primera mala opinión –Génesis 3:5- no hizo más que crecer y crecer con un único fin: gobernar para mal a los pueblos que siempre han estado bajo su control. Lucas 4:6.

lunes, 24 de octubre de 2011

Reflexión sobre paradojas del Tiempo


El año cero no existió. Pero… ¿y sí hubiera existido una fracción de tiempo de la Historia conocida en el que el Tiempo ‘rebotó’ para ‘retroceder’ en una perspectiva diferente a la que se entiende?

Tal como entendemos el Tiempo, éste, ha avanzado hacia delante de manera imparable desde su Principio. La Luna no deja orbitar la Tierra. La Tierra no cesa de orbitar al Sol. A su vez el Sistema Solar orbita alrededor del núcleo de nuestra Vía Láctea. Ésta se mueve junto con ‘nuestro’ Grupo Local en dirección hacia el Cúmulo de Virgo. Sin embargo el Cúmulo de Virgo parece moverse paralelamente de igual manera. Podría intuirse, en estos, una ‘orbita’ a lo desconocido de proporciones descomunales. 

Tal vez el Tiempo que avanzó imparablemente durante diversos ‘tiempos’, ‘rebotó’, siguió avanzando, pero en este caso ‘hacia atrás’. Da la sensación que se observa una colosal orbita, una impresionante forma, y dentro de esta un sin fin de orbitas y como si de un ciclo se tratara esa orbita gira en un sentido desconocido, abstracto e intrigante. ¿Contribuirá este Tiempo que nos queda a que ESO “sea lo que tiene que ser”?


jueves, 20 de octubre de 2011

Reflexión sobre el Cosmos


Cuando me detengo en observar 'nuestro supercúmulo' me viene a la mente el famoso Big-Bang. No me extraña en absoluto que a estas alturas de la historia aun no se hayan encontrado otras formas de vida. Si fuera cierto que la Singularidad, el Big-Bang, llegó a ser aquella chispa que dio origen a la casual vida ¿por que solo ocurrió una vez y, aparentemente, no ocurrieron más replicas? Si esa posibilidad fuera cierta, la vida que encontráramos no debería de ser demasiado diferente de la nuestra, pues la  Singularidad,  supuestamente, debió de dar origen a un solo producto. Con lo cual, si existió más de una replica en aquel momento debió de encontrar las mismas oportunidades para subsistir. En realidad pienso que si fuera así  deberíamos de tener, al igual que observar a nuestros vecinos, una colonia de ‘extraterrestres’ parecidos al Ser Humano. No creo en la evolución ni en la casualidad caótica.

Estrellas como la Osa Mayor (fuera de la Vía Láctea), o la Aldebaran en la constelación de Tauro, Regulus en la de Leo, Autares en Escorpión o Formalnaut en Piscis, han sido empleadas por milenios “como ayuda para medir el tiempo y las estaciones y para servir de orientación a navegantes y mercaderes cuando realizaban travesías durante la noche, ya fuese por mar o por el desierto.” Estas constelaciones forman ‘un reloj’ en el firmamento. Valga la redundancia, las 88 constelaciones conocidas son, aunque ya no empleadas por astrónomos profesionales, una impresionante carta astronómica. La idea es que si esto realmente es así un Azar originado por un Caos  no puede producir esta arquitectura matemática. A veces me pregunto si el vasto Universo esta concebido con la única idea de que la Tierra se sostenga en el vacío.


viernes, 14 de octubre de 2011

Reflexión sobre el átomo, la célula y la vida.


* Editado brevemente en 26 de enero de 2026.
 
A efectos de entender el tamaño del núcleo del átomo se ha comparado a éste con un “campo de fútbol, a su núcleo con una pelota en el centro de ese campo y a los electrones con las butacas circulando en círculo por las gradas”. A simple vista el átomo es invisible y calcular su tamaño dependerá de su elemento atómico. Pero en todos los casos se registran con picometros, es decir, un picometro -1pm- es una billonésima  parte de un metro. Y  en un metro existen 1 millón de millones de picometros. Pero más impresionante es la ‘interacción nuclear fuerte’ que ocurre en el interior del núcleo. Esa fuerza es la responsable de mantener unidos a los nucleones, los protones y neutrones, que son, evidentemente, aun más pequeños que el propio núcleo.

También se sabe que “No existen dos átomos de un mismo elemento con características distintas”.
 
* Aunque es raro, sí pueden existir átomos exactamente iguales si comparten mismo isótopo, mismo estado electrónico, y mismas condiciones cuánticas.
 
Pues bien, se ha dicho que una célula “en el cuerpo humano contiene alrededor de 100 veces el número de átomos como hay estrellas en la Vía Láctea”. Este comentario ofrece una reflexión no poco profunda: 

El cuerpo humano es formado a partir de una sola célula, el cigoto, creada esta por la fecundación del ovulo por el espermatozoide. El cigoto se irá dividiendo en lo que se denominan Blastómeros. Para el 3º día en el óvulo de una mujer su cigoto se habrá convertido en 7 u 8 Blastómeros. Esa sola célula original se convertirá con el tiempo, gracias a la gran cantidad de Blastómeros que un adulto llega a contener, en esa astronómica cantidad de átomos. 
 
*evidentemente el cigoto no se convierte en átomos. La mitosis generará cantidades astronómicas de células, y cada una de estas células contiene cantidades astronómicas de átomos.
 
Sin embargo si no existe una célula tampoco existen sus átomos.
 
 Ahora bien, el cuerpo humano contiene los famosos oligoelementos, estos son los elementos químicos presentes en los seres vivos y están involucrados con los átomos.
 
La pregunta seria la siguiente: ¿Que pudo haber diseñado al ADN del Ser Humano que supiera de antemano, primeramente a través de un supuesto azar, y luego, por medio del espermatozoide y del ovulo, la cantidad atómica adecuada de cada elemento para formar sin ningún tipo de problemas el cuerpo humano? Sabiendo la Ciencia hoy que las proporciones son necesarias y las dosis elevadas letales. 

¿Tendrá razón el simple pero profundo relato del Génesis cuando nos enseña que Dios creó…?


lunes, 3 de octubre de 2011

Reflexión para cambios trascendentales


El cambio climático es innegable pero muchos no quieren  aceptar sus evidencias. Algo similar ocurre con la sociedad actual. Los males que padece esta generación no son aceptados por muchos, y cuando  son aceptados lo que en realidad se entiende es como observar un disfraz. La verdadera causa es casi indetectable.